El sanatorio privado Santo Tomé está en proceso de cerrar sus puertas, dejando a 25 familias sin sustento laboral y a la ciudad, más vulnerable en cuestiones de salud. La Izquierda Diario pudo dialogar con una de sus trabajadoras.
Lunes 13 de mayo de 2019 13:29
Foto: Aire de Santa Fe
En los últimos días y de forma sorpresiva los dueños del Sanatorio Santo Tomé decidieron empezar a negociar con los trabajadores posibles retiros voluntarios, proponiendo abonarles el 60% de la indemnización. El nosocomio ya está en vías de cerrarse. La guardia externa ya no funciona. El quirófano se cerró este jueves y el área de internación dejará de funcionar cuando todos los pacientes que están sean dados de alta.
Los dueños del mismo también son propietarios de otras clínicas en la ciudad de Santa Fe, como es el caso de Carlos Abraham, dueño del sanatorio San Gerónimo, y Carlos Miguel Rodriguez Sañudo, dueño del Sanatorio Santa Fe. Ambos empresarios, que lucran con la salud de miles, al parecer no tienen problemas en dejar a decenas de familias sin ingresos y a una ciudad entera con menos recursos en un área tan importante como es la salud.
Desde la Izquierda Diario nos pudimos acercar al sanatorio y hablar con Carolina Goncebat, empleada del lugar desde hace 18 años. Carolina es madre de 4 hijos y nos expresó que su sueldo como mucama es el que más ayuda en la casa. Ante la pregunta de cuál habría sido el ofrecimiento de la patronal, Carolina nos dijo: “Nos ofrecieron el retiro voluntario con una indemnización del 60% de nuestro haberes. El retiro voluntario influye en perder el derecho al fondo de desempleo y todos los derechos que nos corresponden después de tantos años de servicio”.
También nos comentó que junto al gremio ATSA están realizando medidas de lucha para evitar el cierre del sanatorio: “Estamos haciendo guardias las 24 horas junto al gremio para evitar el cierre del edificio, a pesar de que muchos de los que estamos no estamos afiliados al gremio”.
Sobre la comunicación de los despidos, Carolina mostró enojo al decir que: “simplemente nos enviaron una notificación que no estaba dirigida a nadie, que era la copia de una copia y firmada por Carlos Abraham que nos invita al retiro voluntario”. Sobre los dueños, la trabajadora opinó: “pensamos que ellos económicamente pueden solventar el resurgimiento del sanatorio o la reubicación de los empleados en otros de sus sanatorios, pero esa no fue la oferta. Solo nos dijeron que aceptemos o iríamos a juicio laboral”.
En los próximos días seguirán las mediaciones entre la patronal y el gremio.