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Red Internacional
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MEDIO AMBIENTE / ECUADOR. Contaminación, saqueo y militarización: mineras en Ecuador

La pérdida de territorio, la contaminación de tierra, agua y aire, así como el amedrentamiento y la militarización, son técnicas que las mineras llevan a cabo a lo largo de toda América Latina. El caso del Valle de Íntag en Ecuador no es la excepción.

Maestra Tania Vonki Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Miércoles 29 de julio de 2015

América Latina es una de las principales fuentes de abastecimiento de la minería a nivel mundial, sobre todo por la producción de plata y cobre. Ante los proyectos mineros que se imponen dejando contaminación en el ambiente y enfermedades para los pobladores, miles de latinoamericanos han protestado y han salido a defender sus derechos; los ecuatorianos no son la excepción.

A pesar de la fuerte oposición de los habitantes de Íntag en el sureste ecuatoriano, contra las mineras, un nuevo proyecto amenaza con contaminar aún más su territorio y despojarlos de sus tierras. Se trata del proyecto Llumiragua que desde el 2014 ha comenzado con la fase de exploración inicial, a fin de extraer el cobre de la región (donde en 1990, la Agencia de Cooperación Internacional de Japón, JICA, constató la existencia de yacimientos de cobre). El proyecto ya ha dejado rastros de contaminación en los ríos que abastecen a los habitantes de íntag. El proyecto es impulsado por la Empresa Nacional Minera de Ecuador (ENAMI) en asociación con la empresa chilena Corporación Nacional del Cobre (CODELCO).

La lucha sigue

Los pobladores de Íntag ya han logrado expulsar a dos mineras antes, las cuales habían sido concesionadas por el gobierno ecuatoriano: la empresa japonesa Bishimetals (perteneciente a la empresa automotriz Mitsubishi), expulsada en 1997 y la canadiense Ascendant Copper, expulsada en 2006.

Ahora el gobierno de Rafael Correa ha implementado la detención de los líderes de oposición a la intromisión minera, como es el caso del presidente comunitario Javier Ramírez, que a pesar de haber presentado pruebas que aseguran su inocencia aún continúa privado de su libertad, esperando que lo enjuicien. Se presume que esto fue una estrategia para militarizar el territorio, pues desde inicios de 2014 el gobierno mandó elementos de la policía para ocuparlo.

Ante la irresponsabilidad ambiental de las mineras trasnacionales y las falsas promesas de desarrollo con las que, junto con el gobierno, estafan a las comunidades afectadas, los pobladores ecuatorianos y chilenos, tienen que luchar por arrancar la industria minera de manos de los grandes empresarios y tomar el control de la maquinaria y demás herramientas para que ellos mismos sean quienes aseguren la producción y gestionen la extracción de manera segura, tanto para ellos mismos como para la tierra y los ríos que los alimentan.

Con información de ElDiario.es, DesInformémonos y de Subversiones.