Se trata del Plan Jurisdiccional de la Provincia de Buenos Aires para un Regreso Seguro a Clases Presenciales y unos 6.700 estudiantes de unos 15 municipios bonaerenses iniciarán esta semana la vuelta a las aulas.
Lunes 26 de octubre de 2020 10:00
Foto: Perfil
Mediante la Resolución 63 publicada hoy en el Boletín Oficial del distrito, el gobierno provincial estableció que el Regreso Seguro a Clases Presenciales incluye a más de 6.700 estudiantes de unos 15 municipios bonaerenses: 338 escuelas de los municipios de Adolfo Alsina, General Lavalle, Adolfo Gonzales Chaves, Daireaux, Salliqueló, Tres Lomas, Alberti, Guaminí, Monte, Puan, Florentino Ameghino, Monte Hermoso, 25 de Mayo, Carlos Tejedor y Lezama.
Como no extraña, el gobierno bonaerense de Axel Kicillof exige a los colegios de gestión estatal presentar la planificación de las actividades socioeducativas para su aprobación ante las autoridades. Serán los docentes quienes tendrán que fundamentar cómo serán dichas clases.
Se estableció que las actividades que podrán realizarse en cada distrito se determinarán de acuerdo con el resultado de la evaluación epidemiológica que realice el Ministerio de Salud bonaerense.
Desde el gobierno también se aclaró que el regreso a clases será con grupos reducidos, estrictos protocolos y de manera progresiva. Primero serán convocados quienes no sostuvieron un vínculo cotidiano con la escuela o tuvieron una baja o nula participación. Dentro de este grupo, quienes estén cursando el último año de cada nivel tendrán clases presenciales tres veces por semana y los demás años, tendrán un encuentro presencial por semana.
Recordemos que en julio se aprobó el documento “Protocolo Marco y Lineamientos Federales para el retorno a clases presenciales en la educación obligatoria y terciaria”, en una reunión del Consejo Federal de Educación, encabezada por el ministro Nicolás Trotta.
Es difícil de imaginar el cumplimiento de las condiciones planteadas en el “ Protocolo Marco”, o"burbuja", en las escuelas que conocemos, y que los docentes vienen denunciando desde hace años los problemas de infraestructura, hacinamiento, deficiencias estructurales, techos de que se caen y edificios sin agua. Una realidad que recorre todo el país y es el resultado de decenas de años de desinversión en la educación pública.