Luego del reciente desalojo a la toma de su edificio corporativo en Calama, Codelco amenazó con posibles desafueros en el marco del término de un año complicado para la minería y en perspectiva de enfrentar las próximas ocho negociaciones colectivas que se vienen el 2016.

Claudia Moreno Antofagasta, Chile
Jueves 3 de diciembre de 2015
En "reunión permanente" declararon encontrarse el pasado jueves 26 de noviembre los ocho dirigentes sindicales de Chuquicamata cuando esperaban la respuesta por parte del gerente de Recursos Humanos, Luis Galdames, con respecto al destino del área de Refinería, discusión que comenzó el día martes de esa misma semana y que terminó sin acuerdo con la administración.
La respuesta de los ocho dirigentes presentes fue la toma del edificio corporativo de la División Norte ubicada en la ciudad de Calama durante al menos cinco horas. El objetivo de la movilización fue presionar por una respuesta que finalmente no llegó, pero que trajo consigo un violento desalojo con detenidos por parte de Fuerzas Especiales, quienes actuaron mandatados por el gobernador provincial.
Tras esto, Codelco amonestó duramente a los manifestantes restringiendo su acceso a la empresa, además de advertir un posible desafuero en caso de “perseverar en conductas análogas o similares” amparado en el Reglamento Interno de Orden Higiene y Seguridad (RIOHS) vigente.
Ante esto, Liliana Ugarte, presidenta del Sindicato N° 2, indicó a los medios que “la administración ha adoptado medidas represivas, pues intenta coartarnos para que no ejerzamos acciones propias de nuestra labor e intenta demonizar nuestro actuar desconociendo todos los meses que llevamos conversando en la mesa de Refinería, tiempo en el que hemos sido en extremo respetuosos y flexibles”.
La dureza de Codelco no queda allí, la práctica antisindical llega a otro nivel el día de ayer cuando los dirigentes, al intentar ingresar a la faena de Chuquicamata, se les prohibió el paso por orden del actual gerente de Recursos Humanos. Ante esto Ugarte expresó que “estamos ante el estilo autoritario, represivo, inflexible y discriminatorio que hizo tristemente célebre el paso del gerente de Recursos Humanos por Gabriela Mistral y que hoy quiere imponer en Chuquicamata”, refiriéndose a Galdames, responsable de la División Norte.
2016, foco de austeridad
Estos hechos se dan en el marco de un año que ha sido complejo para el cobre y la economía chilena. El fin del súper ciclo del metal rojo ha generado fuertes efectos donde actualmente son 18 mil los despidos realizados en el rubro, especialmente en la II región.
Luego de las mesas de diálogo infructíferas donde Codelco y la Confederación de Trabajadores del Cobre no dieron respuesta concreta a los trabajadores contratistas en su importante lucha desplegada este año por el Acuerdo Marco, el escenario hacia las negociaciones con los trabajadores de planta, para Nelson Pizarro, presidente ejecutivo de la estatal, se realizarán bajo la llamada "economía de guerra", como lo expresó hace ya dos meses.
Lo que se viene
El próximo año, Codelco tendrá que enfrentar dos negociaciones en la división Ventanas (que involucrarán a unos 1.500 trabajadores), Andina, Salvador, Casa Matriz. Sólo en Ventanas, Salvador y Andina se renovará el contrato colectivo de casi la totalidad de su dotación propia en porcentajes que superan el 70% de los empleados. Además de esperar, en los últimos meses del año venidero, a Chuquicamata con sus trabajadores Rol B.
Las proyecciones sindicales han entregado visiones críticas a lo que consideran "fuertes señales" desde la plana ejecutiva, en palabras del presidente del Sindicato N° 1 de Ventanas, Sergio Morales, indicando a los medios también la disposición a la huelga en caso que Codelco no respete los llamados "beneficios intransables" en estos procesos de negociación.

Claudia Moreno
@abajoelcodigo