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Palpalá. Clínica de Rivarola niega atención y deja morir en la puerta a un anciano

Le negaron la atención en la clínica Nuestra Señora de Fátima de la ciudad de Palpalá al abuelo de 88 años que falleció esperando que los atendieran al no poder respirar. La salud privada, los tratos con el estado y la casta política se cobran otra victima.

Martes 27 de abril de 2021 22:02

El hombre de 88 años era de Ciudad Perico fue trasladado ayer en la noche por su familia hasta la clínica Nuestra Señora de Fátima de la ciudad de Pálpala buscando recibir la atención médica urgente debido a que al anciano se le dificultaba respirar. Negándole la atención, el mismo falleció durante la misma noche en las puertas del sanatorio privado.

La precariedad y el negocio privado entre particulares y funcionarios en el sistema de Salud de la provincia de Jujuy termino cobrándose otra vida. El paciente de edad que poseía obra social y necesitaba urgente atención médica encontró negativas y excusas para no ser atendido. Sus familiares lamentaron con dolor y bronca el trato totalmente inhumano recibido por las autoridades durante e incluso después de presenciar el fallecimiento de su familiar.

En toda urgencia sobre la salud, y más sobre un cuadro respiratorio de emergencia debe priorizarse la pronta atención antes de que desenlace en la fatalidad.

Las directivas de las autoridades de la clínica, motorizadas por los convenios entre el gobierno provincial y el dueño del nosocomio, y presidente del PJ, Rubén Rivarola; en el que se establecía solo atender a pacientes enfermos con covid-19 durante la primera ola de la pandemia, termino entorpeciendo toda atención inmediata y urgente para el hombre que falleció.

Estos convenios firmados entre el gobierno y la cabeza del PJ provincial, cabe destacar, habían quedado fuera de vigencia, un agravante de la responsabilidad que recae sobre los dueños de la clínica Nuestra Señora de Fátima y el gobierno.

Una vez más poner los negocios sobre la salud, trae consecuencias fatales para los trabajadores y sectores populares, se deben cambiar las prioridades, nuestra salud vale más que sus ganancias.