La proyección se realizará el 17 de mayo a las 18:30 horas en la calle Francisco Olaguibel número 142, en la colonia Obrera.

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Lunes 14 de mayo de 2018
Arranca este jueves 17 de mayo el cine club organizado por trabajadores para trabajadores en la colonia Obrera de la Ciudad de México, con la cinta La sal de la tierra (1954) dirigida por Herbert J. Biberman y protagonizada por la actriz mexicana Rosaura Revueltas.
La proyección se realizará el 17 de mayo a las 18:30 horas (6:00 pm) en la calle Francisco Olaguibel número 142 en el primer piso, en la colonia Obrera.
La Sal de la Tierra narra la historia de una huelga de mineros en Nuevo México que luchaban por la igualdad de derechos entre trabajadores de origen mexicano y los anglosajones.
Biberman fue hostigado por las autoridades estadounidenses por la filmación de esta película. Así, el rodaje fue una verdadera odisea. Incluso Rosaura Revueltas fue encarcelada y deportada. La cinta no fue exhibida en Estados Unidos pero logró gran reconocimiento en el resto del mundo, pasada la ola anticomunista.
El jueves 24 de mayo se proyectará FaSinPat, Fábrica sin patrones (2011) documental sobre la fábrica autogestionada por los operarios la fábrica de baldosas de cerámica Zanón, que formó parte del movimiento de recuperación de empresas de Argentina que se inició a principios de este siglo. La proyección será a la misma hora y en el mismo lugar.
El ciclo cerrará con la producción hollywoodense El precio del mañana (In time, 2011) historia de ciencia ficción dirigida por neozelandés Andrew Niccol y protagonizada por Amanda Seyfried y Justin Timberlake, se desarrolla en un futuro distópico donde los ricos pueden vivir eternamente mientras que la clase trabajadora debe luchar por obtener cada minuto de vida.
Lenin, tras la victoria de la Revolución Rusa de 1917, reconocía la importancia del cine para la revolución. Durante el movimiento del 68 en México proliferaron los cine clubes y esta fue una de las herencias culturales que dejó.
Un grupo de laborantes integrados al Movimiento de Trabajadores Socialistas (MTS) intentan ahora recobrar esta tradición de integrar al séptimo arte a la reflexión de la vida diaria de millones que hasta ahora ven las producciones audiovisuales en sus hogares o en sus dispositivos móviles.