El jueves pasado fue rechazado en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de Estados Unidos, que planteaba la celebración de nuevas elecciones presidenciales en Venezuela, tras la negativa de Rusia y China. El proyecto de EE.UU claramente oculta su política imperialista.
Viernes 1ro de marzo de 2019
Tras el fracaso del intento golpista el pasado sábado con la “ayuda humanitaria”, orquestado por la derecha y el imperialismo estadounidense, y con Maduro aún en el poder manteniendo la política autoritaria y de hambre para el pueblo trabajador, mantiene abierta crisis en Venezuela.
Sin embargo, EE.UU. intentó nuevamente pasar a la ofensiva, buscando la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU de un proyecto de resolución que mantiene su política intervencionista.
Este proyecto resolutivo se trataba de un borrador que busca celebrar nuevas elecciones presidenciales en el país latinoamericano, donde proponen al Consejo de Seguridad un proceso político que conduzca a nuevas elecciones presidenciales bajo observación internacional, además de declarar como ilegítimo los comicios de mayo del 2018, insistiendo en la entrega de “ayuda humanitaria" y por último busca “garantizar la seguridad” de los miembros de la oposición venezolana. Esto claramente como una opción de garantizar, por medio de la ONU, el intervencionismo en Venezuela, para asegurar a Estados Unidos las riquezas del territorio Venezolano.
Ante esto, los representantes de China y Rusia, aliados del régimen de Maduro, se oponen al proyecto de Estados Unidos mediante un veto.
Vasili Nebenzia, representante de Rusia, declaró que la votación del proyecto representa “la culminación de un show político de Washington” asegurando que el resultado de la votación solo serviría para impulsar los planes de la potencia imperialista. Y añadió que EE.UU podría proceder a "preparar una intervención real en lugar de una humanitaria", y finalizó declarando que, el Consejo de Seguridad se encontraría en una “presunta incapacidad” para normalizar la situación en Venezuela.
Por otro lado, Wu Haitao representante de China declaró: "China se opone a que fuerzas externas interfieran en cuestiones internas de Venezuela, y se opone a una intervención militar en Venezuela", calificando además de incoherente el proyecto estadounidense.
Pero Rusia no se queda atrás presentando también un documento que llama al diálogo para solucionar el conflicto en Venezuela, abogando a una solución pacífica para la crisis. Al igual que la propuesta de EEUU esta fue rechazada.
La hipocresía de Estados Unidos radica en que ellos no apuestan a que se una salida “democrática” como lo querían demostrar ante la ONU, sino más bien intentan por todos los medios de legitimar su intento intervencionista por medio de un diálogo democrático, pero que de democrático no tiene nada.
Por otro lado, Rusia tampoco da una salida real al problema debido a que todas las salidas que abogan por el diálogo no sirven para enfrentar al imperialismo, es más, dejan la puerta abierta para introducir su política injerencista de la mano de Guaidó.
Hay que apostar a una salida propia del pueblo trabajador venezolano a través de una Asamblea Constituyente, Libre y Soberana basada en la propia movilización, con independiente del gobierno de Maduro y del Imperialismo, cerremos las puertas al golpismo y a la injerencia norteamericana.

Sofía Ávila
Estudiante de Derecho de la Universidad de Antofagasta