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Red Internacional
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CINE GENERO. Cine adolescente y perpetuación de roles de género

Un estudio determina que las películas dirigidas a un público joven, y protagonizadas por jóvenes, reproducen roles de género que legitiman la violencia machista.

Verónica Landa

Verónica Landa Barcelona | @lierolaliero

Miércoles 27 de enero de 2016

Así lo manifiesta un estudio realizado por el Observatorio de los Contenidos Audiovisuales (OCA) de la Universidad de Salamanca. Este estudio refleja que las películas españolas destinadas a adolescentes más taquilleras cuentan con personajes cargados de estereotipos de género.

Analizando los films más taquilleros del período 2009-2014, uno de sus objetivos es ver qué buscan los y las adolescentes en este tipo de cine con el que se llegan a identificar.

Las películas analizadas son Fuga de cerebros (2009), Tres metros sobre el cielo (2010), Promoción fantasma (2012) y Perdona si te llamo amor (2014). Todas ellas en la lista de las más vistas en el Estado español en sus respectivos años de estreno.

El estudio comienza alertando sobre el aumento de machismo entre adolescentes: «Los datos son preocupantes, especialmente en la desigualdad intergénero en la adolescencia, período en el que se van asentando los universos imaginarios y simbólicos, la “construcción del mundo” en la cabeza de las personas». Continúa hablando de la importancia del cine en nuestra elaboración mental de lo que nos rodea y el aprendizaje de valores y experiencias: «Por lo tanto, nos preguntamos: ¿de qué representaciones cinematográficas se están alimentando los adolescentes de nuestra sociedad? ¿Qué imaginario de género está siendo transmitido y legitimado por el audiovisual contemporáneo y están absorbiendo y asimilando los adolescentes, germen de las sociedades futuras?».
Se estudian diferentes variables, como son la cantidad de personajes protagonistas femeninos y masculinos o los estereotipos de género. Respecto a lo primero, destaca la supremacía de protagonistas masculinos, lo que sucede también más allá del cine adolescente. En las películas estudiadas, hay un número más o menos similar, a excepción de Fuga de cerebros; sin embargo, todas las historias son contadas desde el punto de vista de los personajes masculinos y todas las protagonistas muestran una actitud pasiva (71,43%), frente a la actitud activa de los hombres, llegando en algunos casos a ser incluso agresiva (83,33% en total). Cuando las protagonistas tienen un rol activo es para conseguir una relación sentimental o para consolidar la que ya tienen.

Por otro lado, se exponen ocho representaciones de género: mujer objeto; hipersexualización heteronormativa; cosificación del cuerpo femenino; falta de comunicación entre los personajes femeninos o comunicación relacionada con los hombres, el hogar o la estética; pasividad femenina; ‘amor romántico’ y la ‘media naranja’; tópicos femeninos tradicionales como ‘la chica buena’, ‘la chica mala’ o ‘la femme fatale’. Algunas más hipersexualizadas, otras menos, pero en todos los casos su apariencia física tiene una gran importancia. Todas ellas se ajustan a los cánones de belleza occidentales actuales.

El estudio refleja que el ámbito de actuación de los protagonistas masculinos es el público (58,33%), mientras que para los femeninos es el privado (42,86%). «Incluso aquellas chicas que aparecen en el ámbito público, suelen hacerlo acompañadas», apunta Carmen Álvarez, una de las autoras de la investigación.

En este tipo de largometrajes es frecuente que aparezca el amor como justificación. Ellas se enamoran y sufren por amor, continuando no solo con el mito del ‘amor romántico’, sino también con el que dice que ‘el amor duele’, porque sin dolor ni celos, no es amor.

El mito del ‘amor romántico’ es uno de los más peligrosos, según las especialistas en violencia machista. Una idea que asegura que el amor es capaz de ‘reformar’ a los ‘chicos malos’. Lo que termina justificando toda clase de comportamientos violentos, supuestamente, por amor.

El ejemplo de Tres metros sobre el cielo (3MSC)

3MSC fue todo un fenómeno adolescente que hizo soñar a muchas jóvenes con que, algún día, ellas tendrían la misma suerte en el amor que la protagonista.

Babi, el personaje femenino principal, es el claro ejemplo de protagonista pasiva. Accede a todas las peticiones de “H”, el personaje principal masculino con el que tiene una relación. Solo muestra iniciativa en dos ocasiones. Una de ellas es cuando acaba con la relación tras una bofetada que él le propina. Previamente ha accedido a poner su vida en riesgo en una carrera de motos, a hacerse un tatuaje con la inicial de él, a beber alcohol, a escaparse de casa y del colegio, a engañar a sus padres o a abrirle la puerta cuando él está irascible dando golpes porque quiere verla. Todo a petición del protagonista.

Claro ejemplo del ‘por amor se perdona todo’ y del ‘por amor, haces de todo’ y que se relacionada con una idea muy extendida entre las jóvenes de tener que hacer algo que agrade a sus parejas, solo para complacerlos y para evitar que las dejen por negarse a sus peticiones. Este pensamiento es el que lleva a renunciar a ideas o gustos, a la renuncia de la privacidad (‘si no le dejo el móvil, pensará que tengo algo que ocultar y se enfadará’) o a tener relaciones sexuales no deseadas, por poner algunos ejemplos.

Además, Babi está hipersexualizada desde los créditos iniciales, donde muestran su parte inferior semidesnuda –lo que se repite en varias escenas-. A lo que se añaden los comentarios de “H” sobre su cuerpo -«estás muy sexy» o «tienes un culazo espectacular»-.

Puede parecer exagerada la relación entre el cine adolescente y la violencia machista en la juventud, pero deja de parecérnoslo si tenemos en cuenta que el cine y los medios de comunicación son una de las principales vías de socialización en la adolescencia.

Los medios de comunicación bombardean a diario con estereotipos de género. La juventud absorbe de los medios unos modelos de relación estereotipados, para hombres y mujeres. Para las y los adolescentes que se encuentran que están configurando su identidad, este tipo de mensajes calan hondo y marcan su comportamiento y sus maneras de relacionarse con sus pares.