En la reunión de la CGT opositora del martes se resolvió no convocar a nuevas medidas de lucha. Mientras tanto, continúan los despidos, las suspensiones y la inflación. El barrionuevismo no participó del encuentro. La izquierda protagoniza importantes conflictos como los de Lear y Donnelley.

Fernando Scolnik @FernandoScolnik
Jueves 9 de octubre de 2014
La CGT opositora que encabeza Hugo Moyano realizó este martes un plenario de delegaciones regionales de todo el país sin la presencia de su hasta ahora aliado Luis Barrionuevo. Luego de los dos paros nacionales de este año, y de la persistencia de la crisis impactando sobre el nivel de vida de los trabajadores, se esperaban definiciones respecto de la posible continuidad de las medidas de fuerza.
Sin embargo, el moyanismo decidió continuar la tregua con el gobierno, declarando apenas un “estado de alerta y movilización” sin ninguna implicancia concreta. Hace pocas semanas atrás Moyano había señalado también que “no podemos estar yendo cada 20 días o un mes a un paro”.
A la vez, Moyano señaló que “un plan de lucha no es sólo un paro o una movilización. A veces es más importante debatir, y quizás esto le genera más daño al Gobierno. Que debatamos y planteemos que hay una imperiosa necesidad de un cambio".
Es que el dirigente camionero no está pensando en los intereses de los trabajadores en el marco de la crisis económica, sino en posicionarse frente al próximo gobierno que surja luego de las próximas elecciones. En tregua con el gobierno kirchnerista, se prepara también para ser un Caló del próximo gobierno.
Cambiando su eje político, Moyano optó por centrarse en el problema de la inseguridad, anunciando que próximamente la cúpula de la CGT se reunirá con los responsables de la seguridad en el interior del país para “presentarle alternativas que permitan superar ese flagelo que padecen a diario los trabajadores”. Es que su agenda no responde a los intereses de los millones de trabajadores que pararon el país el 28 de agosto, sino a los temas de campaña de los candidatos opositores de los partidos tradicionales.
Mientras tanto, los despidos, las suspensiones y la inflación continúan afectando a los trabajadores, e importantes luchas como las de Lear y Donnelley siguen en curso. Estos conflictos, con responsabilidad de dirección del PTS, son luchas testigo para enfrentar la crisis, y ponen aún más en evidencia el rol de los dirigentes de las centrales sindicales que mantienen la tregua, así como la necesidad de poner en pie un Encuentro de todos los sectores antiburocrátios y combativos para presenta una alternativa a las conducciones de las centrales sindicales.

Fernando Scolnik
Nacido en Buenos Aires allá por agosto de 1981. Sociólogo - UBA. Militante del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001.