El dirigente del Frente de Izquierda habló en C5N sobre Fidel Castro, la revolución cubana y la situación actual de la isla. Y debatió con un miembro de la ultraliberal Fundación Atlas.
Lunes 28 de noviembre de 2016
El dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas y del Frente de Izquierda, Christian Castillo, analizó la muerte de Fidel Castro en un contexto en el que el destino de Cuba y las conquistas de la revolución de 1959 están puestas en debate en todo el mundo.
En el piso también estuvo Martín Simonetta, de la Fundación Atlas, una especie de think tank ultraliberal que recibe financiamiento de empresarios y otras instituciones, centralmente, estadounidenses. Entre otras cosas, Simonetta dijo que Cuba tiene una pobreza que es “mucho peor que la de Argentina en su peor momento” y hasta desautorizó los índices de educación y salud que ubican a Cuba entre los países menos problemáticos en esos terrenos.
Obviamente, el “especialista” no mencionó en toda su intervención el criminal bloqueo que realiza desde hace décadas Estados Unidos sobre la isla caribeña.
Castillo se vio obligado a debatir y desmentir muchas de las consideraciones de Simonetta, calcadas a las de los “gusanos” cubanos instalados en Estados Unidos. En ese sentido referente de la izquierda recordó que “Estados Unidos tiene una política de promoción de la huída de los cubanos hacia Estados Unidos, con ventajas que no tienen los inmigrantes de ningún otro país. Ni bien pisa suelo nortemaricano, un cubano pasa a tener legalidad, no es un indocumentado”.
“En Cuba hay contradicción muy grande entre lo que es el nivel educativo, donde prácticamente toda la población tiene un título terciario o universitario, y los recursos que obtiene”, subrayó Castillo, agregando que Cuba “viene estando sometida a un bloqueo brutal impuesto por los Estados Unidos, cuyo costo se calcula en unos U$S 90 mil millones”
Consultado si para él Fidel Castro fue un dictador, Castillo dijo que el tema es más complejo que una definición de ese tipo. “Yo soy crítico del régimen de partido único, del partido-Estado y de la imposibilidad de los trabajadores de organizarse libremente, más allá de los sindicatos estatales”, respondió. Pero enseguida agregó que “eso no quita partir de que Cuba logró las conquistas más grandes de un proceso revolucionario en Latinoamérica, con la escaces de recursos que tiene. Cuba si no hubiera tenido revolución y no hubiese expropiado al capital imperialista norteamericano se estaría mirando en la cara de Haití”.
Sobre el proceso de burocratización del Estado cubano, Castillo reflexionó que “va en perjuicio de la propia población, así como la diferenciación social que existe en Cuba producto de la apertura hacia el capitalismo. Algunos lo que quieren es la restauración del capitalismo, que Cuba vuelva a estar colonizada por las multinacionales, que florezca el negocio inmobiliario que, subrepticiamente, ya está floreciendo. Yo, como socialista, aspiro a otra cosa. Cuando critico la falta de libertades políticas y de organización sindical para los trabajadores en Cuba es para relanzar el proceso socialista en Cuba y que se extienda al resto de América Latina. Con Trump en el poder en Estados Unidos lo que pueden esperar todos los pueblos latinoamericanos y no sólo Cuba es una mayor agresividad. Entonces la necesidad de una política antimperialista se refuerza al calor del nuevo liderazgo que tiene Estados Unidos”.
Finalmente Castillo explicó el derrotero del castrismo a lo largo de la historia y de cómo las políticas de esa burocracia, copiando las “recetas” políticas del stalinismo en la Unión Soviética, llevaron a una verdadera crisis en la isla que hoy marca la situación política y económica actual.
En otra intervención en el mismo canal, Castillo había hablado de la muerte de Castro, su significado histórico y la posición de los socialistas revolucionarios ante la situación política, económica y social por la que atraviesa Cuba.

Redacción
Redacción central La Izquierda Diario