Ante la baja internacional del precio del barril de crudo y la posible quita de la subvención del Estado para la venta en el mercado interno, las operadoras anuncian un fuerte ajuste. Frente a la posibilidad de despidos generalizados en el sector, más de quince mil personas marcharon el lunes por las calles de Comodoro Rivadavia.
Iván Marín Trabajador de prensa de diario El Chubut
Martes 29 de diciembre de 2015
Foto: El Comodorense
Desde que el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, anunciara que se buscaría un nuevo acuerdo entre las provincias, los sindicatos y las petroleras para la venta en nuestro país del petróleo, anticipando el posible cese a la subvención con la que actualmente cuenta el sector, todas las miradas apuntaron a cómo reaccionarían patronales y trabajadores ante esta situación. Como se preveía, las primeras no están dispuestas a pagar en soledad los costos de la crisis, después de años de ganancias exorbitantes. Por su parte, los trabajadores inmediatamente mostraron su descontento y comenzaron a organizarse en sus lugares de trabajo mediante asambleas para exigirles a sus representantes sindicales acciones concretas.
Daniel, delegado petrolero SP y militantes del PSTU, se refirió a la marcha planteando que fue en resguardo de “los puestos de trabajo ya que las operadoras aducen que no están en condiciones de solventar un plan de inversión producto de la baja del barril a nivel internacional, y como los incentivos que le otorgó el gobierno durante todo el 2015 no están garantizados, algunas operadoras han planteado un plan vacacional a cerca de 3000 operarios, y otras operadoras como Tecpetrol o Sipetrol están en planteando que no están en condiciones de seguir y entonces darían de baja a un 40 por ciento de la actividad, dejando en la calle a cientos de trabajadores”.
En la edición del lunes del diario El Patagónico, los trabajadores denunciaron que "Tecpetrol anticipó la suspensión del 40% de sus operaciones, que Sipetrol demora activar un equipo perforador, que Pan American suspendió actividades de 15 equipos perforadores y 26 workover licenciando a 1.400 trabajadores, y que YPF suspendió actividades de dos equipos perforadores y dos workover, licenciado a 400 trabajadores".
A la marcha del lunes se sumaron distintos sectores, desde cámaras empresarias locales, hasta los gobiernos municipales de la zona y el propio gobierno provincial, además de contar con la simpatía a nivel nacional de sectores vinculados al kirchnerismo. Sin embargo, Daniel advierte que la decisión de marchar “salió del plenario de delegados”. Y agregó que “este es el primer paso, ahora la pelota la tienen los empresarios y el gobierno nacional. Nosotros lo que queremos es la garantía de los puestos de trabajo para cada familia y a partir de ahí todas las discusiones”.
Cabe recordar que en 2007, primer gobierno de Mario Das Neves, se renegoció los contratos con Pan American Energy hasta 2047, es decir, hasta agotar el yacimiento en cuestión, en este caso Cerro Dragón. En el mandato de Martín Buzzi se prosiguió en una perspectiva similar con el resto de las operadoras, siempre con el aval del sindicato y del gobierno de turno de Comodoro Rivadavia. Hoy con Das Neves nuevamente al frente de la provincia, todos estos sectores le exigen al gobierno nacional de Mauricio Macri que continúe con la política de subvención a las petroleras, la mayoría de ellas multinacionales. Es clara la connivencia entre las operadoras y su personal político de turno.
Daniel señaló que en las asamblea se plantearon dos políticas frente a este situación: la de continuar con los incentivos, propiciada por la conducción del sindicato, y la que levanta él junto a otros compañeros suyos de nacionalización de la producción. Este último camino, en combinación con la gestión de la producción y distribución por parte de los propios trabajadores, es la única salida de fondo para terminar con las recurrentes crisis cíclicas del sector, donde los primeros y principales perjudicados siempre son los obreros.
Finalmente Daniel señaló que el 15 de enero vence la actual subvención al barril del petróleo, por lo cual deben tomarse decisiones urgentes. En sentido, expresó que “estamos en estado de alerta, en estos días hay reunión en Buenos Aires y nos volvemos a juntar en asamblea de delegados después de Año Nuevo”.