Estamos a pocas horas de la votación por el balotaje. En las últimas semanas no dejó de confirmarse lo que dijimos desde el Frente de Izquierda desde la noche misma del 25 de octubre: tanto Scioli como Macri preparan un ajuste sobre las condiciones de vida de la clase trabajadora. Es por ese motivo que dijimos y reiteramos que llamamos a votar en blanco este domingo.

Nicolás del Caño @NicolasdelCano
Sábado 21 de noviembre de 2015
Durante esta campaña ambos candidatos eligieron hacer todo tipo de promesas y derrochar demagogia. Pero también se vieron obligados a decir, por boca de sus asesores económicos, qué programa iban a aplicar.
Desde el FIT hicimos una fuerte campaña en todo el país llamando a votar en blanco. Recorrimos el interior, hablamos con los trabajadores, las mujeres y los jóvenes, y usamos cada medio de comunicación al que tuvimos acceso, para reiterar que no hay diferencias sustanciales entre ambos candidatos, sino sólo matices dentro de un mismo plan para ajustar las condiciones de vida de la clase trabajadora y el pueblo pobre.
Haciendo una síntesis de nuestras ideas frente al balotaje , quiero señalar cinco razones por las que propongo a los lectores de La Izquierda Diario y a la población en general, votar en blanco.
1) Un programa de devaluación y ajuste
Ambos candidatos han señalado su inclinación hacia medidas de ajuste contra el pueblo trabajador. Lo único que intentan mostrar es una diferencia en la intensidad y en los tiempos de las medidas destinadas. Algo que ni siquiera, quienes afirman que actuarán moderadamente, pueden garantizar.
En el debate del domingo pasado, Scioli acusó a Macri de preparar un ajuste salvaje. Lo hizo a costa de no hablar de sus propias propuestas que son las que sostienen e impulsan economistas que ya fueron parte del hundimiento del país bajo el gobierno de la Alianza.
Que Macri defiende los intereses del gran empresariado no es ningún secreto. Es uno más de ellos. Junto a su familia, amasó una gran fortuna bajo la dictadura militar y con el menemismo. Sus economistas de cabecera -como Melconian o Prat Gay- defienden abiertamente una fuerte devaluación.
Pero Scioli también oculta sus verdaderos planes. El candidato oficialista y sus economistas acusan al candidato de Cambiemos pero también proponen una devaluación... aunque más moderada. El mismo Miguel Bein es partidario firme de un acuerdo con los fondos buitre y las negociaciones con el gran capital imperialista.
Con ambos candidatos lo que viene es una devaluación y un ajuste sobre las condiciones de vida del pueblo trabajador. Lejos de tomar medidas que puedan afectar los intereses del gran capital nacional y extranjero, ambos proponen salidas para que el peso de la crisis caiga sobre el pueblo trabajador.
2) Dos candidatos, un mismo programa represivo
El debate presidencial puso de manifiesto una pelea entre Scioli y Macri, donde midieron fuerzas para ver quien ofrecía el mejor programa represivo. Durante casi una hora y media los vimos pelearse por mostrar, camuflado bajo el manto de la "seguridad", el mejor programa para reprimir la protesta social, buscando atraer a sectores de los votantes de Sergio Massa.
Mientras Scioli reivindicaba la creación de policías locales y el crecimiento de los efectivos de la Bonaerense, Mauricio Macri reiteraba que la Metropolitana es una policía “ejemplar”. Pero ambas fuerzas de lo único que son ejemplo es de los casos de gatillo fácil, las torturas policiales, la represión y la implicación en negocios turbios como las redes de trata o el mismo narcotráfico.
Scioli o Macri pretenden mostrar como “solución” a lo que llaman “inseguridad”, el crecimiento de esas fuerzas represivas. Pero ya está más que demostrado son ellas mismas las que están implicadas en todos esos negocios.
El fortalecimiento de esas fuerzas represivas es funcional al ajuste que preparan ambos candidatos. Lo mismo sucede con los funcionarios nominados como posibles ocupantes de cargos en el gobierno. En el caso de Scioli se trata de represores reconocidos como Sergio Berni, Alejandro Granados o Ricardo Casal.
3) La Iglesia manda, Macri y Scioli obedecen
Ambos candidatos rechazan el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Se presentan como “defensores de la vida” y ratifican la alianza con la Iglesia Católica que sostiene el gobierno nacional. Este viernes fue Macri el que salió a desautorizar a Durán Barba por sus críticas hacia el Papa. Scioli ya había dicho hacía semanas que se oponía, a “título personal”, al derecho al aborto.
La inexistencia de ese derecho implica que miles de mujeres siguen realizándose abortos en condiciones de clandestinidad e insalubridad total. Eso trae aparejado, según los pocos datos que se conocen, que cerca de 300 mujeres pierden la vida al año por esas condiciones precarias.
Al oponerse a ese elemental derecho, tanto Macri como Scioli se convierten en cómplices de esas muertes. Para las mujeres que luchan por ese elemental derecho, ambos candidatos son una traba más a vencer en esa pelea.
Esta es la muestra fehaciente de que para Scioli y Macri el #NiUnaMenos sólo fue una consigna de ocasión, dándole la espalda a la situación de violencia constante que sufren las mujeres.
4) Amigos del capital imperialista
En estos días Scioli atacó a Macri por los acuerdos que propone con los fondos buitre. No es ninguna novedad que el candidato de Cambiemos fue siempre un firme aliado del gran capital imperialista. Fue uno de los primeros en salir a decir que había que acatar el fallo del juez Griesa. Además promete garantizar todas las condiciones para que el gran capital imperialista venga con sus dólares al país.
Pero Scioli apoya los arreglos que el kirchnerismo hizo con otros fondos buitre en 2005 y 2010, aumentando el endeudamiento nacional a futuro. Esos Buitres lograron un 300% de ganancias en relación al valor de los títulos. Además, hasta hace semanas nomás, Juan Manuel Urtubey -señalado como posible canciller del gobierno de Scioli- había dicho que había que arreglar sí o sí con los Buitres.
Si esto fuera poco, Scioli salió a defender el acuerdo secreto firmado entre YPF y la imperialista Chevron. Acuerdo que tiene por función garantizar la “seguridad” de las ganancias del gran capital imperialista en el país. De la defensa de la “soberanía” ni rastros.
5) Una alianza estrecha con la burocracia sindical traidora
La última semana de campaña mostró quiénes son los aliados que tanto Macri como Scioli tendrán para aplicar el ajuste. Se trata de dirigentes sindicales como Moyano -en el caso de Macri- y Antonio Caló (UOM) o Ricardo Pignanelli (SMATA) en el caso de Scioli, por citar solo algunos. Todos esos dirigentes vienen anunciando que serán garantes de la “paz social” que se necesita para intentar hacer pasar el ajuste.
Tanto Macri como Scioli les han prometido garantizar todos sus privilegios actuales. El burocrático “modelo sindical” argentino, con dirigentes eternizados en sus cargos, el manejo millonario de las Obras sociales, las patotas y la persecusión a los opositores y la izquierda, está garantizado gane quien gane.
Esos dirigentes sindicales son enemigos declarados de la democracia en los lugares de trabajo. Son quienes buscan garantizar que suspensiones, despidos y rebajas salariales pasen sin resistencia. Apoyar a Scioli o Macri significa darle el apoyo a la continuidad de esa situación.
Por el contrario, quienes luchamos junto al sindicalismo combativo y antiburocrático, quienes estamos en las calles junto a los trabajadores que resisten despidos, suspensiones y ataques de los patrones (muchos de los cuales hoy hacen campaña por uno u otro candidato), sabemos que este domingo tenemos sólo una opción en defensa de nuestros intereses: el voto en blanco.
Votar en blanco como primer medida de resistencia
Nuestro rechazo a votar a Scioli o Macri es sólo la primera medida de resistencia al ajuste que preparan. Pero ya hemos señalado que nuestro repudio también implica prepararnos para enfrentarlo en las calles y en cada lugar de trabajo. Somos conscientes de que el rechazo en las urnas es solo una primera medida.
Precisamente por eso estamos proponiendo avanzar en reunir y coordinar a los sectores combativos y antiburocráticos de la clase trabajadora. Ese paso es necesario para fortalecernos en pos de enfrentar los ataques que ya hay y los que se vienen.
Los trabajadores combativos de la estratégica zona norte del Conurbano llaman, para el mes de diciembre, a un Encuentro Obrero para empezar a coordinar las peleas por venir. Somos impulsores activos de esa organización.

Nicolás del Caño
Es diputado nacional por el Frente de Izquierda y dirigente del PTS. Es autor del libro Rebelde o precarizada. Vida y futuro de la juventud en tiempos de FMI.