En la provincia de Buenos Aires los docentes continúan denunciando que los comedores escolares no dan abasto mientras se enteran que la gobernadora Vidal le aumento el salario a $ 100.000.

Liliana Vera Ibáñez Redacción LID @liluzlisam / IG: @Pisotomia
Martes 16 de agosto de 2016 18:20
Con el salario de Alejandro Finocchiaro, ministro de educación bonaerense, que recientementefue aumentado por la gobernadora Vidal podrían comer 8000 chicos más en los comedores escolares de la Provincia de Buenos Aires. El aumento es tan bochornoso que la sencilla comparación la puede realizar cualquier alumno de alguna de las tantas escuelas de La Matanza donde los chicos reciben el único plato de comida de su día.
La Izquierda Diario charló con Sandra Romero, docente y delegada de la escuela 179 de Virrey del Pino sobre la situación en los establecimientos de esa localidad y aledaños.
¿Qué opinás del aumento al ministro de educación?
A días de que la Gobernación enviara auditorías a las escuelas públicas para recortar cupos en los comedores escolares, este nuevo aumento a un ministro es como un nuevo cachetazo a los trabajadores de la educación y a los alumnos y familias.
Yo miraba el informe de La Izquierda TV de la semana pasada y pensaba con mis compañeras de escuela en la sala de maestros que muchas veces nos dicen que tenemos que hacer proyectos institucionales que tengan que ver con la vida de la comunidad y por eso es que los inspectores nos propusieron que lo hiciéramos en torno a la alimentación sana. ¿Pero con qué cara nosotros les explicamos a los chicos en clases que tendrían que tener acceso asegurado a un desayuno con una fruta, comer carnes rojas, pescado una vez a la semana, cítricos, lácteos para el desarrollo de su estructura ósea si a los 15 minutos van al comedor del colegio y solo hay fideos con queso para 400 chicos cuando son 800 los que concurren a la escuela? Nos duele esa realidad, nos indigna.
Es más, hace casi un mes enviaron funcionarios públicos a la escuela para tomar lista y contar día a día cuántos chicos van al comedor, con la indicación de que ante una primera ausencia por el motivo que sea ese lugar se lo dan a otro. Es como una carrera diaria por la comida, y para colmo la comida es de mala calidad. El desayuno es un turrón y un vaso de mate cocido.
Rápidamente saqué la cuenta y con esa plata se podría agregar más de 8130 cupos a los escasos existentes. Aunque es increíble que ahora le aumenten el sueldo, ya antes cobraba mucho más que cualquier docente que recién se inicia a trabajar.
Es más que indignante. En esta escuela no todos acceden al comedor y es doblemente complejo porque en esta zona la mayoría de ellos se inunda a penas caen dos gotas de lluvia y este plato de comida podría ser una ayuda clave en ciertos momentos. Se alberga estudiantes de familias donde muchos padres se quedaron sin trabajo porque acá se siente en los huesos los despidos que aumentaron en este último período.
Los auditores de Vidal vinieron a ajustarles más y más sus vidas. Los auxiliares y docentes hacemos lo que podemos; diariamente los compañeros que trabajan en las cocinas se ven en el lugar de repartir cada vez más y más la comida para que ningún chico se vaya sin haber almorzado algo. Pero nunca alcanza.
Por eso los docentes cada vez que reclamamos, que hacemos paro o nos movilizamos reclamamos por el aumento de los cupos de los comedores, para que todos los chicos tengan acceso a un plato de comida digno, no solo algunos. Donde hay un alumno en una escuela pública tiene que haber un lugar en el comedor.
También necesitamos un aumento de emergencia de los cupos de comedores y del presupuesto para educación, de la mano de la reapertura de las paritarias.