En la Ciudad de México, da inicio la marcha desde la embajada estadounidense al Zócalo. Máscaras de los presidentes estadounidenses, un muñeco “Trump”, jóvenes que se multiplican por doquier.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Viernes 20 de enero de 2017 19:38
Fotos: La Izquierda Diario.
Los manifestantes construyeron un muro simbólico frente a la embajada del vecino del norte y luego lo destruyeron.
Asimismo, se llevó a cabo un mitin en el que tomaron la palabra distintas organizaciones, entre ellas el Movimiento de los Trabajadores Socialistas (MTS) y la Coordinadora Primero de Diciembre. También participaron la Asamblea de Barrios y la Coordinadora de Movimientos Populares.
Integrantes de la Agrupación Internacional de Mujeres Pan y Rosas en entrevista señalaron que este 21 de enero tendrá lugar una megamarcha de mujeres contra Donald Trump en Estados Unidos.
A las 16.30 los contingentes iniciaron la marcha por el Paseo de la Reforma hacia el zócalo capitalino.
Destaca el entusiasta contingente del MTS, integrado por jóvenes, mujeres, maestras y maestros y trabajadores. Sergio Moissen, maestro de la UNAM y ex candidato a la Asamblea Constituyente, y la maestra Sulem Estrada, quien fuera su suplente, participan del mismo.
En la movilización, resalta una performance: Obama, Hillary Clinton y Peña Nieto acompañan a Donald Trump en su ascenso al poder.
La juventud tiene presencia con estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, estudiantes de la UNAM y del Instituto Politécnico Nacional.
Avanza la movilización por el Paseo de la Reforma. Encabeza una bandera con la consigna "Fuera yanquis de América Latina".
Alrededor de las 18.30 ingresaron al zócalo capitalino cantando contra el magnate y el imperialismo estadounidense por sus ataques contra los migrantes, por la militarización y por el impulso que ha dado a las reformas estructurales que perjudican a los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Los manifestantes también protestaron contra Peña Nieto por su sometimiento a Donald Trump, el nuevo presidente estadounidense, en continuidad con la relación servil que ya había mantenido con el expresidente demócrata Barack Obama.