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Red Internacional
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ESPECIAL LEÓN TROTSKY. Cinco lugares que visitó Trotsky durante su exilio en México

“Desembarcamos y pisamos el suelo del Nuevo Mundo con cierta emoción. Aunque estábamos en enero, la tierra misma exudaba calor”, escribió Trotsky. Breve relación de los paisajes que lo maravillaron.

Martes 16 de agosto de 2016 04:09

Fue el último exilio de Trotsky, el revolucionario del planeta sin visado, como dio en nombrarlo André Breton.

Octavio Fernández Vilchis y Diego Rivera gestionaron el asilo político ante el gobierno de Lázaro Cárdenas a fines de 1936. Y tuvieron éxito, aunque la amenaza estalinista nunca se pudo eclipsar.

“Quiero estudiar exhaustivamente la situación de México y de América Latina, ya que es muy poco lo que sé al respecto”, señaló Trotsky en su declaración en Tampico, antes de emprender el viaje que lo llevaría hasta Coyoacán, en la Ciudad de México.

Estudió y mucho. Tan así que junto a sus partidarios publicó la revista Clave / Tribuna Marxista, donde se abordaron los grandes problemas de la situación mundial en la época: la Revolución Española, la guerra mundial que se avecinaba, y análisis sobre los problemas de la revolución en América Latina.

También se dio a la tarea de refutar los Juicios de Moscú, un despliegue de acusaciones sin fundamentos para liquidar a quienes reivindicaban la teoría de la revolución permanente desarrollada por León Trotsky. La defensa frente a los Juicios de Moscú también tuvo su propia publicación: El caso León Trotsky.

El Centro de Estudios, Investigaciones y Publicaciones León Trotsky publicó una compilación de sus Escritos Latinoamericanos.

Y aun así, el revolucionario que escribió que no sólo de política vive el hombre, se dio pequeños respiros, en los primeros tiempos de su exilio en México, para dejarse asombrar por esta tierra pródiga. Aquí, un breve recorrido por algunos de los lugares que conoció León Trotsky.

Puerto de Tampico

Fue el lugar adonde llegaron Trotsky y su compañera Natalia Sedova. “Aunque estábamos en enero, la tierra misma exudaba calor. Las torres petroleras de Tampico nos recordaban a Bakú.” León Trotsky, “En México”.

Ahí fueron camaradas y amigos a recibirlos. “Estaba Frida Rivera, esposa del famoso artista, el cual no había podido acudir por encontrarse enfermo en un hospital; Max Shachtman, periodista marxista y camarada, quien nos había visitado en Turquía Francia y Noruega: y George Novack, secretario del Comité Norteamericano de Defensa de León Trotsky.” León Trotsky, op. cit.

Estación Lechería (hoy desaparecida)

“En la mañana del día 11 llegados a Lechería, pequeña estación en los suburbios de la capi­tal, donde abrazamos a Diego Rivera, quien había salido del hospital. A él más que a nadie debíamos nuestra liberación del cautiverio noruego. Le acompa­ñaban otros amigos: Fritz Bach, ex comunista suizo y ahora profesor en México; Hidalgo, combatiente de la guerra civil mexicana en las huestes de Zapata; algunos jóvenes. Al mediodía llegamos a Coyoacán, suburbio de la ciudad de México, donde nos alojamos en la casa azul de Frida Rivera, que tiene un naranjo en el patio.” León Trotsky, op. cit.

Hacia el interior

Ante falsas acusaciones de los referentes estalinistas, entre ellos Lombardo Toledano, Trotsky escribe el artículo “Mis conspiraciones”, donde explica su itinerario de vacaciones.

“Hoy, está a la orden del día mi viaje de vacaciones a Patzcuáro, Jiquilipan, Guadalajara y Morelia. Ahora ya no me acusan de preparar la huelga general o la insurrección fascista, sino de… viajar a México, alojarme en hoteles, encontrarme con ciudadanos mexicanos y entrevistarme con ellos. Sí, efectivamente he cometido todos esos crímenes (!), agrego que lo he hecho con gran satisfacción.”

Lago Pátzcuaro, Michoacán

“En Pátzcuaro, algunos maestros que vinieron a ver a Diego Rivera y a mí, por iniciativa propia, se informaron a través mío de la situación en la URSS y, más particularmente de la educación popular. Les expuse las mismas concepciones que ya había expuesto frecuentemente en mis libros y artículos. Para asegurarle la precisión necesaria, les adjunté la declaración escrita que ya había hecho. Hasta donde yo sé, ninguno de estos maestros se considera ni se dice ‘trotskista’.” León Trotsky, “Mis conspiraciones”.

"Husmeamos toda una mañana en una isla del lago de Pátzcuaro -el maestro de escuela que ha reconocido a Trotsky y Rivera hace cantar a los niños en la vieja lengua tarasca; o bien estamos pescando ajolotes en un arroyo rápido del bosque. No hay nadie que, más que el camarada Trotsky, muestre interés por todo lo que se ofrece así de nuevo, nadie tampoco tan emprendedor en el transcurso de un viaje, ni tan ingenioso como él. Es claro que subsiste en él un fondo de infancia de una frescura inalterable." André Breton sobre León Trotsky

Hospicio Cabañas, Guadalajara

“En Guadalajara, el centro de operaciones de mi ‘conspiración’ fue el Palacio Municipal, la Universidad y el hospicio, en donde vi los frescos de Orozco. Mucha gente vino a mi encuentro para pedirme autógrafos o simplemente para darme la mano. A algunos, tal como lo había hecho en Patzcuaro, les pregunté bromeando: “¿No tiene Ud. miedo de acercarse a un contrarrevolucionario y fascista?”. Todos me respondían más o menos lo mismo: ‘Nadie con sensatez lo cree’. Inútil es aclarar que esta respuesta me dio una gran satisfacción moral.” León Trotsky, op. cit.

Barrancas de Venado, Hidalgo

Cuando todavía tenía una mínima libertad de movimiento, bajo el cuidado de sus camaradas y amigos, iba de excursión al campo.

“Admiraba el trabajo, era lo más sagrado en la vida, no admitía distingos, tan así, que en la casa donde vivíamos él, personalmente, hacia las reparaciones y en las expediciones para recoger cactus, cargaba hasta 50 kilos, señaló al tiempo que precisaba que este recurso se obtenía en la Barranca de Venados, Hidalgo.” Esteban Volkov, nieto de León Trotsky, en entrevista para La Jornada, en 2005.

Así era el revolucionario del planeta sin visado. El que nos dejó como legado un mensaje que inspira a luchar contra toda forma de explotación y opresión.

“La vida es hermosa. Que las futuras generaciones la libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente.”