El Jueves 16 de Agosto la Corte Suprema de Tucumán, en Argentina, dictó una resolución para la inmediata puesta en libertad de Belén. Luego la Corte deberá resolver si finalmente se le retira la causa.
Raquel Malvasía Barcelona | @RaqMalvasia
Viernes 19 de agosto de 2016
El Jueves 16 de Agosto la Corte Suprema de Tucumán dictó una resolución para la inmediata puesta en libertad de Belén. Esta sentencia es un triunfo fruto de las movilizaciones que se dieron por todo el país.
En Argentina el aborto es ilegal excepto en tres supuestos: interrupción espontánea, violación o que suponga un riesgo para la vida o salud de la embarazada. Sin embargo, en el marco de una amplia lucha por un derecho democrático vital como es el derecho al aborto seguro, legal y gratuito, el caso de Belén trascendió en todo el país, demostrando la forma en la que operan las diversas instituciones del Estado para restringir los derechos de las mujeres.
Si recordamos el caso, Belén acudió a urgencias por fuertes dolores abdominales tras sufrir un aborto espontáneo. Allí fue acusada de realizarse un aborto vinculándola a un feto encontrado en uno de los baños del hospital, al cual nunca se le practicó la prueba de ADN, y luego fue puesta a disposición judicial. Belén fue condenada a ocho años de prisión por “homicidio doblemente agravado por vínculo y alevosía” en un caso falto de pruebas y lleno de irregularidades que la ha privado ya de más de dos años de libertad.
Aunque Argentina sigue negando a miles de mujeres su derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, Los abortos espontáneos son una causa de aborto no punible dentro de su Código Penal. Pese a esto, solo en la provincia de Tucumán más de 600 mujeres han sido denunciadas por esta causa en los últimos veinte años, entre ellas Belén.
El caso de Belén dio lugar una intensa campaña a nivel nacional e internacional bajo el nombre #LibertadParaBelén que tuvo su colofón el pasado 12 de agosto, cuatro días antes de la nueva sentencia, cuando una multitud de mujeres marcharon por las calles de todo el país exigiendo su inmediata puesta en libertad.
Pan y Rosas del Estado Español participó de esta marcha junto con nuestras compañeras argentinas.
La lucha en las calles
Este giro de la justicia argentina no es fruto del azar y no hubiese sido posible sin la incesante lucha que se viene dando, sin las miles de mujeres que se organizaron para exigir la puesta en libertad de Belén, sin los movimientos estudiantiles y sindicales, sin la presión ejercida por la "Mesa por la Libertad para Belén", las organizaciones dentro del movimiento de mujeres, y la actuación del Frente de Izquierda, que presentó proyectos de rechazo y extendió una amplia campaña para la liberación de la joven tucumana.
Este es un gran ejemplo de como la organización de un amplio movimiento de mujeres y la movilización en las calles se convierten en herramientas de lucha imprescindibles para defender y conquistar los derechos de las mujeres o evitar que retrocedan. Sin ir más lejos, en 2014 miles de mujeres en el Estado español se echaron a las calles para frenar la reforma de la ley del aborto que pretendía imponer el Partido Popular con el apoyo de la Iglesia Católica. Gracias a la organización y movilización se consiguió no solo la retirada de la reforma, que constituía un fuerte golpe contra nuestros derechos, sino que además se forzó la dimisión del ministro que la impulsó, Alberto Ruiz Gallardón.
Haber sacado a Belén de la cárcel es un paso importante, pero la lucha debe continuar hasta conseguir la anulación de la condena y conquistar el aborto libre, seguro y gratuito para todas las mujeres. En el caso del Estado español, la posibilidad legal de abortar de forma segura no existe para las mujeres inmigrantes sin papeles, ni para las menores de 18 años, que no pueden abortar sin consentimiento de sus padres.
Por todo ello es importante poner en pie un movimiento fuerte de mujeres, en cada barrio, en cada puesto de trabajo, en cada centro de estudio, para conseguir doblegar el yugo que nos oprime, esa alianza criminal que forman patriarcado y capital.