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Red Internacional
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Fuera Boluarte: Asamblea Constituyente ahora! Continúan las movilizaciones en Perú: 50 bloqueos exigen la salida de presidente golpista

Según un mapa interactivo divulgado por la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas (Sutran), las manifestaciones en Perú afectan a un total de 53 puntos en 13 vías nacionales. La mayoría de bloqueos se presentan en la sureña región de Puno, colindante con Bolivia, aunque el tránsito también se encuentra interrumpido en las regiones vecinas de Cuzco y Madre de Dios.

Gabriel Muñoz

Gabriel Muñoz Licenciado en Historia

Sábado 7 de enero de 2023

La demandas de los peruanos que están en las protestas son diversos, pero coinciden en exigir: 1) el adelanto de elecciones, 2) una nueva constitución, 3) el cierre del Congreso y 4) la salida de la presidenta Boluarte, quien asumió el cargo en diciembre por sucesión constitucional tras el fallido autogolpe del exmandatario Pedro Castillo. Las autoridades estatales reportaron este viernes más de 50 puntos «con tránsito interrumpido» en 9 regiones del país, tras una tregua en Navidad.

Según un mapa interactivo divulgado por la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas (Sutran), las manifestaciones en Perú afectan a un total de 53 puntos en 13 vías nacionales. La mayoría de bloqueos se presentan en la sureña región de Puno, colindante con Bolivia, aunque el tránsito también se encuentra interrumpido en las regiones vecinas de Cuzco y Madre de Dios. Entre las zonas afectadas en Puno figura la carretera que une la localidad de Chucuito con Desaguadero, uno de los principales puntos de tránsito hacia el país vecino de Bolivia. En Cusco, los bloqueos se reportan en la carretera Longitudinal de la Sierra Sur, a la altura de localidades como Sicuani, Tinta y Combopata.

El gobierno de Boluarte no es reconocido por la población como gobierno legítimo y se pide sus salida. La mandataria acusada también de golpista ha asesinado a 28 manifestantes de diversas edades dejando una estela de impunidad y violencia estatal contra su población. Este jueves, Boluarte recordó en una rueda de prensa que los manifestantes «no tienen amparo legal para bloquear carreteras» y los exhortó a dialogar con su gobierno para «conversar sobre las necesidades».

«El derecho de la protesta pacífica termina donde se violentan otros derechos, como el bloqueo de caminos, no dejar que las personas transiten libremente en aquellos espacios que ustedes han ido bloqueando», dijo la mandataria.

¿Porqué no se destraba la situación en Perú?

El rechazo a Boluarte tiene que ver con el hecho que, a la hoy presidenta del Perú, se la considera como usurpadora y como traidora a sus votantes (ella llego con Pedro Castillo en calidad de segunda vise presidenta del país), ya que ahora, a través de su investidura presidencial, los perdedores de las elecciones presidenciales del 2021, como es el caso del fujimorismo y otros sectores de la ultraderecha, tienen control del ejecutivo y desde ahí, junto a la presidenta arremeten contra el pueblo, acusando de terroristas a los que se movilizan y promoviendo acciones represivas como la militarización de la protesta social con el saldo de muertos y heridos ya descritas líneas arriba o como el allanamiento a organizaciones campesinas como la CCP, o los hechos ocurridos la tarde del lunes 2 de enero cuando la policía nacional avalada por el ejecutivo y por el nuevo alcalde de Lima, el ultraderechista Rafael López Aliaga, desalojaron violentamente de la plaza Manco Capac (centro de Lima) a un grupo de manifestantes del interior del país que se encontraban pernoctando en este espacio público.

El gobierno de Boluarte, por tanto, es un gobierno al servicio de los sectores más rancios de la vieja derecha peruana y de los grandes grupos de poder económico alineados con los intereses de los EEUU en esta parte del mundo, los cuales, han decidido optar por la represión pura y dura para parar el descontento popular y, por esa vía represiva, tratar de recomponer la viabilidad del régimen político del 93 y de las instituciones de un estado en crisis.

Es por esa razón que, para lograr una salida que represente realmente los intereses de los sectores populares y la clase trabajadora, no basta con pedir el cierre del Congreso, como lo hace la CGTP, ni siquiera nuevas elecciones, ya que, considerando los límites democráticos del actual régimen político, es muy probable que quien llegue a la presidencia, de darse un nuevo proceso electoral, sea igual o peor que la actual presidenta.

Para empezar a realizar cambios de fondo, es fundamental pelear ahora por imponer una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, la cual deberá nacer de la movilización y la auto organización de los sectores populares y la clase trabajadora. Para avanzar hacia ese objetivo, es fundamental centralizar y unificar a todos los que luchan, y para ello, es muy importante impulsar hoy un Comando Unitario de Lucha a escala nacional que prepare un plan de lucha que culmine en la huelga general para echar a Boluarte y todo este régimen, y así forjar la alianza obrera y popular para conquistar todas nuestras demandas. Solo de esa manera podremos avanzar en mejores condiciones hacia un gobierno de las y los trabajadores con perspectiva socialista.


Gabriel Muñoz

Licenciado en Historia

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