Desde la plataforma ’No Callarem’ se lleva a cabo durante estos días ’La semana por la libertad de expresión’. Unas jornadas en las que se pretende visibilizar la cruzada de persecución hacia cientos de artistas, raperos, tuiteros y activistas que cuestionan el orden establecido por el Régimen del 78.

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate
Lunes 9 de abril de 2018
Del 9 al 15 de abril la cárcel Modelo de Barcelona abre las puertas para celebrar (y reivindicar) unas jornadas en defensa de la libertad de expresión en el marco de los actos de ’La semana por la libertad de expresión’ que se llevarán a cabo en diferentes puntos del Estado español.
La ’Semana por la libertad de expresión’ es una iniciativa a nivel estatal de ’No Callarem’, una plataforma en la que participan diferentes colectivos y entidades en defensa del fundamental derecho a la libertad de expresión que viene siendo puesto en peligro ante la cruzada iniciada por el Gobierno del PP con la entrada en vigor de la Ley mordaza y con la fiscalía, el poder judicial y las fuerzas de seguridad como principales brazos ejecutores contra cientos de personas que defienden su derecho a expresarse libremente.
’No Callarem’ se fundó el pasado año 2017 y desde entonces viene impulsando diferentes jornadas y actos como “respuesta al retroceso de los límites de la libertad de expresión”, en especial “en el ámbito de la creación artística y de la expresión libre individual o colectiva en las redes sociales”. En este marco, La ’Semana por la libertad de expresión’ es un paso más en la lucha por la visibilización de una amenaza, y unas leyes, que nos hacen retroceder a las décadas franquistas en cuanto a los derechos y libertades fundamentales.
Numerosos debates o exposiciones, además de espectáculos, proyecciones o conciertos en solidaridad serán algunas de las actividades que se presentan en el programa de estas jornadas por la libertad de expresión y contra la persecución de Barcelona. Además, está previsto que para el acto final de la semana se lleve a cabo una acción protesta rodeando todo el recinto de la cárcel Modelo, símbolo durante décadas de lo que es la coharción de las libertades en el Estado español.
Y en este sentido, la inauguración de las jornadas combativas por la defensa de la libertad de expresión no podía sino empezar con la presentación del vídeo clip ’Los Borbones son unos ladrones’, un rap interpretado por numerosos artistas musicales en la misma cárcel modelo y en defensa de la libertad de expresión, así como en apoyo a raperos como Valtónyc o Pablo Hasel, condenados por delitos de “enaltecimiento del terrorismo” e “injurias” a la Monarquía. Un delito que hoy es la principal amenaza hacia cualquiera que decida cuestionar la sacrosanta imagen del Régimen español.
La canción pone de manifiesto no solo la cruzada represiva que sufren en la actualidad los artistas musicales que cuestionan el poder establecido, sino también la doble vara de medir con la que la (in)justicia española imparte condenas “dependiendo del color de la sangre”. Es el caso de los miembros de la Corona implicados en numerosos escándalos de corrupción como el “cuñadisimo” Urdangarin y la trama Nóos u otros miembros de la Familia Real en los papeles de Panamá, entre otros.
Pero no solo músicos y artistas están en el punto de mira de la cruzada contra la libertad de expresión en el Estado español. A ellos se les suma la persecución hacia periodistas, tuiteros, activistas o sindicalistas. Nombres como el de Alfon, César Strawberry, los jóvenes de Alsasua, Cassandra, Boro LH, Andrés Bódalo, Ermengol Gassiot y los 27 de la UAB y todos los investigados por las operaciones “araña”, entre muchos otros más son algunos de los que se han enfrentado a la persecución del Régimen del 78.
Todo ello, sin contar con la persecución hacia el movimiento democrático catalán, primero contra el Govern y la dirección soberanista, y ahora contra el conjunto del movimiento independentista, en especial hacia los CDR y la izquierda.
Sin ir más lejos, esta misma mañana el Rey Felipe VI hacía entrega de los despachos a las nuevas promociones de jueces en el Auditorio de Barcelona, mientras los mossos d’Esquadra impedían y reprimían las movilizaciones de los CDR que intentaban acercarse para protestar. Sin duda, dos de las instituciones del Régimen del 78 más visibles en la cruzada contra el pueblo catalán.
Y es que como dice la letra de la canción, “ni jueces, ni fiscales, ni Borbones”.