Informe ICOVID de fines de mayo revela nuevamente una crítica situación sanitaria, presentándose un grave colapso de la red asistencial del Sistema de salud. Mientras regiones como Aysén presentan un 100% de ocupación de camas críticas, aumenta la positividad nacional y 16 comunas pasan a cuarentena, Piñera busca que las y los trabajadores salgan y se arriesguen al contagio, con medidas que nada tienen que ver con lo sanitario, como el carnet verde, que aumenta la movilidad. Una vez más, Piñera es responsable de esta crisis sanitaria.

Cristobal Cartes Bernal Estudiante de Medicina U. de Antofagasta. Militante Vencer.
Viernes 4 de junio de 2021
En un nuevo reporte diario de la situación de la pandemia en Chile, el día de ayer, en las últimas 24 horas, se reportaron 8.150 nuevos contagios confirmados de coronavirus, sumando de esta forma un total, hasta la fecha, de casi 45.000 casos activos a nivel nacional. Esta cifra continúa su ascenso en las últimas tres semanas, luego de “superada” la segunda ola de contagios percibida durante los meses de febrero, abril y la primera semana de mayo. A estas nuevas cifras de contagios, se suma un nuevo ascenso en el número de fallecimientos, registrando según el DEIS, la muerte confirmada por COVID-19 de 213 personas, aumentando el total de fallecidos desde el inicio de la pandemia a casi 30.000 fallecidos, sin contar los casos probables por coronavirus.
En cuanto a la crítica situación de la red asistencial de salud, según el informe ICOVID, a la fecha se encuentran 4.320 camas ocupadas, lo que representa un 97% de ocupación hospitalaria a nivel nacional. En este contexto, Luis Castillo, coordinador nacional de camas críticas de la red integrada de salud, advirtió al gobierno de Sebastián Piñera y a su ministro de Salud, Enrique Paris, respecto a la situación actual de la pandemia, señalando tajantemente que “el número de casos hospitalizados en camas UCI es el número más grande que hemos tenido en hospitalizaciones en camas de UCI en la historia del país” , señalando además la preocupante situación hospitalaria principalmente en la región de Aysén y RM. En este sentido, Aysén presenta la crítica situación sanitaria de un 100% de ocupación de camas críticas.
Además, en el informe del día de ayer, Paris anunció que en este momento quedan apenas 149 camas críticas a nivel nacional. De esta forma, del total de camas críticas ocupadas, 3.219 corresponden a casos graves de enfermedad por coronavirus; de estos pacientes el 85% se encuentran conectados a ventilación mecánica. La positividad diaria a nivel país, en las últimas 24 horas del día de ayer, fue de casi 9,7%; en tanto, la RM alcanzó un 11%, mientras el número de pacientes que requieren hospitalización UCI sigue aumentando. Finalmente, en el reporte diario, se anunció el retroceso de 16 comunas del país a cuarentena, debido a la nueva alza sostenida de contagios.
Con estos antecedentes que reflejan una nueva situación crítica sanitaria, después de pocas semanas de registrar una mejora desde la segunda ola de contagios, el informe ICOVID alertó de un “panorama sombrío”, ello por el sostenido aumento de casos y hospitalizaciones. Esta alerta se realizó en base a diversos datos epidemiológicos que revelan la frágil y crítica situación sanitaria. Actualmente, ocho de 16 regiones mantienen niveles críticos de positividad por más de tres semanas.
Además que este nuevo rebrote se encuentra acompañado de diversos factores que empeoran aún más la situación sanitaria: el aumento sostenido de hospitalizaciones y fallecidos menores de 50 años, la alta tasa de transmisión, reflejando que “cada persona contagiada está infectando en promedio a más de una persona”, insistiendo en la tasa de positividad creciente, el colapso hospitalario, el cansancio y estrés del personal de salud.
Todo esto mientras el principal responsable de esta crítica situación sanitaria, el gobierno de Piñera y su ministro de Salud mantienen la tan cuestionada “comunicación de riesgo”, llevando medidas que nuevamente nada tienen que ver con lo sanitario, como, por ejemplo, el carnet verde, poniendo en riesgo la salud de las y los trabajadores, ya que implica un aumento en la movilidad y mayor probabilidad de contagio entre las familias trabajadoras, y que personas vacunadas puedan contagiar a aquellos que aún no han podido vacunarse o no han completado el esquema de vacunación.