Aún en ésta época se mantiene el yugo colonial sobre algunos territorios del mundo, además de las semicolonias o países del tercer mundo que se ven sometidos y saqueados de otras maneras.
Viernes 5 de abril de 2019
A pesar de que el mundo se mofa del pasado escudado en la fuerza y la valentía de la tecnología moderna, de los “derechos humanos” de la “libre” comunicación y de diferentes demandas democráticas que se le han arrancado al régimen, no todo es tan libre como muchos lo quieren ver, ni todo ha dejado de ser como era antes. Parece que en el siglo XXI se filtran aún vestigios de antaño y de sistemas de opresión que hacen de la desigualdad una premisa de nuestros días.
El colonialismo europeo se divide históricamente en dos etapas: La conquista de América y la reconfiguración del globo previo a las guerras mundiales. Dejando mucho mayor peso en la expansión del siglo XIX cuando los europeos conquistaron África prácticamente en su totalidad, excepto por Liberia y Abisinia.
Después de la Segunda Guerra Mundial, se comenzó a hablar de la descolonización del mundo. La recién nacida Organización de las Naciones Unidas (ONU) votó en 1960 la resolución 1514 en la cual se plasmaba la Declaración de Garantías de Independencia para las Colonias y Pueblos, la mayoría de los países favorecieron esta resolución mientras las potencias se abstuvieron.
Pero como pasa en la mayoría de las resoluciones verdaderamente importantes de la ONU, realmente nadie tiene garantías de nada y la Asamblea General es una sala de ficción mundial para hacer creer en la democracia, cuando en realidad las decisiones se toman en el Consejo de Seguridad por medio de las potencias que gozan del poder de veto.
Hoy en día en la entrepuerta del 2020, siguen existiendo aproximadamente dos millones de personas y diecisiete países que se encuentran en condiciones de colonia, sometidos a una metrópoli.
Estos 17 países se encuentran divididos entre cuatro potencias y un país en desarrollo siendo el Reino Unido el que cuenta con mayor número de territorios en ultra mar.
Anguila, Bermuda, Islas Caimán, Islas Malvinas, Islas Turcas y Caicos, Islas vírgenes británicas, Monserrat, Santa Elena, Gibraltar y Pitcairn.
Islas vírgenes de los Estados Unidos, Guam y Samoa Americana
Nueva Caledonia y la Polinesia francesa
Sahara Occidental
Tokelau
Está lista es de los territorios no autónomos reconocidos por la ONU, pero en realidad el mundo tiene aún varios rincones que son sometidos a las metrópolis por intereses como es el caso de Puerto Rico y Palestina, territorio colonizado por anglo americanos sionistas desde hace 70 años, o quizá el reciente caso de Cataluña que a pesar de haber votado su independencia fue sometida por la fuerza de la guardia civil y encarcelados sus líderes por parte de la corona española apenas en 2017.
Siguen en disputa las condiciones sobre mantener colonias en la época, Argentina ha llevado diferentes propuestas a la ONU para que se le regresen las Islas Malvinas, Tokelau votó un referéndum en 2007 y la gran problemática del Sahara Occidental sometido violentamente por Marruecos. Son solo ejemplos de diferentes situaciones pero de la misma condición creada por las potencias y su expansionismo en detrimento de las poblaciones y el mundo.
El colonialismo en el siglo XXI es el rostro vivo del sistema imperante en el mundo desde hace siglos y que pretende sofocar la libertad por medio de ideas falsas sobre un sistema capitalista humano de la mano de una ideología de libre mercado que somete a los países no industrializados y a las pequeñas islas que deben de depender de una metrópoli central.