La votación de la reforma para el proceso constituyente fue postergada para este lunes a raíz de desacuerdos en la comisión de diputados.

Karla Peralta Díaz Médica en Antofagasta, Pan y Rosas
Domingo 15 de diciembre de 2019
La falsa constituyente de los partidos del régimen sigue mostrando sus límites. Este viernes debía votarse en la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados la reforma para iniciar el proceso constituyente, pero esto fue aplazado para este lunes debido a diferencias entre los parlamentarios.
Los puntos de desacuerdo entre la oposición parlamentaria y el oficialismo tienen relación con la cuota de género, los cupos para pueblos originarios y las candidaturas independientes.
Dentro de los nefastos personajes que retrasan el ya escueto proceso constituyente a la medida del régimen nacido del Pacto por la Paz y la Nueva Constitución, que vergonzosamente firmaron desde la UDI hasta los sectores del Frente Amplio, se encuentra Camila Flores, quién concordante con la política anti mujeres de la derecha conservadora, se posiciona en contra de la cuota de género dentro de la constituyente del régimen.
Por otro lado, Juan Antonio Coloma, UDI, aprovechó la ocasión para enrostrar a la oposición el acuerdo que firmaron que amarraba una constituyente que en realidad solo trabaja a favor del régimen, los partidos empresariales y la clase empresarial. Señalando que: “los partidos firmantes mandataron a la comisión técnica a redactar el acuerdo” acusando además que: “se comprometieron a aprobarlo como un paquete indivisible”.
De esta forma, el proceso que inició el gobierno para buscar descomprimir y desviar el estallido social se ve entorpecido. Una muestra más de que dentro de los márgenes de este régimen y sus reglas no se puede cambiar el régimen que es impugnado en la calles por millones en todo Chile.
Al calor de este estallido social y político que removió el país debemos proponernos conquistar una asamblea constituyente libre y soberana a la medida de los miles que nos movilizamos y no para que esta sea servil al régimen político de miserias y abusos a las y los trabajadores, mujeres, pobladores que hizo despertar a Chile.
Para lograrlo y para ser nosotros quienes podamos decidir sobre los grandes problemas que nos aquejan y poder conquistar cada una de las demandas que comenzaron el estallido social, es más urgente que nunca que intervenga la clase trabajadora organizada en coordinación con la chispa de la juventud y la fuerza de las mujeres. Para que de esta forma podamos articular un gran paro nacional con un plan de lucha ascendente para poder organizar una gran huelga general para poner fin a este gobierno de Piñera y toda su represión, quien defiende con uñas y dientes el régimen político heredado de Pinochet y se encargó de amarrar un pacto por una nueva constitución que contara con diversas trampas del régimen para no tocar estructuralmente los pilares de la herencia de la dictadura.