El pasado viernes, el popular diario publicó una nota titulada “Honrar a los artesanos del piropo gentil”, defendiendo el acoso que inunda las calles de la ciudad.
Martes 13 de diciembre de 2016 16:34
“Honrar a los artesanos de piropo gentil”, se titula una nota recientemente publicada en la edición impresa del diario Clarín donde se justifica el acoso callejero. La misma plantea que a veces “puede haber vulgaridad”, pero afirma que “hubo alguna vez piropos gentiles”.
Quien escribe el artículo, Marcelo Guerrero, pone una serie de ejemplos para clarificar su argumento. En primer lugar habla de una “escuela secundaria ya extinta, en Avenida de Mayo, donde se acostumbraba decirle algo a la chicas que salían de las oficinas impecables”. Luego, agrega: “por ahí venía una piba corriendo atrás de su mascota, uno del grupo le grita ‘que linda perrita’, otro con reflejos de arquero exclama: ‘más linda es la dueña’. “Seguramente se fue contenta [la mujer]”, llega a decir Guerrero.
Lo que él llama “costumbres” o “pasiones argentinas” no es más que machismo liso y llano. Ese que permite que un hombre pueda decirle impunemente lo que quiere a cualquier mujer por la calle. ¿Les importa si ella quiere o no? En cada una de las palabras de Guerrero se nota que no le interesa la opinión de las mujeres. Hay que dejar de naturalizar el acoso callejero: lo que él llama “piropo gentil” no es más que acoso callejero, que es una forma de violencia machista.
La lucha contra el machismo
El acoso callejero ocurre de manera sistemática. La sufren las mujeres, jóvenes y niñas, al ser interpeladas o incluso abordadas en las calles por hombres desconocidos, que se creen con derecho de opinar sobre su cuerpo. Esto lo podemos cambiar manifestándonos, organizándonos.
Este año se organizó el XXXI Encuentro Nacional de Mujeres con más de 70.000 mujeres que quieren dejar de ser asesinadas, violadas y acosadas por la calle. Esta fuerza, que se expresó el 3 de junio bajo la consigna “Ni Una Menos”, también estuvo presente durante el paro del 19/10. Hay que seguir luchando contra este sistema que nos oprime para arrancarlo de raíz.