Sindicatos dirigidos por Guillermo Pereyra y Loma Ávila aceptarían este lunes un acuerdo que convalida las suspensiones con una rebaja salarial del 70% del salario para trabajadores de Chubut, Neuquén, La Pampa y Rio Negro. Desde PTS decimos que hay que dar vuelta las prioridades y que la crisis la paguen los capitalistas como los Bulgheroni de la Pan American Energy mediante impuestos progresivos a sus ganancias.
Sábado 18 de abril de 2020 23:13
Esta semana Guillermo Pereyra (titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa) y Jorge "Loma" Ávila (dirigente petrolero de Chubut, hombre de Arcioni y Alberto Fernández en la provincia) avalaron la decisión de las cámaras empresarias de suspender y rebajar los salarios de 32.000 trabajadores del sector petrolero por 60 días. De los mismos, 20 mil corresponderían a Neuquén, Rio Negro y La pampa mientras que 12 mil a Chubut.
El acuerdo se pretende firmar este lunes 20 de abril, por intermedio del Ministerio de Trabajo de la Nación, este acuerdo se verifica a espaldas de miles de trabajadores y que significa que perderán el 70% de sus ingresos además de pagos no remunerativos (sin jubilación, obra social y otros aportes).
Pereyra comentó en medios nacionales que "la propuesta que hacen las empresas es que todo el personal que hoy está en su casa sin trabajar reciba el básico con la diferencia zonal, más la vianda alimentaria, que representa unos 12.000 pesos mensuales, por lo que los trabajadores cobrarán un promedio de 35.000 pesos". Cifra que representa un 30% de los ingresos que cobraban habitualmente.
Por su parte, el Sindicato de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Jerárquicos y la Federación Argentina Sindical del petróleo, hasta ahora no aceptarían el acuerdo y todo es incertidumbre respecto a la situación en adelante para miles de trabajadores petroleros nucleados en estas organizaciones. Pedro Milla, de la Federación de Petroleros, por más de que calificó como una barbaridad que se quiera quitar el 70% del salario mencionó que estarían dispuestos a "relegar un 25 o 30 por ciento" del mismo.
Tanto en los planes de Pereyra-Ávila como el de Milla, se pretende que los que salgan perdiendo sean los trabajadores y no que se construya un verdadero plan para conservar los puestos de trabajo, cobrando íntegramente los salarios y aportes, enfrentando a las cámaras empresarias que quieren descargar la crisis sobre los trabajadores.
Estas negociaciones se dan en medio de un déficit que crece, Chubut afronta una profundización de la crisis mediante la abrupta caída del precio del petróleo, que este lunes estuvo en la franja de los 35 dólares para el barril tipo Brent.
Te puede interesar: Vaca Muerta: petroleras y sindicato acuerdan el robo del 70 % del salario a los obreros
Te puede interesar: Vaca Muerta: petroleras y sindicato acuerdan el robo del 70 % del salario a los obreros
Como vemos, las operadoras petroleras siguen saqueando los recursos y bienes de la provincia con la complicidad de la clase política capitalista. Una vez más llevan a que seamos las y los trabajadores quienes paguemos la crisis. Chubut no sólo es una de las principales productoras de petróleo de Argentina: la pesca, la minería y el aluminio, entre otras actividades, generan millonarios negocios para unos pocos. Pero es el pueblo laborioso quien pone la fuerza de trabajo y sostiene la producción en los yacimientos, en las industrias, en los puertos y en las fábricas, soportando largas jornadas laborales bajo condiciones infrahumanas y hasta pagando con sus propias vidas, producto de las pésimas condiciones impuestas por las empresas.
A todo esto, el gobierno de Alberto Fernández y el Frente de Todos mira para otro lado, destinando millones de dólares para los salvatajes al empresariado y el pago al FMI. Las burocracias sindicales colaboran con descargar sobre las espaldas de las y los trabajadores los costos y consecuencias de esta crisis, que se profundiza por la pandemia, para que sigan ganando los mismos de siempre.
Petroleros, Docentes y Salud: Lecciones de ajuste sobre nuestra clase.
El año pasado, en el marco de la gran lucha estatal por los salarios y condiciones de trabajo, la patota del sindicato petrolero a las órdenes de Loma Ávila y José Lludguard, avanzaron violentamente sobre el corte de la Ruta 3 y 26 atropellando a docentes y estatales con el argumento de la defensa del empleo.
Esto no solo muestra la impunidad con la que mueve la burocracia sindical en complicidad con la policía, el peronismo y las petroleras, sino también el miedo que le tienen a la unidad de los trabajadores estatales con los privados, siendo está la clave para lograr invertir las prioridades.
Dicho accionar, generó el rechazo y repudio popular que se manifestó en una masiva marcha por la ciudad de Comodoro Rivadavia donde 35 mil docentes, trabajadores estatales en general, petroleros, de salud, desocupados, estudiantes y familias enteras se movilizaron por las calles de la ciudad petrolera.
Este año la crisis económica se ha profundizado y ha puesto al desnudo la precaria situación de la Salud, la Educación y las Obras públicas en la provincia. En el contexto de emergencia por la pandemia Covid 19, la "primera línea" de salud está al frente del servicio a la población, pero sin recursos suficientes, sin salarios, sin test masivos, ni equipamientos mientras que miles de estatales aún no perciben su sueldo de marzo (y en muchos casos, de febrero).
Un programa para que la crisis la paguen los capitalistas
Alejandro Bulgheroni y su familia poseen la mega corporación Pan American Energy (PAE) y que mantiene operaciones en el Cerro Dragón ubicado en el Golfo San Jorge (compartido por Chubut y Santa Cruz), Vaca Muerta (Neuquén), México y Bolivia.
Según el último ranking de la Revista Forbes, los Bulgheroni ocupan el segundo puesto de los empresarios argentinos más ricos del país al poseer una riqueza estimada en 6.200 millones de dólares. A nivel global, ocupan el puesto número 715 de los 2000 que componen la lista.
Resulta de una profunda violencia y cinismo que el gobierno de Alberto Fernández y las burocracias sindicales que en su mayoría pertenecen al Frente de Todos, acepten los dictámenes de las cámaras empresarias dirigidas por los Rocca, los Bulgheroni, los Pérez Companc, los Roemmers, los Madanes Quintanilla, entre otros grupos que ganan miles de millones de dólares y que pretenden sostener sus ganancias en base al ataque a las y los trabajadores.
A su vez, el gobierno nacional los sostiene con desembolsos millonarios que salen de las arcas estatales para mantener sus negocios porque amenazan con "no poder cumplir las cadenas de pago". Pero para Alberto Fernández es preferible tener un 10% más de pobres que miles de muertos e infectados en esta pandemia. ¿Por qué no revertir la fórmula y tener 10% de menos ricos que paguen con sus ganancias los costos de la crisis y el coronavirus?
Nicolás del Caño, referente nacional del PTS en el Frente de Izquierda, explicó que se presentó un proyecto en el Congreso para crear un impuesto extraordinario que afecte a las 15 mil personas más ricas del país y que permita recaudar 15 mil millones de dólares además de ser progresivo (cuanto más fortuna tengan, más afectar sus ganancias). De esta forma se podrá garantizar un salario de cuarentena de 30 mil pesos a quienes deben quedarse en casa, comprar insumos, test masivos, respiradores generando una gran inversión en el sistema de Salud.
Esta medida es parte de un programa que parta del rechazo de la deuda y las negociaciones que sostiene el gobierno con los especuladores internacionales -y avalado por toda la casa política- que contó con el pago de 250 millones de dólares en plena pandemia. Un programa de fondo para que la crisis no la pague el pueblo laborioso y las grandes mayorías, sino los capitalistas que la generaron.
Te puede interesar: Del Caño reclamó ante Alberto Fernández por despidos, suspensiones y recortes salariales
Te puede interesar: Del Caño reclamó ante Alberto Fernández por despidos, suspensiones y recortes salariales