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Red Internacional
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NACEN NUEVAS ORGANIZACIONES. ¿Cómo responder ante los ataques hacia los trabajadores mineros?

La crisis del precio del cobre la descargan Codelco y las empresas privadas sobre los hombros de los trabajadores, que dan nuevos pasos en su organización para enfrentar los ataques.

Nicolás Miranda Comité de Redacción

Viernes 8 de abril de 2016

Crisis del precio del cobre y política empresarial

La crisis del precio del cobre impactó profundamente la economía nacional, disminuyendo los aportes de Codelco y las empresas al Fisco. Pero la actividad prácticamente no disminuyó en lo inmediato. ¿Por qué disminuyen los aportes de las empresas al Fisco pero no la actividad productiva?

Porque lo hace reduciendo costos. El primero de todos, el costo del trabajo, atacando las condiciones de trabajo y de vida de los trabajadores. Con despidos, quita de derechos adquiridos como los bonos, y cero aumento de sueldos.
Los dueños y gerentes se enorgullecen de eso.

Los despidos de trabajadores mineros, en primer lugar de los subcontratistas. Según el Instituto Nacional de estadísticas (INE), mientras que en el último año el empleo cayó 1,8%, el empleo en la minería cayó 17,3%, poco más de 40.000 trabajadores.
No solo eso. En reciente entrevista, el presidente ejecutivo de Codelco Oscar Landerretche, se enorgulleció de haber logrado “gracias a un acuerdo estratégico con los trabajadores de la empresa, que ha posibilitado que tengamos las mejores negociaciones colectivas de la industria. Han tomado un 0 % de reajuste y recortado a un quinto de lo que eran antes".

Unido a otras rebajas, agrega que logró su entrada a la lista de las industrias más baratas, gracias a los recortes de costos de un 8,0 % en su producción, hasta 1,387 dólares por libra.

Pero van por más. Las proyecciones de inversión minera se redujeron de US$ 100.000 millones a US$ 50.000 millones para los próximos años.

En el caso de CODELCO, prevén otra rebaja en las inversiones, anunciando que rebajarán su plan de inversión en US $6 mil millones a través de la reformulación de sus proyectos. Esto, nuevamente, con el consiguiente impacto en los trabajadores, previéndose “despidos masivos” en las industrias aledañas, las propias subcontratistas y otras.

Además, retiran los bonos. Y en el caso de los trabajadores subcontratistas, incumplen el Acuerdo Marco que desde el 2007 pasó a ser un derecho adquirido.
De conjunto, la política de las empresas es un verdadero ataque a los trabajadores.

La respuesta de los trabajadores

En lo que va del año, se han realizado 15 paros, huelgas y movilizaciones de los trabajadores de la minería por distintos motivos. Entre ellas:

El 8 de enero, trabajadores de la empresa Alumini de sus faenas La negra y Aguas Verdes paralizan por aumento de sueldos en marco negociación colectiva.
El 11 de enero, trabajadores de la Minera Cerro Colorado, perteneciente a BHP Billiton Pampa Norte en Mamiña en huelga por aumento de sueldos en marco negociación colectiva.
El 12 de enero, trabajadores de la empresa Avant Servicios Integrales S.A (conocida como Viggo), en la División de El Salvador, en huelga legal por aumento de sueldos en marco negociación colectiva .
El 27 de enero, trabajadores de Minera Escondida se movilizan en la faena y bloquean el acceso, y el 30 de enero bloquean el acceso sur y norte del Puerto Coloso de Antofagasta, contra el “plan de racionalización” que comenzó aplicar minera Escondida, el cual afectaría el 2,4% de la actual dotación de trabajadores: 100 trabajadores.
El 2 de febrero, trabajadores de minera Lomas Bayas con el apoyo de los sindicatos de minera Escondida y Mantos Blancos bloquean principal acceso, contra despidos.
El 8 de febrero, trabajadores se tomaron los accesos a minera Mantos Blancos con bloqueo total del entrada principal y sur de la cuprífera, además del acceso norte de la Empresa Nacional de Minería (Enami), ante el no pago de la gratificación legal y a los futuros despidos que estaría contemplando la empresa en el presupuesto del 2016.
El 16 de febrero, toma de los accesos a la mina El Soldado, apareciendo el Frente de Trabajadores Mineros (FTM), en protesta por los 150 despidos anunciados el viernes por Anglo American.
El 17 de febrero, trabajadores de Avant Servicios Integrales subcontratista para El Salvador, en huelga por aumento de sueldos en marco negociación colectiva.
El 18 de febrero, dirigentes del Sindicato N° 2 de Minera Sierra Gorda S.C.M., operada por KGHM International, bloquean la ruta B-25 en Antofagasta, por la inminente desvinculación de trabajadores.
El 8 de marzo, dirigentes de Codelco Chuquicamata toman la Puerta 2 de ingreso al mineral, por sanción ante toma edificio Corporativo de Codelco del año 2015, prohibiéndoles acercarse a los lugares sin autorización.
El 15 de marzo, trabajadores de Collahuasi bloquean la subida que une Pozo Almonte con Minera Collahuasi, por sus derechos laborales.
El 15 de marzo, trabajadores contratistas de Los Bronces junto a la Federación del Soldado, se toman el camino de acceso en apoyo a los trabajadores Aramark.
El 17 de marzo, huelga con toma del control Maitenes, punto de acceso a la División El Teniente, acusando a la empresa Salfa Mantenciones de quitar todos los beneficios que tenían antes conquistados con la empresa Maestranza Roche.
El 18 de marzo, trabajadores del Sindicato Nº1 de Salfa Mantenciones se toman la Inspección del Trabajo de Rancagua
El 22 de marzo, en el marco del Paro Nacional convocado por la CUT, en Antofagasta en Frente de Trabajadores Mineros bloquéó rutas.
El 7 de abril, trabajadores agrupados en el Frente de Trabajadores Mineros, se manifestaron y bloquearon la carretera a Minera Escondida por donde pasaba una comitiva de buses en la que iba la Ministra de Minería Aurora Williams.

Además, el año pasado, se realizó un paro con movilización por 22 días, que incluyó tomas de faenas, por el Acuerdo Marco convocada por la CTC. En estos combativos días, la policía mató al trabajador Nelson Quichillao. A pesar del despliegue combativo, no se llegó a nada, con la dirigencia mayoritaria de la CTC aceptando las promesas de diálogo de la empresa que terminaron en nada.

Pero las muchas muestras, con estas movilizaciones, paros y huelgas, no han lograd enfrentar la política empresarial de ataques. Ante los masivos despidos, las respuestas de las dirigencias oficiales han sido nulas, o testimoniales, o aisladas.
La continuidad de los ataques empresariales, comienza a remecer las aguas.

De las calles a la re-organización

La fuerza desplegada intermitente y dispersamente en las calles por los trabajadores, choca con la intransigencia empresarial, y se ve llevada a callejones sin salida por las dirigencias tradicionales.
Por eso, se comienza a pasar de las calles a nuevos intentos de re-organización.
A inicios de año, en Antofagasta, se conformó el Frente de Trabajadores Mineros. Integrada por sindicatos mineros de planta, principalmente de la minería privada, de subcontratados, de actividades afines, e incluso organizaciones sociales. Entre ellos están los presidentes de los sindicatos de Minera Escondida, de Lomas Bayas, y de Mantos Blancos. Además, en la jornada del Paro Nacional del 22 de marzo, se hizo presente en las calles Cristian Cuevas.

Recientemente, se anunció la formación del Frente de Trabajadores de la Minería Nelson Quichillao. Lo integrarían en principio, Cristián Cuevas, Luciano Huerta y Carlos Domínguez de la división Ventanas; José Mardones de las operaciones Norte, Edward Gallardo de El Teniente y del sindicato SCM, y Raúl González del sindicato minoritario de la misma empresa. Se proponen, entre otros objetivos, recuperar la conducción de la CTC, en manos de Manuel Ahumada, planteando que “el Frente se organiza para revertir esta situación, promoviendo el cese de la desinformación interna al interior de la CTC, el reposicionamiento de la democracia organizativa y la utilización de los mecanismos de discusión que involucren en el debate y la opinión al conjunto de trabajadores de esta organización, además de acciones en la base sindical en defensa del trabajo mediante la reincorporación de los trabajadores desvinculados, desarrollando negociaciones colectivas sustancialmente exitosas y fortaleciendo la cohesión y unidad del conjunto de los trabajadores de industria, todo esto en función de retomar el rumbo de los fines por los que la CTC fue fundada”.

En los últimos meses, en las distintas movilizaciones de distintos sectores de trabajadores, y en particular la minería, hay en desarrollo, intermitente, con flujos y reflujos, cuatro fenómenos en curso. El primero, la creciente disposición a la lucha, como se ve en los paros largos en el registro Civil, los profesores, los trabajadores públicos de Atacama. El segundo, que se retoman métodos combativos como los bloqueos de accesos a los lugares de trabajo, o directamente tomas, cortes de calles y de rutas, como vimos también en el Registro Civil, los trabajadores públicos de Atacama, los contratistas de Codelco ante el Acuerdo Marco, los profesores. El tercero, un ánimo contra las cúpulas burocráticas, como vimos entre los profesores en la llamada “rebelión de las bases”, con los trabajadores públicos ante la negociación del reajuste anual. El cuarto, las tendencias a la unidad, como vimos entre los trabajadores portuarios en los años pasados ante la media hora de colación o la huelga de Mejillones. Ahora, con estos movimientos de re-organización, se abre paso un quinto fenómeno: la recuperación de las organizaciones sindicales de manos de las cúpulas burocráticas y sus políticas sindicales, y de colaboración con el Gobierno.

Son tendencias que abren camino para volver a poner en pie un movimiento de los trabajadores clasista y combativo, con la clase trabajadora cobrando un nuevo impulso y creciente protagonismo desde el 2011. Avanzar en la unidad para estas batallas planteadas por delante, es la tarea de la hora.