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Red Internacional
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Nacional. ¿Cómo sobrevivir en los tiempos mejores? A propósito del endeudamiento de las familias trabajadoras.

Mientras Piñera bajo “los consejos” del FMI recauda votos con la Democracia Cristiana y la vieja Concertación para disminuirles los impuestos a los súper ricos de este país, el Chile del sueldo mínimo sigue haciendo malabares para poder llenar la olla.

Domingo 21 de abril de 2019

En un informe de Cuentas Nacionales, dado a conocer por el Banco Central, se indicó que el endeudamiento en los hogares, sobre el ingreso disponible, se ubicó en un 73,3% el último trimestre del 2018, marcando un alza de 3 puntos respecto al 2017 (DF 18-04-2019).

De acuerdo al informe la cifra se explica, por el aumento de los préstamos a largo plazo con los bancos.

La verdad, es que mientras Piñera bajo “los consejos” del FMI (Fondo Monetario Internacional) recauda votos con la Democracia Cristiana y la vieja Concertación para disminuirles los impuestos a los súper ricos de este país, el Chile del sueldo mínimo sigue haciendo malabares para poder llenar la olla.

Y es que las deudas se disparan en las familias, cuando el acceso a la educación
universitaria, es una beca que se vence y no un derecho para todos.

O como cuando los empresarios hablan de crecimiento, pero la tecnología y las famosas inversiones van acompañadas de despidos y más subcontrato.

Y si eres mujer, joven o inmigrante estas en el segmento preferido de los empresarios para recortar al menos el 30% de tu salario.

Pero para el Presidente y la clase dominante a la que representa, el teletrabajo, la automatización y los recortes a los derechos laborales de la juventud son la fórmula preferida para extender la pobreza y la precarización en la clase trabajadora.

El endeudamiento: un problema estructural

La bancarización de las familias, el Dicom y las deudas son un problema estructural en el Chile neoliberal.

Según la estructura de sueldos precarios, el 50,6% de la clase trabajadora recibe menos de 380 mil pesos (“Los verdaderos sueldos de Chile”, Fundación Sol.)
Esto no es casualidad, es parte de la arquitectura que dejo la dictadura a favor de los empresarios; con sueldos así, no es un misterio que el endeudamiento sea un mecanismo creciente en las familias trabajadoras. Todo un negocio hecho para el gran capital, donde los bancos y las grandes marcas del retail facturan millones de dólares en base al endeudamiento.

Por si no fuera poco, al precario sueldo de los trabajadores les descuentan imposiciones, donde un 14% va hacia las AFP. Las que utilizan nuestro dinero para invertirlo en los mismos bancos, en las mismas empresas del retail, transnacionales, etc.

Y donde la dictadura hice de todos nuestros derechos una industria comercial (la salud, la educación, la vivienda, el agua, el medio ambiente, etc.) el problema del salario y el endeudamiento van de la mano, y es un problema estructural.

Hay que terminar con el Chile de los sueldos de hambre y el saqueo empresarial

Para recomponer la economía, Piñera junto al gran capital preparan ataques sobre el pueblo trabajadores.

Ya vimos como el parlamento acaba de someter a la población a un nuevo pacto de coloniaje, al votar a favor del TPP11, y transformar el país en un mercado para las grandes potencias, profundizar la dependencia económica y entregarle carta abierta a las empresas transnacionales para hacer y deshacer. La estrategia parlamentaria del Frente Amplio fue un enorme 0 a la izquierda. Totalmente impotente, con 21 parlamentarios y cargos directivos en municipios y regiones, solo fueron el furgón de cola de la ex Concertación, que como siempre dividió sus votos, para garantizar la ley al empresario, al mismo tiempo que “juega a la oposición”.

Los empresarios y sus políticos tienen una estrategia criminal sobre el pueblo trabajador. Buscan dinamizar la economía, en base al trabajo precario, al saqueo de todos los recursos naturales, a la eliminación de derechos laborales, a la bancarización de las familias y la privatización de todos nuestros derechos.

Hay que terminar con el saqueo empresarial de las trasnacionales y los grandes grupos económicos, que avanzan sobre los recursos naturales, las empresas estratégicas y los servicios públicos.

Es necesario organizar una fuerza desde los trabajadores, las mujeres y la juventud que se proponga derrotar los ataques del gobierno, la derecha y los empresarios, terminar con la política hecha a la medida de los capitalistas.

Para dejar de sobrevivir de las migajas que los empresarios nos tiran al piso y recuperar nuestras vidas.

Una fuerza que se proponga luchar por frenar los despidos, instalar un salario mínimo equivalente a la canasta básica familiar (450 mil pesos) con escala móvil según la inflación, y recuperar la educación y salud para todo el pueblo trabajador.
Para eso es indispensable nacionalizar todos los recursos naturales, así como las empresas estratégicas bajo gestión de los trabajadores y las comunidades, terminar con la banca privada, y levantar un banco único nacional al servicio de los intereses de todo el pueblo trabajador.