Este lunes se realizó el desfile oficial de las Fuerzas Armadas y de Carabineros en el marco de la celebración de las Fiestas Patrias en el país, donde representantes del Ejército y del Parlamento se refirieron a la polémica Ley Reservada del Cobre.
Martes 20 de septiembre de 2016
A tempranas horas de la mañana, comenzó a desarrollarse una nueva Parada Militar en la explanada del edificio Ejército Bicentenario, donde fueron más de 8.000 efectivos del Ejército los que desfilaron en la jornada. Con la autorización de Bachelet, se dio inicio a la actividad castrense.
Varios de los asistentes, entre ellos el Comandante en jefe del Ejército, Humberto Oviedo, se refirieron a la polémica Ley Reservada del Cobre que ha estado en cuestión, sobre todo, después de los casos de corrupción revelados y que involucran directamente a las Fuerzas Armadas y del Orden. “El estar en paz tiene un costo y hemos sido capaces de administrarla. Hay que hacer un balance si esa inversión ha tenido un beneficio para Chile. El Estado ha definido un modelo, no las Fuerzas Armadas”, aseguró Oviedo al referirse a la cuestionada normativa que podría tener ciertos cambios y una posible “derogación”.
El Comandante expresó la obvia oposición de parte del Ejército a cualquier cambio que pudiese afectar en lo más mínimo sus intereses de clase, tan defendidos desde la Dictadura y mantenidos por todos los gobiernos post dictatoriales.
En cuanto a la opinión del ministro de Defensa, José Antonio Gómez, esta se centró en defender la existencia de privilegios para las Fuerzas Armadas y de Carabineros, que tiene su máxima expresión en el 10% de las riquezas del cobre destinadas a dicha institución, pero que se refleja en una serie de beneficios que goza la “familia militar”:
“La Ley Reservada del Cobre cumplió un ciclo muy importante en el desarrollo de las Fuerzas Armadas (...) Por lo tanto, cualquier cambio que se haga, respecto del cual estamos totalmente disponibles a hacerlo, tiene que contar con un financiamiento asegurado”, afirmó Gómez.
Por su parte, el senador RN, Andrés Allamand aseguró que no existen razones para mantener “congelados” los cambios a esa norma e “instalar un nuevo sistema de financiamiento”, por lo que la actual ley, en opinión del parlamentario, debería mantenerse tal cual.
De manera unánime, autoridades de gobierno y del Ejército reafirmaron que las Fuerzas Armadas y de Orden deben tener privilegios y beneficios distintos a la población civil. Cuando se trata de asegurar riquezas y financiamiento para instituciones represivas- que cuando el pueblo trabajador se moviliza por cambiar estructuralmente esta sociedad, no dudan en arremeter para cuidar los intereses empresariales y de los poderosos- el Estado y la casta política siempre responden; pero cuando se trata de derechos fundamentales de la población, no hay recursos ni voluntad política.
La “paz” a la que se refiere el Comandante del Ejército no tiene nada que ver con la realidad de millones de trabajadores, jóvenes y mujeres que viven cada día las consecuencias de lo que fue la Dictadura en Chile. Esa “paz” que no garantiza ni educación, salud, vivienda, pensiones; que se convierte en represión cada vez que el pueblo trabajador se moviliza o cuando los estudiantes exigen gratuidad para todos; que ha cobrado la vida de trabajadores como Nelson Quichillao o Rodrigo Cisterna por el hecho de luchar por sus derechos laborales; y desapariciones en democracia como es el caso de José Huenante o José Vergara, no es ninguna paz.
Una "paz" conquistada bajo una dictadura militar contra el pueblo trabajador, y un Ejército con sostén económico garantizado con el dinero del cobre nacional, con una ley reservada que ha sido objeto de millonarios negocios y corrupción, así como sostén de una institución de la dictadura. Hay que terminar con esa ley y todos los privilegios de los genocidas y de un Ejército anti-trabajadores.