Gremios nacionales y bonaerenses anunciaron medidas de lucha para la semana que viene. Cambiemos sigue burlándose de la docencia.
Juana Galarraga @Juana_Galarraga
Sábado 11 de marzo de 2017
Foto * Enfoque Rojo
La lucha de la docencia en todo el país, en defensa de la escuela pública y por salarios, no da tregua a Cambiemos. Ayer, los gremios de alcance federal anunciaron paro para los días 15, 16, 21 y 22 de marzo. Por otro lado, los sindicatos que nuclean a las y los docentes de la provincia de Buenos Aires, también informaron que habrá paro la semana que viene.
El Gobierno está empecinado y parece no querer retroceder en nada. La movilización de 100 mil docentes que tuvo lugar este lunes, en medio de un paro nacional, no fue suficiente para que Cambiemos tomara nota de la bronca extendida ante el atropello a la docencia. Las clases no comenzaron cuando estaba previsto, dejando en evidencia la falsedad del discurso macrista, que en campaña aseguraba que con diálogo iba a garantizar la totalidad de los días de clase del calendario escolar. La realidad es que lo que ha primado en las mesas de diálogo y negociación con los gremios, ha sido un insulto y una tomada de pelo permanente por parte del Gobierno hacia los docentes.
A nivel nacional Ctera y UDA, convocaron a un paro nacional de 48 horas a cumplirse los próximos miércoles y jueves en reclamo de la convocatoria a la paritaria federal y en rechazo a los “topes salariales”. Por su parte, UDA anticipó que habrá otras 48 horas de paro la semana siguiente y se presume que Ctera acompañará esa medida.
Por otra parte desde Ctera advirtieron que iniciarán acciones judiciales contra el ministro de Educación Esteban Bullrich, ante el “incumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo”. Lo que los gremios nacionales exigen es el cumplimiento de la convocatoria a la paritaria nacional docente, tal como establece la ley. Así como sucedió con los tarifazos, el oficialismo intenta hacer pasar el ajuste incurriendo en esta clase de ilegalidad que quita cualquier atisbo de legitimidad al intento, en sí mismo altamente ilegítimo y repudiado, de atacar el salario docente. Con los tarifazos el Gobierno se salteó la realización de las audiencias públicas correspondientes. Ahora, viola abiertamente la ley al no convocar la paritaria nacional docente.
El argumento oficial sostiene que cada provincia sabe qué es lo que puede ofrecer. Esto no cierra por ningún lado, más cuando se sabe que el ajuste del Gobierno nacional, tiene sus réplicas y ataca a los trabajadores estatales y de la educación, tanto en tierras donde gobierna el PRO como en las que gobierna el Frente para la Victoria.
Territorio bonaerense
La provincia de Buenos Aires es el epicentro donde la batalla docente adquiere mayor repercusión. Ayer, la gobernadora María Eugenia Vidal citó nuevamente a los gremios con la promesa de realizar una “oferta superadora”.
La conducción de los gremios bonaerenses había decidido levantar el paro de cara a la mesa de negociación convocada por Vidal para la tarde de ayer. Luego de cuatro días de huelga, ayer la medida de fuerza se sostuvo solo en las seccionales de los Suteba combativos, conducidos por la lista Multicolor.
“Ratificamos la voluntad de los docentes de continuar la lucha en defensa de la paritaria, de nuestro salario y del presupuesto educativo. Vamos con la expectativa de que el gobierno cumpla con las demandas de los trabajadores”, habían señalado los gremios AMET, FEB, Sadop, Udocba, Suteba y UDA, previo a la reunión con la administración de Vidal.
Luego del encuentro con los ministros bonaerenses, los gremios anunciaron paro para el lunes, al conocer que la “oferta superadora” que tanto publicitó el Gobierno, consistía en una mejora de la oferta anterior bochornosa: tan solo del 1 % que implicaría una suba de $64,00.
Como se ve, quienes sí han tomado nota de la bronca de las bases, tanto a nivel nacional como provincial, son las conducciones de los sindicatos docentes. Después de la movilización del lunes, la dirigencia bonaerense no puede salir de una reunión con un insultante 1 % de aumento respecto de la oferta anterior.
Como se pudo ver también en esta semana de grandes movilizaciones, lo que está en crisis en Argentina es el modelo de conducción sindical, hecho que quedó más que demostrado en el acto de la CGT que terminó con sillas voladoras, trompadas y con claras exigencias para que se realice un paro nacional ya. Esto constituye una diferencia sustancial con experiencias previas, de luchas fuertes en las que la docencia dio cuenta de una gran disposición para pelear y conquistó el apoyo de amplios sectores de la sociedad. Tal es el caso de la huelga docente de 17 días que puso en jaque al por entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.
Las y los docentes traen consigo una extensa tradición de lucha en defensa de la educación pública y de sus derechos más elementales, como a un salario digno. El Gobierno de Vidal apunta a doblegar esa fuerza endureciendo los ataques. Amenaza con descontar los días de paro y dictó la conciliación obligatoria para que las clases arranquen el lunes, en un claro acto de cercenamiento del derecho a huelga.
Pararle la mano a Cambiemos dependerá de la determinación de los trabajadores de la educación para seguir en las calles, discutiendo en asambleas y organizándose con estudiantes y padres de la escuela pública. Como señalan los Suteba combativos, deben ser los docentes quienes definan los pasos a seguir y cómo continuar la lucha ante este ataque en regla contra el bolsillo de la docencia y la calidad de la educación que reciben los sectores populares y los hijos de las familias obreras.