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CONVENCIÓN CONSTITUCIONAL. Fuera Piñera: que la convención vote su salida del gobierno ¡Hay que garantizarlo con la movilización!

El criminal gobierno de Piñera se encuentra agónico, pero sobrevive gracias a los acuerdos que le ofrece la oposición. Es necesario que la convención vote su destitución, pero aquello solo lo conseguiremos con movilización.

Lunes 24 de mayo de 2021

Ya ha pasado una semana desde conocerse los resultados referidos a la elección de gobernadores, alcaldes, concejales, y convencionales constituyentes, siendo este último aspecto el que ha generado mayor revuelo, principalmente por la lapidaria derrota de los partidos tradicionales, y la emergencia de candidaturas independientes, gran parte de ellas cristalizadas en la denominada Lista del Pueblo.

Durante más de una semana los principales medios de comunicación y redes sociales se concentraron de materiales que daban cuenta de esta reconfiguración del tablero político, a la par de una teleserie sin precedentes, en que los partidos al interior de la “Oposición”, vivían una batalla campal, enmarcada en la presentación de primarias presidenciales. Momento que sin duda fue aprovechado por el pacto Partido Comunista (PC) – Frente Amplio (FA), jactándose de su emergencia en la superestructura política, mientras veía que el barco conocido como “Ex Concertación” (DC, PPD, PS), terminaba de hundirse entre polémicas y acciones desesperadas.

Por su parte la derecha no fue ajena a este terremoto político, que a nivel convencionales les dejó muy por debajo del tercio necesario para vetar las resoluciones emanadas desde la Convención Constitucional, a la par de un proceso de primarias presidenciales abierto con cuatro candidatos, pero bastante limitados en las encuestas durante el último tiempo.

Pareciera que en este sentido, avanzamos a un escenario bastante complejo, donde el fracaso de los partidos dinosaurios de los 30 años, junto con el entusiasmo de amplio sectores de masas de la irrupción de nuevas voces políticas, parece también cruzarse con una gran incertidumbre sobre lo que se vendrá en los próximos meses, con unas próximas elecciones a la vuelta de la esquina, y una Convención Constitucional, que parece traer consigo más preguntas, que respuestas claras. Esto, si es que tomamos en cuenta que ningún sector político tiene la mayoría absoluta, y donde en los independientes hay bastante que desmenuzar a propósito de sus propuestas.

Entonces ¿Qué cuestiones podemos sacar por el momento?

La crisis en el gobierno y la derecha post-elecciones

Desde el primer día posterior a las elecciones la derecha comenzó su periodo de cuestionamiento frente a los resultados, en que incluso el propio presidente, Sebastián Piñera, se reunió junto a su gabinete, para acordar de qué manera sobrellevar los próximos 10 meses de su gobierno, y en que una de sus grandes conclusiones que faltaba “mayor cercanía con la ciudadanía”, que si bien es cierto, resulta absolutamente superficial respecto a los efectos posteriores a la rebelión de octubre del 2019.

Tal la crisis al interior de la derecha, ha generado que ya algunos sectores de Chile Vamos, manifiesten la necesidad de un nuevo cambio de gabinete que responda a las exigencias de la situación política, con una crisis sanitaria activa, y con una agenda legislativa y constitucional bastante activa (Mínimos comunes, impuesto a los super ricos, royalty minero, convención constitucional, etc).

“Nosotros seguimos trabajando como gabinete. El Presidente sigue liderando como corresponde y así como nos convoca en algún momento, también tiene la opción de ir pensando cualquier diseño y quienes son las personas que pueden ejecutar esos diseños, pero por ahora, no hay nada nuevo que les pueda confirmar”, manifestó el actual ministro del interior, Rodrigo Delgado, claramente distinto el de otra figura reconocible de la derecha como el UDI, Iván Moreira, quien expresó “los pesos pesados de la centroderecha no están dispuestos para integrar un gabinete de un Gobierno que se cae a pedazos”.

Frente a esta situación agónica que vive el gobierno, cabe preguntarse ¿Quiénes lo sostienen aún?

La “Oposición” y sus partidos

Es casi evidente que en cada situación crítica en la que se encuentra el gobierno, siempre hay un héroe o una heroína que sale su rescate, la “Oposición”. Lo vimos el 15 de noviembre del 2019, con el “Acuerdo por la paz” que con partidos y sectores del Frente Amplio consagraba el desvío de la revuelta social más importante desde la democracia pactada, y hace menos de un mes con los “acuerdos comunes”, estando a la cabeza la actual presidenta del senado, la DC Yasna Provoste, con la venia de la propia Central Unitaria de Trabajadores (CUT), con la militante del PC, Bárbara Figueroa, a la cabeza.

Esta permanencia del gobierno de Piñera, que en múltiples ocasiones se ha encontrado contra las cuerdas, solamente es explicable por estos salvavidas, que desvían las acciones contundentes del pueblo trabajador que se muestra imponente frente a los ataques del gobierno, como el requerimiento de rechazo del Tribunal Constitucional frente al tercer retiro del 10% de los fondos de pensiones, que significó paralizaciones y movilizaciones portuarios en todo el país, sumándose mineros subcontratados, transportistas, trabajadores de la salud, etc, trayendo consigo resonancias de octubre del 2019, y el peligro de un despertar de las movilizaciones. Movilizaciones que mostraron que es posible ir por más, y retomar las demandas de la rebelión, pero que parecieran trasladarse ahora al terreno de la Convención Constitucional.

¿Existe cabida para las exigencias de octubre en el escenario actual?

Luego de los resultados de las pasadas elecciones, resulta palpable la satisfacción de amplios sectores frente a la derrota de los partidos tradicionales, y la irrupción de candidaturas independientes.

El rechazo al modelo de las AFP, la recuperación del agua, la nacionalización de los recursos naturales, la garantía de derechos democráticos como salud, educación y vivienda, han resonado por mucho tiempo, se ha escuchado bastante en las calles, y pareciera haber tomado una forma esperanzadora en la Convención Constitucional.

Sin embargo nada asegura una transformación estructural del régimen existente, mas aun con Piñera en el poder hasta noviembre. si bien la derecha está golpeada, aún no se expresan hasta el final las posturas del conjunto de los independientes, y sobre todo, un sector de la centro-izquierda neoliberal, y la izquierda, cuyo historial político genera una desconfianza importante, con una serie de traiciones hacia el pueblo trabajador. Y a su vez tomando en cuenta que una cuestión fundamental como es la amnistía inmediata para las y los presos políticos, principales protagonistas de la rebelión, pareciera mantenerse en suspenso.

Es por tanto necesario decir claramente que la Convención Constitucional en cuestión, no puede sesionar con los presos políticos de la rebelión todavía en las cárceles, y que cualquier aspecto a desarrollarse, debe tener la amnistía total, excepto para los responsables de la represión y violadores de los DDHH, como punto de partida. Pero sabemos que esto no será posible esperando la deliberación de la Convención Constitucional, sino con la movilización en las calles, como se ha mostrado frente a las movilizaciones ante las crisis económica y sanitaria, y el tercer retiro del 10% delas AFP. Este gobierno que se sostiene a duras penas es incapaz de responder a las exigencias más profundas del pueblo trabajador, y que solo podremos resolver sin Piñera en el poder , con una enorme movilización en las calles, en perspectivas de una huelga general, que barra este gobierno y con el último vestigio de la dictadura de Pinochet.