En Teleperformance y otros call centers como AEGYS y Hery Latam, trabajadores se encontraron con la sorpresa de un recibo de sueldo de cero pesos. Organizaron asambleas y un tuitazo para hacer escuchar su voz.

Josefina García Estudiante de Letras- Filosofía y Letras UBA Militante de Juventud PTS
Viernes 5 de junio de 2020 01:18
Foto: Rosario Plus
En las puertas de Teleperformance en San miguel de Tucumán, se desarrolló una asamblea de trabajadoras y trabajadores. Una de ellas dice que a los jóvenes la situación de precariedad les es difícil de afrontar, porque si tenés la suerte de conseguir un trabajo que no sea informal como en el caso de call, las empresas te corren con cualquier invento. En el Teleperformance, como en muchos otros call del país, operadores vienen pidiendo las herramientas para poder desarrollar el trabajo desde sus casas. La empresa se las ha negado, le ha obligado a asistir a sus puestos de trabajo y ahora, en la semana de cobros, les abonó salarios de cero pesos.
A la empresa no le importa verdaderamente si atrás de esos sueldos se encuentran madres y padres que tienen que darle de comer a sus hijos, si tienen que pagar el alquiler. El sindicato de Comercio de la provincia, el SOEC, ya había acordado bajar el salario al 80% en una provocación total, pero aún así tuvieron que hacerse presentes.
Las y los trabajadores se están juntando para pensar democráticamente las medidas de fuerza contra la patronal. Este jueves hicieron un cuelgue de vinchas y salieron a las puestas del edificio a hacer valer sus derechos. Dicen que “mañana a las 11 tendremos una respuesta. Si esto no sucede hasta antes del mediodía somos muchos los que dejaremos de atender y volveremos a protestar afuera."
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La empresa Hey Latam de Rosario, es una de las que cobró la ATP, la ayuda del Estado que les paga a las empresas supuestamente en crisis la mitad de los sueldos de su plantel. Aún así la empresa depositó sólo la mitad del sueldo y también despidió, cuando hay un decreto que supuestamente lo prohíbe. En este caso, trabajadores y trabajadoras pararon sus funciones para desarrollar una asamblea con 150 trabajadoras y trabajadores.
En varios call centers del país, como reflejamos en este medio, vienen aplicándose las suspensiones con rebajas salariales para los que no tienen herramientas para el home office. También, para quienes no llegan a la productividad que las empresas exigen, objetivos que son imposibles sobretodo en contexto de pandemia o que son “quemantes”. Ni siquiera dan tiempo entre un llamado y otro para tomar un sorbo de agua. En otros les hacen hacer horas extras para llegar a los números cuando por contrato sólo pueden trabajar 6 horas, porque el trabajo en call es considerado insalubre. Hoy no poder trabajar desde casa es no poder comer y poder hacerlo es un ataque directo a la salud física y psicológica, aunque como vemos en estos casos, también significa no comer.
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Los delegados que están los call centers, mayoritariamente nucleados en Comercio ya no saben cómo defender el hecho de que la misma CGT haya sido la que firmó las suspensiones con rebaja junto al Gobierno y la Unión Industrial Argentina. Intentan reubicarse impotentemente ante la juventud que empieza a organizarse por su cuenta, obligándolos a poner la cara y dar algún tipo de respuesta. Los sindicatos vienen siendo cómplices de todos los ataques que las empresas lanzaron para descargar la crisis del coronavirus sobre operadores y operadoras.
No han defendido ni a despedidos, ni a suspendidos, ni obligaron a las empresas a que garanticen el teletrabajo, ni las medidas de seguridad e higiene en los pisos, que son verdaderos focos inhumanos e infecciosos. La juventud hace bien en exigirles que dejen de ser tan garcas, pero no se puede confiar ni un segundo en que esta vez no traicionen. Hay que tener mil ojos sobre el accionar de los representantes de Comercio. En las asambleas que tuvieron lugar esta semana, intervinieron tratando de dar “marcos legales” a las instancias de discusión de los y las laburantes y sus reclamos. Es lógico que lo que los trabajadores quieren trasciende estos marcos: la misma ley y los acuerdos firmados por el sindicato y el Gobierno autorizan mediante mil inventos, como decía la joven de Tucumán, la pulverización del salario hasta su mínima expresión. Cero.
El Gobierno no hace mucho miramiento para dar la asistencia que las empresas dicen que necesitan, pero no muestran un solo número, nadie compruebas sus crisis y sin embargo, el Estado suelta la billetera y les larga la plata. Intentan dejar un sentido común de que las ganancias de los empresarios son intocables, pero los sueldos no. A los sueldos sí se les puede echar mano con cualquier pretexto. Además no hacen ningún tipo de seguimiento de si ese dinero que dan, se está usando para los sueldos. Tampoco analizan el trato de esas empresas subsidiadas a los laburantes: no importa si echan pasando por encima del decreto, si violan derechos laborales, nada. Un escándalo verdaderamente que trasciende esta rama y se reproduce en las cadenas de comida rápida como McDonalds y Burger King, empresas imperialistas que tienen ganancias de unos 60 millones de dólares mensuales.
Sabemos que los empresarios dan algo cuando tienen miedo de perderlo todo. A fines de mayo Fausto Bonansea fue reincorporado a su puesto en OTC, en Rosario, luego de una lucha que dio junto a la Red de Trabajadores Precarizadxs, ante su despido injustificado e ilegal en cuarentena.
Una respuesta de la juventud a la crisis
Siguiendo el camino de los call, ante los casos de COVID-19 en locales de McDonald’s de la Ciudad de Buenos Aires, se va a desarrollar una asamblea este viernes. Trabajadores invitan a ser parte también a los de call centers y otras ramas para mostrar su apoyo. Las asambleas como espacio democrático y de toma de decisiones, como viene haciendo la juventud que es mayoría en estas ramas, son cruciales para poder hacer una organización sólida de las y los trabajadores. No sólo por lo que está sucediendo, sino por lo que puede venir. Más de la mitad de las empresas planean despedir en cuanto puedan, lo que sería un gran ataque sumado a los que ya se han consumado.
Hoy la Red de Trabajadorxs Precarizadxs, que viene haciendo asambleas virtuales y callejeras, donde confluyen trabajadoras y trabajadores de distintas ramas, tiene la perspectiva de pelear esa organización que nuclee distintos sectores para pelear por sus derechos. También para dejar de ser precarios. Muchos gobiernos han pasado y sin embargo las empresas se siguen riendo en la cara de las y los trabajadores, aumentando la flexibilización de los horarios, de los salarios, de los contratos que son cada vez más basura, llegando al colmo que se ve en las apps, donde ni siquiera son reconocidos como trabajadores mediante la truchada del monotributo. Es necesario que se terminen esos tiempos. La Red pelea por trabajo genuino. Para que miles de jóvenes dejen de ser el material descartable de empresas multimillonarias.
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En medio de la crisis mundial por la pandemia, los empresarios se organizan para hacerle pagar los platos rotos a las y los trabajadores, se aprovechan descaradamente. Como decía un cartel en una de las movilizaciones en el Obelisco, impulsada por la Red antes mencionada: “si no nos mata el virus, nos mata el hambre”. La organización es una necesidad vital. El camino que vienen realizando trabajadores de call centers, de fast food y los nucleados en la Red de Trabajadores Precarixs en todo el país, es un gran ejemplo a seguir. No solo por la juventud más precarizada y vulnerable, sino por el conjunto de la clase trabajadora, que no está exenta de sufrir ataques bajo el chantaje patronal de la necesidad de “preservar los puestos de trabajo”.
Es hora de que la juventud desate toda su combatividad y entusiasme con sus métodos de lucha y de discusión democrática a toda la clase, para que se decida a poner en juego en las calles la fuerza social capaz de derrotar los planes de las empresas miserables. Ellas encuentran en los gobiernos y en las direcciones de los sindicatos traidores a sus fuerzas aliadas. Es hora de que la juventud supere todas las divisiones que nos imponen por antigüedad, tipo de contrato y empresa, para encontrarse en las asambleas y en las calles, con las suyas. Por estos objetivos y por justicia por George Floyd convocan a una asamblea el sábado a las 18 H desde la red de precarizadxs.
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