Decenas de miles se manifiestan en concentraciones en toda Galicia contra la nueva “Lei Galega de Saúde”.

Jacobo A. García @Jacobscarface
Miércoles 24 de enero de 2018

El 24 de Enero se produjeron manifestaciones en siete ciudades gallegas, así como en las principales villas gallegas, ante el deterioro de la calidad de la sanidad pública. La nueva Ley implicaría una reducción de los servicios en las zonas más alejadas y una mayor precarización.
Entre las 19:30 y 20:30 en las siete ciudades gallegas, así como en las principales villas como O Barco de Valdeorras y Monforte y en las comarcas de Barbanza, O Salnés y A Mariña, decenas de miles de personas clamaron contra este nuevo ataque a la Sanidad. Para el 4 de Febrero se prevé en Santiago de Compostela una manifestación unitaria, el día que se debatirá la nueva “Lei Galega de Saúde” en el parlamento gallego.
En Vigo la concentración se produjo ante el viejo Xeral por la situación de colapso sanitario. Asistieron alrededor de 1500 personas. Entre sus reivindicaciones se encuentra la mejora de la calidad asistencial, que se ha visto reducida por los recortes, y la modificación de la “Lei Galega de Saúde”. La concentración de Ourense, en la plaza Mayor, fue multitudinaria, con alrededor de 5000 personas.
Pero la historia se remonta más atrás. A principios de noviembre de 2017, el “Consello da Xunta” aprobó el proyecto de “Lei de Saúde”. La norma reorganiza la estructura sanitaria, suprimiendo áreas sanitarias. Entre los cambios que introduce, la norma elimina las áreas sanitarias de A Mariña, Monforte, O Barco y O Salnés.
La Ley pretende reducir las áreas sanitarias a 7, subdivididas en 14 distritos, lo que de entrada producirá un deterioro de la calidad asistencial fuera de los grandes núcleos urbanos. Asimismo, desde organizaciones de defensa de la sanidad pública se alerta de que hay centros sanitarios que podrán desaparecer.
Además, según afirma la plataforma SOS Sanidade Pública, en los últimos años "se ha recortado el presupuesto sanitario un 18 por ciento, se cerraron 970 camas, se suprimieron 513 plazas de personal médico y 1.121 de personal no sanitario" a nivel gallego. Además, denuncian que "el abandono del “Plan de Mellora de Atención Primaria” dejó sin construir más de 60 nuevos centros de salud y redujo su presupuesto al 11 por ciento del gasto sanitario, muy lejos del 25 por ciento acordado con los trabajadores del sistema".
De hecho, ya se han producido recortes de ciertos servicios en hospitales pequeños, que han producido derivaciones a Lugo, en el caso de Monforte y A Mariña Lucense, y a Ourense, en el caso de O Barco de Valdeorras. En algunos casos, también se han producido derivaciones a hospitales privados, con el sobrecoste para la administración que esto supone.
Por otra parte, las formas del procedimiento de aprobación del proyecto de Ley fueron criticadas por la oposición. Así, este proyecto se aprobó en víspera de festivo y un largo puente para que pasara desapercibida por la población. Además, el anteproyecto fue presentado en agosto, y se vetó el debate en el parlamento gallego, así como se cerró cualquier posibilidad de aportaciones. Una muestra más de la soberbia con la que el PP utiliza su mayoría en Galicia.
Todo esto coincide con el nombramiento de Rocío Mosquera como gerente de la entidad pública empresarial Galaria (proveedora de servicios de alta tecnología), con el que SOS Sanidade Pública es crítico. Este tuvo lugar incluso antes de haberse convocado la plaza. En su etapa como Consejera de Sanidad , Mosquera fue proclive a la privatización del Sistema Sanitario Público, mediante fórmulas como los modelos de gestión privada y la colaboración público-privada.
En su momento, la aprobación de este proyecto de Ley en Noviembre generó numerosas manifestaciones de miles de personas durante semanas en las comarcas más afectadas por esta reforma. Las movilizaciones se vienen sucediendo desde entonces, y después de las multitudinarias concentraciones del 24 se tiene prevista una gran jornada de lucha para el 4 de Febrero en Santiago.
Este nuevo ataque consolida la brutal línea de recortes aplicados por el gobierno gallego en los últimos años, como los que vimos en el Álvaro Cunqueiro o en el Hospital Meixoerio en Vigo. Los ataques generados en los últimos años generaron numerosas luchas y movilizaciones, cuya participación se contó por decenas, e incluso centenas de miles.
Sin embargo, después del periodo electoral, y tras la nueva victoria del partido popular en las elecciones gallegas, la lucha por la Sanidad pública sufrió un retroceso. Pero en parte, la responsabilidad de este hecho recae sobre las principales centrales sindicales, que aunque continuaron realizando movilizaciones, no se esforzaron por realizar un plan de unificación y coordinación de las acciones de protesta.
Por eso, planteamos que es necesario la convocatoria de asambleas, actos y charlas, de forma ambiciosa. Como alternativa al corporativismo y la rutina, planteamos que sectores de trabajadores y pacientes se organicen conjuntamente para luchar por una mejor calidad asistencial y por la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores de los centros sanitarios.
Además, la realización de acciones conjuntas con el movimiento por la educación pública, junto con otras luchas, como la de la vivienda, ayudaría a dar más fuerza al movimiento por la sanidad pública y poder alcanzar victorias. Ante este nuevo ataque a la Sanidad que representa la nueva “Lei Galega de Saúde”, se presenta la imperiosa necesidad de que todo el pueblo trabajador, no sólo asista a contadas manifestaciones, si no que se informe y se organice para derrotar mediante la lucha social todos los recortes sociales que hemos sufrido desde la crisis.

Jacobo A. García
Vigo