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DE GIRA. Con el ministro en el avión: dirigentes sindicales acompañan a Triaca en su viaje a Europa

Una numerosa comitiva de sindicalistas acompañará al ministro de Trabajo en su viaje por Europa. Estarán presentes representantes de UPCN, Comercio, Uocra y Uatre, entre otros. Látigo, chequera y doble discurso sobre “las mafias sindicales”.

Juan Manuel Astiazarán

Juan Manuel Astiazarán @juanmastiazaran

Lunes 26 de febrero de 2018

Primera escala: Madrid. Desde este martes Jorge Triaca encabezará la comitiva que iniciará una gira por Europa, en busca de conocer lo que desde el Gobierno llaman “modelos de diálogo social”. Allí será recibido por la ministra de Empleo y Seguridad Social del Estado español María Fátima Báñez García, y participará también de una audiencia con el Consejo Económico y Social (CES), organismo consultivo del Gobierno que convoca a organizaciones empresarias, sindicales y sociales. El objetivo será tomar nota y empaparse sobre los distintos esquemas y mecanismos de negociación que Cambiemos quisiera replicar junto a los sindicatos más amarillos, que no casualmente serán de la partida.

Es que además de la presencia del secretario de Trabajo de la Nación, Horacio Pitrau, Triaca estará acompañado por una docena de dirigentes sindicales en representación de los titulares de sus gremios. Se subirán al avión con el ministro Karina Trivisonno (UPCN), José González (Comercio), Víctor Brandan (Uocra), Ramón Ayala (Uatre). También estarán José Ibarra (Conductores de Taxis), Fabián Oscar Hermoso (Químicos), Alberto Fantini (Industria de la Carne), Luis Ramón Hlebowicz (Pasteleros), Norberto Pablo Quiroga (Aguas Gaseosas), Julio César Monastra (Sgbatos), Luis Pandolfi (Tintoreros) y Noemí Isabel Ruiz (AMA). Si tras la masiva marcha del 21 de febrero, importantes dirigentes sindicales como Armando Cavalieri (Comercio), Andrés Rodriguez (UPCN), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Sergio Sasia (Unión Ferroviaria) y Rodolfo Daer (Alimentación) privilegiaron cuidar las formas y bajarse de la gira, no desistieron de enviar a dirigentes de segunda línea para que asistan en su representación.

El acompañamiento se da en medio de la crisis de la CGT, profundizada después del faltazo que muchos de ellos pegaron a la protesta encabezada por el líder camionero y tras distintos acuerdos sectoriales con el oficialismo. Para muestra allí está la paritaria del 15 % firmada por Lingeri, como “testigo” del techo que pretenden instalar para degradar el salario obrero. “Para mí, el gobierno de Mauricio Macri está 7 puntos, tiene tiempo para mejorar las cosas, pero se lo debe escuchar” había rematado el dirigente durante una entrevista con radio La Red y aclaraba: “Yo creo que al Gobierno le conviene que las cuentas cierren, nosotros estamos colaborando con nuestra actitud”.

La gira parece un anticipo de lo que varios dirigentes de esos gremios preparan, adelantando las negociaciones paritarias y fijando los acuerdos en ese 15 % sin cláusula gatillo tan ansiado por Cambiemos.

La actitud colaborativa de muchos de esos dirigentes gremiales es un verdadero sinceramiento. Por un lado demuestra que la fractura de la CGT es cada vez más evidente: los “gordos” y los “independientes” se realinean como aliados y sostén de un Gobierno debilitado tras las jornadas de diciembre. Por el otro, muestra que la lucha “contra las mafias sindicales” enarbolada por el discurso oficial no aplica en caso de mafias amigas como UPCN, Comercio, Uocra o Uatre.

Tras la esforzada campaña del macrismo para debilitar la marcha del 21 y el fuerte revés político que implicó para el Gobierno la masiva concurrencia, la gira de Triaca junto a los dirigentes gremiales va en sintonía con el intento de subordinar a las cúpulas sindicales y alejarlas de cualquier gesto opositor. Durante la semana previa ya la cartera de Trabajo había realizado un importante gesto concentrando en manos de Barrionuevo, Gerardo Martinez, Antonio Caló, Armando Cavalieri y Ricardo Pignaneli el destino de $1.500 millones de los fondos de capacitación.

Mientras el Gobierno agita causas judiciales y habla de “transparencia” para atacar las condiciones de vida de los trabajadores, el ministro del trabajo en negro sale de gira con los representantes que se disponen a negociar los ataques en la mesa chica del oficialismo.

Por su parte, desde la izquierda y el sindicalismo combativo exigen a los dirigentes de los gremios que se movilizaron el 21 de febrero, que convoquen a un paro nacional y plan de lucha para enfrentar el plan de ajuste del Gobierno, los despidos y romper el techo a las paritarias. Esta perspectiva fortalecería también a los trabajadores de los sindicatos cuyos dirigentes viajan con Triaca y se aprestan a firmar acuerdos salariales a la baja.