×
×
Red Internacional
lid bot

Magisterio. Consejo Técnico Escolar, ¿qué redes de apoyo necesitamos las maestras y maestros?

Este viernes se llevará a cabo la quinta sesión del Consejo Técnico Escolar (CTE) y, como ocasiones anteriores, no retoma los temas de interés para las maestras y maestros ni la comunidad educativa.

Sulem Estrada, maestra de secundaria

Sulem Estrada, maestra de secundaria Agrupación Magisterial Nuestra Clase y Pan y Rosas

Viernes 25 de marzo de 2022

En esta ocasión el temario propuesto para el CTE no solo ignora nuevamente el análisis del nuevo marco curricular -del cual solo se ha enviado de forma oficial los documentos en borrador y algunos videos de las asambleas a las que no fuimos convocados-, sino que, además, pretende ignorar temas relevantes como el regreso a las aulas con el aforo completo anunciado por el gobierno y las autoridades educativas.

Uno de los primeros temas a analizar es el “autocuidado” del colectivo docente. Como en otros momentos, las autoridades educativas utilizan el CTE como un espacio para fomentar una ideología que favorece la sumisión y adaptación -cada vez más profunda- de las y los maestros que en nuestro país formamos parte de un gremio que se ha caracterizado por jugar un rol combativo en la lucha por sus derechos y por la educación pública.

En esta ocasión, el tema a abordar en relación con el autocuidado son las redes de apoyo, entendidas como “el conjunto de relaciones que integran a una persona con su entorno social o con personas con las que establecen vínculos solidarios y de comunicación para resolver necesidades específicas”. Si bien las redes de apoyo, entendidas en su connotación organizativa, comunitaria y social son necesarias para el desarrollo de los seres humanos y la transformación de su entorno, en su dimensión individual -como se plantean para el CTE- tienen múltiples limitaciones.

La solidaridad, el apoyo mutuo, la sensibilidad frente a los problemas de nuestros compañeros y compañeras -que pertenecemos a una misma clase social y por tanto compartimos las mismas carencias y la misma desigualdad- son necesarias como un primer paso para que nos identifiquemos y busquemos soluciones comunes a los problemas que nos aquejan, pero deben trascender el plano individual y de las necesidades básicas para convertirse en formas de organización que puedan ser utilizadas como herramientas de nuestra clase en la búsqueda por su emancipación, que es a fin de cuentas, la solución de raíz a nuestras problemáticas.

En este sentido, resulta indignante que mientras la SEP nos habla de redes de apoyo, en cada escuela y centro de trabajo vulnere los derechos de las y los trabajadores de la educación no solo ignorando sus necesidades y demandas, sino obstaculizando y en muchos lugares impidiendo la organización democrática de las y los docentes al mismo tiempo que hostiga y reprime a las y los maestros que buscan realizar cambios significativos en sus condiciones laborales y en la educación pública.

Ejemplo de esto es la forma en la que al interior de las escuelas se busca reprimir, aislar y someter a las y los docentes críticos que están en desacuerdo con el regreso inseguro a clases presenciales o que buscan organizar a sus compañeros para luchar por demandas sentidas de la comunidad como mantener grupos reducidos, que es una demanda histórica del magisterio que toma una nueva dimensión con los riesgos sanitarios que implica de cara al anuncio de la autoridad educativa de volver al aforo completo en las aulas.

Te puede interesar: Educación en pandemia. Autoridades educativas quieren imponer aforo completo en escuelas

Recuperemos nuestro sindicato como herramienta para luchar

La SEP, que dice revalorizar al magisterio, reconoce como interlocutor del magisterio al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que es un organismo subordinado al gobierno en turno y profundamente antidemocrático, pues pacta con la autoridad a espaldas de los maestros dejando pasar todas las medidas que lesionan sus derechos. Así lo hizo con la reforma educativa, con el regreso inseguro a clases presenciales y ahora con la imposición del aforo completo en las aulas.

Para tejer verdaderas redes de apoyo, que sirvan para resolver nuestros problemas es indispensable poner sobre la mesa la necesidad de democratizar nuestro sindicato, escuela por escuela, zona por zona, recuperando las asambleas como método de toma de decisiones de las y los maestros. Esto de la mano de generar espacios de diálogo con las madres y padres de familia que, junto a nosotros, son los más interesados en defender la educación publica y mejorar las condiciones de las escuelas.

Las y los docentes no podemos dejar pasar este CTE sin expresar nuestra inconformidad con la imposición del aforo completo en las aulas, debemos tomar el ejemplo de otros países donde los docentes están luchando, llevando a cabo, paros, huelgas y manifestaciones por demandas similares a las nuestras como mostramos aquí.

Asimismo, para evitar la simulación educativa que se ve reflejada en la más reciente evaluación -donde el criterio de aprobación en muchas escuelas fue asistir al menos a una clase en todo el trimestre sin preocuparse por el aprendizaje de las y los alumnos- y que forma parte de una política de la SEP que busca maquillar las cifras del rezago educativo, es necesario que nos replanteemos las finalidades de la educación y exijamos no ser convidados de piedra en la elaboración y aprobación del nuevo marco curricular.

Te puede interesar: En las escuelas. Planillas democráticas para luchar por Educación Sexual Integral y el derecho a decidir