En medio de los primeros ataques del macrismo a la educación pública y las respuestas de la comunidad educativa, sesionará el Congreso de la FUBA y la conducción ya piensa en incorporar al kirchnerismo.
Lunes 30 de mayo de 2016 08:11
El próximo 14 de junio se llevará adelante el Congreso de la FUBA, conducida por el Partido Obrero y La Mella (Patria Grande). El Congreso intentará renovar sus autoridades. Desde hace tres años la Federación no lo ha podido hacer por no contar con el quórum requerido a la hora de la votación.
El Congreso de FUBA se realizará este año en un marco en el cual la educación pública es parte del contexto de ajuste generalizado: tarifazos, despidos y represión para quienes se organizan en todas las provincias contra estos ataques. La comunidad educativa viene de dar las primeras respuestas con paros docentes, dos semanas de clases públicas, cortes de calle y una enorme movilización el 12 de mayo pasado de más de 40.000 personas.
En este marco, las organizaciones de Cambiemos en la UBA (Franja Morada y Nuevo Espacio) que conducen las facultades más numerosas no han propuesto ninguna instancia de organización de los estudiantes. Obviamente, no tienen intención de que los Centros de estudiantes y Federaciones sean herramientas de organización y lucha para torcerle el brazo al macrismo. Son organizaciones que hicieron campaña para que Macri sea presidente, diseñaron el presupuesto de miseria de la UBA, cuentan con personajes mafiosos como Yacobitti (imputado de malversación de fondos públicos en la UBA), Richarte (ex Side en 2001) y utilizan la educación pública para su propio provecho, siendo responsables directos del deplorable estado del Hospital de Clínicas. En Derecho, Medicina y Económicas los estudiantes han impulsado asambleas por su propia cuenta.
Por su parte, la actual conducción de la FUBA plantea que su principal preocupación es que “No vuelva la Franja”. Sin embargo, en los hechos pareciera más preocupada en el resultado de una negociación en “mesa chica” donde obtener el quórum necesario. Ya se hicieron públicas las intenciones de La Mella de incorporar al kirchnerismo en la conducción para la próxima etapa, retomando un planteo similar al Partido Obrero en el Congreso pasado. Es decir, una especie de “Frente Ciudadano” en donde el kirchnerismo –parte de las camarillas que componen el régimen universitario, sostenedor de la Les menemista y opuesto en los Centros que dirige a mostrar métodos diferentes a los de la Franja Morada– sea la “punta de lanza” de enfrentar a la derecha. Esto no sorprende de La Mella que llamó a votar por Scioli, sino del Partido Obrero dado que integra el FIT (Frente de Izquierda y de los Trabajadores).
Ninguna de las dos agrupaciones que conducen la Federación está poniendo en duda la alianza con el kirchnerismo. El debate entre los dos integrantes de la conducción de la FUBA parecería pasar por el lugar que el kirchnerismo debe tener en una lista común. Mientras La Mella opta abiertamente por incluirlos dentro de una ‘presidencia triple’; el Partido Obrero rechaza esta situación ‘imposible’ pero no cierra la posibilidad de una misma lista, contra ‘el enemigo mayor’ que vendría a representar la Franja Morada.
Hoy la discusión es qué tipo de Federación hace falta, para que el movimiento estudiantil sea un actor de peso que se plante ante el gobierno ajustador de Macri. La actual conducción de la Federación es amante de resolver todo tipo de debate y acción en “mesa chica”, cuando habría que apoyarse en lo que viene mostrando el movimiento estudiantil este último mes y medio: asambleas enormes en las humanísticas como en Filosofía y Ciencias Sociales, comisiones de base, asambleas autoconvocadas en las facultades donde las conducciones no impulsan esas instancias; marchas organizadas por estudiantes independientes en reclamo del boleto educativo gratuito. La lista puede seguir. La respuesta que tomaron el Partido Obrero y la Mella es “estirar” la crisis de la Federación incorporando a los que hasta hace cinco meses gerenciaban la UBA con presupuestos de miseria y miles de docentes ad honorem.
Es un buen momento para retomar la tradición estudiantil de nuestro país (los estudiantes han sabido enfrentar planes económicos de ajuste y aliarse a los trabajadores). Ir por este camino obliga a barrer los métodos que dejó la Franja Morada en la FUBA, con estatutos burocráticos que en más de 12 años de conducción de la izquierda no han sido modificados. Hay que apostar a la participación de todos los estudiantes, recreando tradiciones y forjando otras nuevas, de lucha junto a los trabajadores y las mujeres, en Centros de estudiantes y federaciones que sean militantes e independientes de todos los gobiernos.
Si algo está claro, es que la bronca al ajuste del macrismo está en marcha: es importante organizarse y pelear por una Federación que se ponga a la cabeza de mostrarle al macrismo que sobre la UBA no pasarán.