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Red Internacional
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CÓRDOBA. Congreso Pro Vida en Córdoba: una afrenta a los derechos de las mujeres

El día de ayer comenzó en Córdoba el III Congreso Pro Vida en la Universidad Nacional de Córdoba. Organizado por la agrupación Universitarios por la Vida, desató fuertes repudios dentro y fuera de la comunidad académica.

Viernes 28 de agosto de 2015

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Bajo el lema “No más Silencio”, comenzó ayer jueves un nuevo Congreso Pro Vida, después de tres años de interrupción. Además de Universitarios por la Vida, uno de los principales impulsores es el Legislador provincial Aurelio García Elorrio, que representa a la Asociación Portal de Belén.

Elorrio es el autor del recurso de amparo contra el protocolo de aborto no punible, que impide desde el 2012 su aplicación en los hospitales públicos provinciales, violando un derecho que asiste a las mujeres, garantizado desde hace casi 100 años por el Código Penal y ratificado por un fallo de la Corte Suprema de Justicia.

Estos sectores, ligados a los sectores más reaccionarios de la iglesia, inclusive llamaron a no movilizarse el 3 de junio, cuando miles de personas, en su mayoría mujeres, dijeron basta de violencia machista.

La realización de dicho Congreso en la Universidad Nacional responde a la necesidad de estos sectores de buscar algo de legitimidad ante el desprestigio general de la iglesia católica y una mayor visibilización de la lucha de las mujeres por sus derechos de las mujeres, sobre todo después de la marcha de #NiUnaMenos.

A pesar de que la UNC se declaró a favor de la despenalización del aborto en el año 2010 y apoya a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, el apoyo a este tipo de reuniones es una verdadera afrenta a este derecho inalienable de las mujeres, como así también al legado de la Reforma del ’18, que bregaba por la educación universitaria laica.

Repudio de organizaciones de izquierda

El miércoles 26, García Elorrio presentó un proyecto de declaración de interés legislativo, que fue rechazado rotundamente por la Legisladora Laura Vilches del PTS en el Frente de Izquierda por considerar que, lejos de manifestarse a favor de la vida, este congreso defiende “la muerte de las mujeres, en su mayoría trabajadoras y pobres, en la clandestinidad del aborto. Esta situación significa que mientras estos sectores reaccionarios se reúnen a debatir como impedir nuestro acceso a este derecho, en nuestro país sigan muriendo más de 300 mujeres al año”.

En el proyecto de rechazo se plantea que los organizadores se oponen al derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos basados en preceptos religiosos, no en fundamentos científicos. Por lo cual, tales reuniones podrían tener lugar en cualquier ámbito religioso que consideren apto. El documento también repudia la injerencia de la Iglesia en la educación.

Por otro lado, la agrupación de mujeres Pan y Rosas realizó una actividad en el inicio del Congreso. Victoria Fronte, estudiante de derecho y dirigente de Pan y Rosas declaró: “Este congreso suscitó el rechazo de miles de estudiantes, docentes y egresadas que defendemos el legado laico de la educación universitaria y los derechos de las mujeres, lo cual se pone de manifiesto en la escasa convocatoria que tuvo. Desde Pan y Rosas decimos una vez más: educación sexual para decidir, anticonceptivos gratuitos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir”.