En la localidad de Ciudadela, Partido de 3 de Febrero, se realizaron allanamientos a distintos domicilios desbaratando una organización que se dedicaba a realizar abortos clandestinos y comercializaba medicamentos como el Oxaprost y Cytotec.
Martes 28 de junio de 2016
En uno de los allanamientos, se encontraba una mujer extranjera de 18 años quien fue trasladada al hospital más cercano, donde quedó a disposición del Juzgado de Garantías N° 3 de San Martín.
En Argentina se realizan de 350.000 a 500.000 abortos por año, todas las mujeres que abortan lo hacen en forma clandestina, pero las que más sufren las consecuencias de las condiciones de insalubridad son las jóvenes y pobres. En muchos casos no pueden acceder a los altos costos de la intervención y el método por el cual se practica el aborto no es efectivo poniendo en riesgo su vida.
De sobrevivir también corren el riesgo de “quedar a disposición de la justicia”, como la joven de 18 años que fue encontrada en uno de estos allanamientos; o como Belén, la joven tucumana, que no fue escuchada por la justicia y fue condenada a 8 años de prisión por un aborto espontáneo.
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La justicia “dispone” sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, una justicia que nada tiene que ver con las mujeres trabajadoras y pobres, una justicia machista que no nos escucha, nos criminaliza y se apoya en el poder político y la iglesia.
El Estado y la Iglesia también son responsables
Durante más de una década, los gobiernos kirchneristas, en connivencia con el PRO y el Frente Renovador, negaron el tratamiento en el Congreso del proyecto de Legalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo presentado 5 veces. En 2016, noventa y cinco años después de que el aborto no punible fuera incorporado al Código Penal argentino, las presiones de políticos, jueces y la Iglesia católica, continúan obstruyendo su aplicación.
La cruzada del macrismo contra las mujeres está sostenida por un gobierno de CEO’s y titulares de empresas y fundaciones egresados de la Universidad Católica Argentina (UCA) o enrolados en el reaccionario Opus Dei. Las 3000 vidas de mujeres que se cobró la década kirchnerista tiene como único responsable al Estado y con el gobierno de Macri el panorama no parece “cambiar”.
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Vivas nos queremos, al frente por nuestros derechos
Para alcanzar el aborto libre, seguro y gratuito, es imprescindible la movilización de miles de mujeres en las calles, y la organización en nuestros lugares de trabajo, de estudio y en el barrio. Como se vió en la masiva movilización por #NiUnaMenos.