Las esperadas lluvias por fin comenzaron a generarse durante el fin de semana recién pasado, desarrollándose un sistema frontal entre las regiones de Atacama y Biobío. De acuerdo a datos entregados por la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI), ya van decenas de personas damnificadas por las lluvias, durmiendo en albergues y miles de hogares afectados por cortes de luz.
Lunes 13 de julio de 2015
Gran parte de la población esperaba el comienzo de las lluvias, en un año que hasta el momento ha sido más bien seco y con altos índices de contaminación ambiental, produciéndose, por ejemplo, en la Región Metropolitana la primera emergencia ambiental luego de 16 años. Las lluvias por fin se hicieron sentir durante este fin de semana, donde se generó un sistema frontal que está afectando desde la región de Atacama hasta el Biobío.
Pese a que el actual sistema frontal de lluvias viene a amortiguar la fuerte contaminación en diversas regiones del país, ayuda a terminar en parte con la sequía que afecta a la vegetación, sirve para limpiar el aire; lo cierto es que con cada temporal de lluvias son los mismos sectores de la población los que se ven damnificados y perjudicados por los cortes de luz, la inundación de hogares, la pérdida de viviendas, entre otras situaciones que ya se están viviendo en diversas zonas de Chile.
A modo general, y de acuerdo a datos entregados por la Onemi y por la Dirección Meteorológica, más de 130 mil hogares quedaron sin suministro eléctrico a nivel nacional (entre el domingo en la madrugada y el resto del día), donde las regiones más afectadas por esta situación fueron las de Valparaíso, Metropolitana y Maule. Por otro lado, decenas de personas quedaron damnificadas por el sistema frontal debido a la inundación de sus viviendas, voladuras de techumbres, entre otras razones.
Un ejemplo de lo mencionado es que la Región Metropolitana y la zona central en general, fue afectada por caídas de árboles y ramas, voladuras de techos, ya que los vientos alcanzaron una velocidad de entre 50 y 80 kilómetros por hora. En la comuna de El Bosque (la tercera comuna con peor índice de calidad urbana) hubo voladuras de techumbres, lo que demuestra la precaria infraestructura de la mayoría de las viviendas de la zona, una realidad que afecta a los sectores más pobres del país.
El último monitoreo realizado anoche por la Onemi arroja los siguientes datos:
Región de Atacama: En la comuna de Copiapó se registran 13.133 personas afectadas por cortes de suministro eléctrico. Además, en la comuna de Alto del Carmen, 31 personas se encuentran albergadas, en la comuna de Caldera se registran 18 viviendas con daño menor debido a filtraciones, en la comuna de Vallenar hay 120 viviendas con daño menor también producto de filtraciones.
Región de Coquimbo: Los cortes eléctricos afectaron a 2.398 clientes, también se reportaron 30 viviendas con daño producto de filtraciones. Por otra parte, hubo anegamientos en diversos sectores de las comunas de La Serena, Punitaqui, Illapel y Canela.
Región de Valparaíso: 51.228 personas afectadas por corte de suministro eléctrico, en diversos sectores de las comunas de Villa Alemana, Olmué, Casablanca, Algarrobo, El Quisco, Viña del Mar y El Tabo. Por otro lado, en Los Andes hubo cuatro personas afectadas por la caída de una roca sobre una vivienda de material ligero en el sector Río Blanco, por lo que la vivienda presenta riesgo de colapso.
Región Metropolitana: Hasta el momento aún hay 4.350 clientes afectados por corte de suministro eléctrico, en diversos sectores de las comunas de Cerro Navia, Colina, Lampa, Pudahuel, Quilicura, Tiltil, Buin, Paine, San Bernardo, El Bosque, Pirque, Talagante, Calera de Tango, Peñaflor, Padre Hurtado y Melipilla. Coincidentemente, las comunas con mayores problemas en cuanto al acceso de electricidad en estos momentos, son sectores que tienen altos índices de precariedad y vulnerabilidad social.
Por su parte, en la comuna de Cerrillos, 55 viviendas se encuentran con daños, debido a anegamientos y filtraciones en los techos.
Región de O’Higgins: Hasta el momento hay más de 11 mil clientes con problemas en su suministro eléctrico, en sectores como Doñihue (16 personas damnificadas), Rengo, Graneros, Codegua, Olivar, Machalí, San Fernando, Chimbarongo, Quinta de Tilcoco, Rancagua (64 personas con problemas debido a filtración de agua), Coltauco, Las Cabras, Peumo, Pichilemu y Requínoa.
Región del Maule: Hay aproximadamente 2.418 personas con corte de suministro eléctrico en sus hogares, en comunas como Sagrada Familia. En el sector de Colbún, se mantiene interrumpida la Ruta K-592 L, debido a deslizamiento de terreno en el sector Los Lleuques.
Región de Biobío: En la comuna de Quirihue hay 40 viviendas con daños, en la comuna de Ñiquén hay 10 hogares con daño mayor, debido al desborde del canal de regadío San José, dejando como resultado 17 personas damnificadas de las cuales 10 se encuentran albergadas en el internado San Gregorio.
Región de La Araucanía: Aún hay más de 1120 con problemas en el acceso a la electricidad, en comunas como Lonquimay.
Si bien, el sistema frontal de lluvias ha afectado a diversas localidades del país, sus consecuencias y perjuicios no se presentan de la misma manera en cualquier sector. En la capital, las comunas que se mantienen con problemas eléctricos son en su mayoría sectores empobrecidos, al igual que las comunas como El Bosque que presentaron voladuras de techos, situación que no ocurre en la zona oriente de Santiago.
Los problemas que se registran con la tan esperada lluvia reflejan también las desigualdades sociales en el país; pues tanto las filtraciones, los derrumbes, las voladuras de techos, las inundaciones, entre otros problemas que están sucediendo, responden a la existencia de viviendas con mala calidad de infraestructura. Esto se debe a que las viviendas son construidas con material ligero que no resiste a sistemas frontales, ni tampoco a aluviones como lo que se vivió en el norte del país y que aún mantiene a cientos de familias en la calle o en condiciones miserables de vida.
Los embates de la naturaleza no discriminan, sin embargo, en esta sociedad impregnada de desigualdades sociales, sus efectos siempre caen con más fuerza en los hombros de la clase trabajadora y los sectores más empobrecidos.