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Red Internacional
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Brasil. Vice de Bolsonaro: "Una Constitución no necesita ser elaborada por representantes del pueblo"

El general Mourão, candidato a vicepresidente del ultraderechista Jair Bolsonaro (PSL), defendió una Constitución hecha por "grandes juristas y constitucionalistas", sin participación del pueblo.

Viernes 14 de septiembre de 2018 17:04

El general Hamilton Mourão, compañero de fórmula del ultraderechista Jair Bolsonaro, volvió a ser noticia este viernes tras sugerir una suerte de nueva Constitución de facto.

Mourão ya había lanzado un exabrupto la semana pasada tras el ataque a Bolsonaro al decir que los profesionales de la violencia eran ellos, en un claro tono amenazante.

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El general Mourão señaló que la elaboración de la última Constitución brasileña, en 1988, por parlamentarios electos "fue un error" y afirmó que "una Constitución no necesita ser elaborada por los elegidos del pueblo".

El vice de Bolsonaro, que defiende a torturadores de la dictadura militar de 1964 y su legado "anticomunista", dijo que la nueva Constitución debería ser elaborada por "grandes juristas y constitucionalistas". " Una constitución no tiene que ser hecha por elegido por el pueblo. Hemos tenido varios tipos de constitución que estaban en vigor, sin haber pasado por el Congreso elegido".

Es decir que para Mourão incluso la Constitución tutelada por los militares de 1988, no es suficiente; lo mejor sería una constitución "sin la participación de elegidos por el pueblo".

Para mostrar la sumisión al imperialismo estadounidense del alto mando del Ejército, Mourão sugirió una constitución "similar a los EE.UU., que contiene sólo los principios y valores generales para gobernar el país", mientras que todo lo demás, incluyendo los derechos laborales, "(debe ser) en ley ordinaria, porque cambia de acuerdo con los valores y el tiempo".

De esta manera, el vice de Bolsonaro da su apoyo a la desregulación total de las leyes laborales (como con la tercerización irrestricta, aprobada recientemente por el Supremo Tribunal Federal). Quiere garantizar que los trabajadores no tengan ningún derecho garantizado con rango constitucional, lo que podría permitir que las jornadas laborales sean alargadas según las necesidades de los empresarios, y la precarización de los contratos de trabajo pueda ser arreglada por ellos mismos.

Siguiendo a Bolsonaro, que dice que "el Ministerio Público del Trabajo debería desaparecer", la extrema derecha sabe que puede conquistar la simpatía de la burguesía atacando a los trabajadores.

Pero no solo se juegan a conquistar al empresariado. Mourão sabe que la candidatura de Bolsonaro cala fuerte en el Alto Comando de las Fuerzas Armadas.
Y aunque el comandate del Ejército, Villas Boas, dijo recientemente que Bolsonaro no es el candidato de la fuerza, reconoció que "él tiene llegada entre los militares, porque procura identificarse con los problemas que son sentidos en la fuerza, además de tener un agudo sentido de la oportunidad".

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Mourão y Bolsonaro representan en esas elecciones manipuladas a la extrema derecha xenófoba, racista, machista y de odio hacia la diversidad sexual. Sus discursos y agenda política no sólo destilan el odio contra los sectores más oprimidos de la sociedad, sino que también prevé la eliminación de los más mínimos derechos democráticos.

Esta politización de los militares, su interferencia recurrente en momentos clave de la carrera electoral e incluso su participación en la política con personalidades de alto rango disputando cargos, es parte de asegurar la continuidad del golpe institucional junto al autoritarismo del Poder Judicial, que ya impidió a la población decidir a quien votar al vetar la candidatura de Lula.

¿Qué Constituyente?

Sobre el debate en torno a una nueva Constituyente, Mourão se pronunció abiertamente en contra. Teme que las cosas se "salgan de control", señaló Diana Assunção, candidata a diputada federal, por el Movimiento Revolucionario de los Trabajadores (MRT), en San Pablo.

En conversación con La Izquierda Diario, Assunção habló sobre la necesidad de una Asamblea Constituyente en contraposición a los dichos de Mourão: "nuestro objetivo es el de expropiar a los capitalistas y luchamos por una democracia muy superior a la más democrática de las repúblicas burguesas, por una república organizada a través de consejos de delegados electos por unidad de producción (empresa, fábrica, escuela, etc.) para que los trabajadores gobiernen en el sentido más amplio del término: definiendo el rumbo político de la sociedad así como la planificación racional de los recursos económicos sobre la base de la propiedad estatal de los medios de producción. Pero sabemos que la mayoría de los trabajadores y del pueblo no comparte esta perspectiva hoy, y aún confían en los mecanismos de la democracia representativa y ciudadana".

Es por esto que "defendemos una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, impuesta por la lucha. En contra de esta democracia manipulada por jueces con intereses políticos, es preciso defender que los jueces sean elegidos por el pueblo, revocables en cualquier momento y reciban el mismo salario de una maestra. Para acabar con la fiesta de empresarios y políticos corruptos, que afecta a todos los partidos dominantes, todos los juicios por corrupción deben ser realizados por jurados populares, aboliendo los tribunales superiores", continuó Assunção.

"Este programa de ataque a los privilegios del régimen y de la oligarquía de jueces debe estar ligado con puntos que enfrenten la crisis económica generada por los empresarios: es necesario imponer el no pago de la deuda pública y la nacionalización de los bancos, del comercio exterior y de los recursos estratégicos la economía bajo control de los trabajadores, para combatir seriamente la caída del salario, el aumento de la pobreza y el desempleo de 14 millones de trabajadores en el país. El PT no lo hará porque ya prometió seguir pagando el robo de la deuda pública a los acreedores extranjeros, como lo hizo en sus 13 años de gobierno". "Batallamos también por el derecho de las mujeres al aborto legal, seguro y gratuito, y por el conjunto de las demandas de las mujeres".

Finalmente señaló que "así, sería posible cuestionar el conjunto del sistema político, y que, en el choque entre los intereses de los trabajadores ante los capitalistas, lleguen a la conclusión de la necesidad de una democracia muy superior, una democracia de los trabajadores, en su propio gobierno de ruptura con los capitalistas".