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Red Internacional
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Pandemia. Cinco mentiras del govern català para proteger a los ricos

Llevamos nueve meses de pandemia y el govern català presenta su gestión como si su línea fuese correcta o apenas mejorable. Pero, ¿es así?

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Lunes 14 de diciembre de 2020

El discurso del govern catalán, ya sea a través de la conselleria de Salut o ya sea a través de la portavoz hace hincapié en continuar con la misma línea política casi como si fuese única o apenas mejorable en tal o cual aspecto. Sin embargo, las medidas tienen doble rasero y se apoyan en argumentos falsos.
Veamos algunos ejemplos.

1ª Mentira: “Si pudiésemos pagar ayudas no estaríamos reabriendo”

Así había justificado el doctor Josep Maria Argimon la política de la Generalitat de comenzar una reapertura progresiva. Argimon explicaba en una entrevista a TV3 que España y Catalunya no tienen suficientes recursos para dar ayudas y, por ello es necesario abrir, para no afectar tanto la actividad económica.

Sin embargo, eso no es del todo cierto. Entre los españoles y catalanes hay muchos recursos que se pueden utilizar para acabar con la Covid y sostener, si fuera necesario, un encierro casi total de 30 o 40 días si fuese necesario. Para ello, no solo hay que buscar bien dentro de las arcas públicas, sino dentro de los bolsillos que se han llenado de dinero en estos años (y las últimas décadas).

Dentro de las arcas públicas se puede encontrar reduciendo drásticamente las dietas de los cargos públicos y reduciendo el salario de cada uno de esos cargos al salario de una maestra. Si una maestra puede vivir, también podrá cualquier cargo público. En lo inmediato se puede reducir 7,5 millones de los PGE que le damos a la monarquía y enviar a la familia real a trabajar (por primera vez!!). También se puede reducir a cero los regalos millonarios a la Iglesia Católica y muchas otras entidades privadas que se llenan los bolsillos con los impuestos que se le cobran a todos los trabajadores y el pueblo.

Pero, donde más dinero se podrá encontrar es en los “bolsillos” de los grandes empresarios del Ibex 35. En lo que va de pandemia los ricos se han hecho más ricos. Y, en los años de la crisis 2008 i su recuperación, la gran patronal tenía ganancias milmillonarias mientras muchas familias quedaban en la calle. Pues, con un impuesto a las grandes fortunas y las ganancias de las empresas del Ibex 35 se puede recaudar lo necesario para que toda la sociedad pueda vivir dignamente.

2ª Mentira: Una Catalunya independiente puede hacerlo mejor

El President Quim Torra se quejaba, con algo de razón, que el Gobierno central había centralizado todos los recursos sanitarios de una vez sin siquiera haberlo comunicado previamente. Durante las semanas de Estado de Alarma, Torra había deslizado que una Catalunya independiente lo haría mejor que siendo una comunidad autónoma del Estado español.

Más allá del legítimo derecho a la autodeterminación que desde estas páginas hemos defendido siempre, no es claro que una Catalunya independiente lo hubiera hecho mejor. Hay que recordar que Artur Mas daba lecciones al Gobierno reaccionario de Aznar sobre cómo hacer recortes en la sanidad y la educación pública. Y, precisamente, esos recortes que la antigua Convergència hizo, primero con la abstención del Partido Popular catalán y luego con el apoyo de Esquerra Republicana, son los que han dejado a los hospitales en mínimos.

Por tanto, una Catalunya independiente que ha hecho los mayores recortes de todas las comunidades autónomas está tan mal ubicada como Madrid, que privatizó todo lo que pudo, para luchar contra el Covid o resolver los problemas de salud del pueblo pobre. Pero, ¡claro! Eso a Artur Mas y los políticos de los ricos no les importa mucho, puesto que ellos tienen sus mutuas que, además, se co-financian de las arcas públicas.

3ª Mentira: Hay que bajar el covid reduciendo el roce social

El Govern (y también el gobierno “más progresista de la historia” o la Merkel) centran su forma de luchar contra la covid reduciendo la interacción social. Sin embargo, apenas si ha hecho algo para fortalecer la sanidad pública. Apenas, si ha contratado 0,6 médicos más por Centro de Atención Primaria, tardó más de un mes en comenzar a contratar rastreadores, y, aún estamos por debajo de la ratio pedida por la OMS.

En síntesis, la responsabilidad de acabar con el Covid está casi exclusivamente volcada a la población. Así fue como el Govern (y en todo el territorio del Estado) ha desperdiciado el brutal esfuerzo del confinamiento que bajó drásticamente la incidencia del Covid a partir del mes de mayo.

Despidieron al personal contratado precariamente en junio, dieron vacaciones a una importante parte del personal sanitario dando por sentado que el virus bajaría en el verano. Dejaron la sanidad pública completamente desguarnecida y pedían a la población que se queda en casa cuando la temperatura no bajaba de 30º, o culpaban a los jóvenes que iban a la playa, o a los temporeros que trabajaban como siempre.

Para el Govern, la culpa es de la población que no es “responsable”. Pero no es del Govern que no ha puesto ni un solo euro en ampliar el personal sanitario, en mejorar los contratos y acabar con la precariedad, etc. Los herederos de los recortes de Artur Mas, esto es Junts per Catalunya y Esquerra Republicana nos dicen que no hay dinero, cuando le regalan contratos millonarios a Ferrovial, la sanidad privada y todos sus amiguetes.

4ª Mentira: Los ERTEs han evitado que aumente el paro

Ésta mentira la ha generado el Gobierno de Sánchez-Iglesias, aunque la suscriben todos los gobiernos. El paro lamentablemente ha aumentado exponencialmente. Pero incluso, los ERTEs que “han evitado” un aumento mayor del paro, se han cobrado con varios meses de retraso y solo un 70% del salario base (que no incluye los pluses) y eso solo en los primeros seis meses, los trabajadores que llevan meses así solo cobran el 50%.

La Encuesta de Población Activa (EPA) ha registrado la pérdida de más de un millón de puestos de trabajo en el segundo trimestre de 2020. Y, además, la existencia de 3,5 millones de trabajadores en ERTEs. A nivel de Catalunya la pérdida de puestos de trabajo es de algo más de 223 mil y el paro ha pasado del 5,52% de marzo al 11,4% registrado en noviembre. Catalunya concentra el 26% de los trabajadores del todo el Estado afectados en ERTEs.

Como se puede ver el paro se ha duplicado en tan solo 8 meses y pende de un hilo el futuro de los 223 mil trabajadores y sus familias que aún no han vuelto al trabajo. A ver si además habrá que agradecerles a éstos gobiernos de miseria y hambre.

5ª Mentira: Cerrar el pequeño comercio, pero dejar abiertas las grandes superficies

La forma en que el Govern decidió reducir el roce social ha sido cerrar bares, algunos pequeños comercios y reducir la movilidad los fines de semana y las noches con el toque de queda. Con estas medidas ha dado un golpe mortal a muchos autónomos pequeños, falsos autónomos y pequeños comercios, puesto que las ayudas llegan tarde y son migajas. Pero al mismo tiempo Hacienda y todas las administraciones continúan cobrando impuestos, hundiéndolos más en la miseria.

Pero grandes tiendas como HyM, Zara, o incluso, hipermercados como El Corte Inglés y Carrefour que venden de todo, estaban abiertos. Y, por supuesto, las ventas en portales de internet de estas potencias o de Amazon arrasando contra el pequeño comercio es una muestra más de que el confinamiento está dirigido por los “agentes” del gran empresariado contra los trabajadores y los sectores medios golpeados con la crisis.

El Govern catalán ayuda a que el pez gordo se coma al pequeño y ensanche sus fuerzas ganando mercado y eliminando competencia. Si esto no es capitalismo puro y duro, ¿qué es? Y, si sumamos que las ayudas europeas se las llevan las grandes empresas del Ibex35 vemos que el saqueo de las arcas públicas y los golpes contra trabajadores y las clases medianas es brutal.

En síntesis, el govern catalán (y el “gobierno más progresista de la historia”) está haciendo una gestión de la crisis económico-social y de la pandemia claramente a favor de los grandes capitalistas perjudicando al pueblo trabajador y las clases medias bajas.