En el día de ayer se realizó una concentración en el Juzgado de Ciudad de la Costa en reclamo de justicia por la muerte de Anthony Da Silva.
Jueves 21 de septiembre de 2017

El Colectivo Espacio Antirepresivo difundió días atrás un comunicado denunciando el maltrato policial y de los guardias de seguridad de Costa Urbana Shopping que terminaron con la muerte de Anthony y situaciones de violencia hacia otros jóvenes presentes en el lugar.
En el día de ayer se realizó una concentración en el Juzgado de Ciudad de la Costa para que se esclarezcan los hechos y haya justicia para Anthony y los demás jóvenes. Se denuncia también en el comunicado la versión falsa de los hechos que dio la policía y la falta de asistencia al joven.
Los medios de comunicación, en este caso Canal 12 dieron también una versión distorsionada del hecho culpabilizando a los propios adolescentes de lo sucedido y omitiendo el maltrato y violencia de policías y guardias de seguridad.
Comunicado
PARA QUE LOS GRANDES MEDIOS DE COMUNICACIÓN NO TE LA CUENTEN COMO QUIERAN, NOSOTROS CONSTRUIMOS OTRO RELATO.
BASTA DE CRIMINALIZAR A LA JUVENTUD, NI UN PIBE NI UNA PIBA MENOS, JUSTICIA PARA ANTHONY!!!
En la tarde del domingo 16 de julio, cuatro jóvenes de entre 14 y 19 años, entre los cuales se encontraba Anthony Da Silva, fueron a la plaza ubicada al costado del Centro Comercial y “Cívico” Costa Urbana, San José de Carrasco, Ciudad de la Costa.
Como era habitual, algunos de ellos practicaban skate por las tardes, aprovechando de los pocos lugares al aire libre y espacios que quedan para recreación y pasa tiempo de los jóvenes por la costa.
En un momento se acercaron a la puerta del lado sur -entrada del shopping-, ya que Anthony y un amigo querían subir al baño. Como suele pasar, en el arbitrario “derecho de admisión”, -decimos “arbitrario”, ya que no existen normas con criterio claros sobre el mismo, así como tampoco se entiende la naturaleza de este centro que por un lado se denomina “cívico”, por estar ubicadas allí diversas oficinas de entes públicos, y por el otro locales comerciales de carácter privado, siendo que aún así debería permitirse el ingreso a todo el público al estar ubicado en un mismo edificio- Uno de los jóvenes tenía prohibido el ingreso al lugar, por lo que debió esperar en la puerta de abajo junto otro quien era hermano de Anthony.
Cuando Anthony y su amigo bajaron, se encontraron con que los guardias de seguridad, pertenecientes a la empresa “Securitas”, tenían contra el piso a los otros dos jóvenes que esperaban abajo. Les estaban pegando. Alrededor y custodiando la escena había otro guardia, ostensiblemente más fornido, pelado; trataba de evitar que otros jóvenes que por allí se encontraban, se metieran, así como calmar al público presente que clamaba por la liberación de los chicos y el cese de las golpizas.
Anthony y su amigo intentaron detener la agresión, siendo la respuesta de uno de los guardias empujar a Anthony y presionarlo con lo que comúnmente se denomina “llave” en el pecho contra el piso. Ante esta situación, los jóvenes comenzaron a gritarles a los guardias que lo suelten porque Anthony tenía un marcapasos y problemas cardíacos, que lo podían matar.
Minutos después, sale otro guardia de adentro del shopping quien ordena a gritos a los otros dos que los suelten, en respuesta a lo cual cesan las golpizas, acto seguido se escabullen hacia el interior del centro comercial.
En este ínterin, Anthony se aparta un poco de la escena y se acerca a una escalera. Se nota en él una actitud extraña; comienza a tener dificultades para respirar. Un testigo de la situación intenta hablarle pero no le responde. Poco a poco se va desvaneciendo y algunas personas que se habían congregado allí cerca llamaron al 911 pidiendo una ambulancia. El joven toma una pastilla y tira el blíster al suelo. Luego comienza a convulsionar y pierde la consciencia, quedando tirado en el suelo. Poco a poco se va poniendo su cara azulada.
Su hermano le hizo respiración boca a boca siendo inútil.
Paradójicamente en lugar de una ambulancia, a los pocos minutos llegó la policía de la Seccional 18 de Lagomar, (dos patrulleros, una camioneta y motos del PADO). Cuando los funcionarios policiales se acercaron, un testigo le manifiesta a una de ellas que se había pedido una ambulancia; que eso es lo que hacía falta, pues el chico se estaba muriendo allí. Ella contestó con soberbia que “las ambulancias no asisten si no es por accidente de tránsito”, siendo esto una total falacia ya que es de público conocimiento que la policía tiene comunicación directa con los centro de salud, y que son estos quienes tienen que intervenir primero en estos casos. Aún peor sabiendo que dentro de dicho centro “cívico” y comercial hay servicios de salud, como por ejemplo CASMU.
Otros cuatro policías tomaron el cuerpo de Anthony, cada uno de una extremidad, y lo llevaron, cabeza colgando hacia el suelo, hasta la camioneta; lo subieron al asiento trasero “como quien tira una bolsa de papas” y un funcionario policial viajó sentado en cuclillas encima suyo, dándole cachetadas en la cara intentando reanimarlo, camino al Hospitalito ubicado en Solymar.
Luego los efectivos policiales toman declaraciones a los testigos, hacen papeleo y se retiran.
Pero allí no acabó la pesadilla. Anthony fue trasladado al Hospitalito de la Costa, mientras a su hermano y a su amigo los trasladaron al Pereira Rossell, argumentando que en dicho centro de salud no habían pediatras que pudieran atenderlos.
En el Pereira Rossell, con la información policial se elabora un primer informe médico sobre las lesiones de los dos jóvenes que allí fueron trasladados. El informe va a ser modificado por la Médica que lo elaboró, en respuesta a que una persona adulta allegada a ellos que allí se apersonó le manifiestara a la especialista que los jóvenes fueron golpeados por guardias de seguridad. Por esta causa, la médica solicita pase a forense, y entrega dicho informe a la mencionada, pese a que el efectivo policial presente quisiera impedirlo siendo apretada contra la pared y amenazada por el mismo.
Luego de esto, un sin fin de irregularidades, entre las cuales:
Sin disposición judicial alguna, a los dos jóvenes trasladados al Pereira Rossell, les hicieron pasar toda la noche en la Seccional 18 y de ahí fueron trasladados al INAU, sin que les sea puesto en conocimiento a ninguno de sus familiares. A quienes posteriormente le abrieron un expediente de infracción para desviar la “atención” de lo realmente sucedido.
Que se les tome indagatoria bajo estas mismas condiciones.
También que pasaran 48 hs. para que la familia de Antony se entere de su muerte.
Que de buenas a primeras no les dejaran ver el cuerpo a sus familiares. Que luego de insistencias les permitan verlo y que noten que tiene marcas en el cuello.
Que no se sepa nada del informe del forense.
Que securitas le pagó el sepelio a la familia de Anthony.
Que las noticias de canal 12 se adelantaron a decir, al otro día de lo sucedido, que la muerte fue por causas “naturales”.