De acuerdo a sus ingresos del 2017, el grupo Luksic gana más plata que un tercio de los países del mundo, siendo igual al PIB de países como Palestina o Nicaragua.
Martes 10 de julio de 2018
El grupo Luksic nuevamente se encuentra en el epicentro de la polémica luego que la semana pasada despidiera 19 trabajadores del Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB), que opera como subcontratista de Minera La Escondida en la limpieza de cátodos de cobre, usando el artículo 161 para “racionalizar el personal” debido a los “nuevos desafíos que plantea la reducción del Alcance Original”, es decir, el nuevo contrato con MEL. Lo cierto es que es un golpe directo contra el Sindicato Interempresa FCAB.
Los más ricos de Chile
Si comparamos las ganancias del grupo Luksic con el PIB de un país, los 13.700 millones de dólares que ganó el año pasado lo ubican, según los datos del FMI, en el número 127 de 191 países, justo después de Nicaragua. Según los datos del Banco Mundial, está por encima del PIB de Palestina. De conjunto, obtienen mayores ganancias que todos los países caribeños y los del África subsahariana.
Es que el grupo Luksic ha construido un verdadero imperio que va desde mineras, puertos, industria, finanzas, telecomunicaciones a bebestibles. Aunque iniciado en la década de los 50’, tomó vuelo desde el inicio de la dictadura, decantando políticamente hacia la ex Concertación y luego la ex Nueva Mayoría, con un Andrónico que se muestra amigable y cercano, haciendo uso de las redes sociales.
Pero lo cierto es que en sus empresas campea la subcontratación, las prácticas antisindicales, el despotismo patronal, la superexplotación hacia los trabajadores y, de nuevo, ganancias fabulosas, al punto que lleva 10 años apareciendo en la lista Forbes como uno de los grupos/personas más millonarias del Planeta Tierra, con su mejor ranking el año 2011 (nº 27), con US$19.200 de ganancias (sí, el mismo año que no hubo plata para la educación gratuita).
Los tentáculos
El grupo Luksic organizó sus empresas en dos filiales, Quiñenco y Antofagasta PLC, presididas por los hermanos Andrónico y Jean Paul, respectivamente. La primera tiene participación en empresas tales como el Banco de Chile (58,5%), la CCU (66,1%), Madeco (64,3%), la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV) (54,5%), la Empresa Nacional de Energía ENEX (100%) o Shell Chile. La segunda abarca a Antofagasta Minerals, Mina Los Pelambres (60,0%), que es una de las más grandes del mundo, Mina Antucaya (70,0%), Mina Centinela (70,0%), Mina Zaldívar (50,0%), Antofagasta Transport y la empresa responsable de éstos despidos antisindicales, Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB), con un 100% de participación.
En otras palabras, FCAB le está quitando el pan de su mesa a 19 familias trabajadoras para “racionalizar” y “optimizar” recursos. FCAB pertenece en su 100% a Antofagasta PLC, una de las dos filiales del grupo Luksic, la familia más rica de este país. ¿Es esto “racional”? ¿Es esto “óptimo”? Lo cierto, es que es un nuevo y escandaloso caso de práctica antisindical para mantener sus bolsillos intactos.