×
×
Red Internacional
lid bot

Catalunya. Cierre de filas en los Mossos: represión y más represión

La brutal represión frente a las protestas del octubre pasado, los casos de racismo y los juicios a Jordi Arasa volvían a poner a los Mossos en el punto de mira. La "investigación más grande de la historia" de Interior no hace más que cerrar filas con el cuerpo policial autonómico.

Verónica Landa

Verónica Landa Barcelona | @lierolaliero

Jueves 2 de julio de 2020

Con los atentados de 2017 en La Rambla y Cambrils los Mossos d’Esquadra se hicieron un buen lavado de cara, dejando a un lado su imagen violenta. Bien, no para todo el mundo. No fuimos pocos los que continuamos denunciando que aquellos Mossos a los que se los libraban flores, eran los mismos que habían sacado un ojo a Esther Quintana, habían matado a Juan Andrés Benítez, habían desalojado Plaza Cataluña durante el 15M o tenían centenares de denuncias por actitudes racistas.

Después llegó el referéndum del 1 de octubre y un nuez lavado de imagen, pasando a ser considerados como un tipo de policía del pueblo, con la figura de Trapero al frente. Bien, tampoco por todo el mundo fue así.

La represión de los Mossos nunca ha parado; en octubre volvía a estallar de manera más clara con la represión brutal contra los miles de jóvenes que salieron a protestar contra la sentencia de prisión a los líderes soberanistas, pero siempre lo hemos sufrido en nuestras carnes. Lo han sufrido las personas migrantes y racializadas con las identificaciones racistas; la sufrieron quién se concentró contra las convocatorias de JUSAPOL en Barcelona después del referéndum; y también quién se manifestó contra VOX; y así un largo etcétera.

Te puede interesar: Crímenes y torturas de la policía: racismo institucional también en Cataluña

En este sentido, ayer se presentó la llamada cómo “mayor auditoría a los Mossos d’Esquadra”. Pero la auditoría fue -sin que haya sido una sorpresa- un cierre de filas y un anuncio de lo que se espera de este cuerpo: más represión. ¿Por qué? Porque se anunció el incremento de la Brigada Móvil y de los ARRO.

Durante las primeras semanas de octubre, cuatro jóvenes perdieron un ojo y muchos otros denunciaron malos tratos durante las detenciones; así como también detenciones aleatorias y sin ningún tipo de razón.

No obstante, la conclusión de los Mossos es que necesitan mejorar su estructura por no verse “desbordados” por manifestaciones como las del otoño caliente pasado. Y por eso, como líneas de actuación, plantean la concentración de la capacidad operativa “allí donde se necesite, especialmente en el ámbito metropolitano”.

Y ¿cómo pretenden no volver a verse edsbordados? Pues según Eduard Sallent, comisario en jefe, aumentando la distancia entre manifestantes y policía con nuevos proyectiles y gases lacrimógenos. Más represión y más ojos reventados en un futuro. Si hacen uso de nuevos proyectiles, volverán a intentar vender la moto de que son menos peligrosos, como hicieron después del caso de Esther Quintana con las pelotas de foam. Sí, las mismas que han reventado los ojos de los manifestantes de este octubre pasado.

Interior, en su línea, continúa dotando de todo el material represivo que le pidan, como hicieron con las pistolas taser. Mientras tanto, la Generalitat sigue actuando de acusación en los juicios de las protestas de octubre, como el caso de Charif e Ibrahim o de los 9 de Lledoners.

Mientras que el Gobierno tiene un discurso político de defensa de los derechos fundamentales, se continúa preparando para reprimir las protestas sociales y continuar reprimiendo al movimiento independentista.