Las manifestaciones en Sudán comenzaron la semana pasada y han sacudido las principales ciudades de la nación africana, sus adherentes exigen la renuncia del actual presidente Omar Al-Bashir en medio de un escenario de escasez. El principal partido de la oposición insta a los miembros a salir a la calle.
Lunes 24 de diciembre de 2018 04:22
Un aumento la semana pasada en el precio del pan, de dos a seis centavos de dólar fue el detonante de las manifestaciones en Sudán contra el aumento de los precios y la escasez de alimentos y combustible. Las protestas sacuden a la capital, Jartum, y otras regiones del país, con manifestantes quemando neumáticos y exigiendo que el presidente Omar al-Bashir renuncie. Los manifestantes también han prendido fuego a edificios gubernamentales y a la sede del oficial Partido del Congreso Nacional (PCN), coreando lemas en contra del "régimen" de Jartum, entre ellos "Paz, libertad y la revolución como opción del pueblo", han relatado a Efe testigos. La oposición se ha sumado a las demandas de los manifestantes, que piden la caída del Gobierno del presidente Omar al Bashir. Este escenario ha conducido a las autoridades ha decretar estado de emergencia en distintas ciudades del país.
Las demostraciones callejeras estallaron por primera vez en la oriental ciudad de Atbara y luego se extendieron a Al Qadarif, también en el este sudanés, y más tarde se escenificaron en esta capital y en la urbe de Omdurman, y también ocurrieron en otras zonas.
En Atbara murieron dos manifestantes y otros seis en Al Qadarif, afirmaron el jueves las autoridades, mientras los demandantes incendiaban las oficinas del gobernante Partido Congreso Nacional, del presidente Omar Hassán al Bashir, quien ha liderado el país desde que derrocó al ex primer ministro Sadiq al-Mahdi (actual líder del partido de oposición Umma) en un golpe de estado en 1989. Mientras, en la capital sudanesa, Jartum, se registraron en la tarde del jueves las primeras protestas, las más grandes en las paradas de autobuses, mientras la Policía empleó gases lacrimógenos para dispersarlas. Una estación de televisión indicó que las escuelas estatales de Jartum se suspenderán a partir del comienzo de esta semana.
Sudán ha sido asolado por protestas esporádicas en 2018 debido a las devaluaciones de la moneda y los recortes en los subsidios mientras los costos de vida se disparan. La inflación se sitúo cerca del 69% el pasado mes, debido al alza de precios generalizada, siendo los productos que más se han encarecido la carne, la cebolla y la leche. Un manifestante del barrio de Yabra, en el sur de Jartum, dijo a Efe que la vida se ha convertido en "un infierno insoportable" y que su salario apenas es suficiente para mantenerse una semana.
Sudán es un país tiene una gran deuda exterior, que en 2015 se situaba en 50.000 millones de dólares, equivalentes a más del 60 % del PIB. El Fondo Monetario Internacional (FMI) previó un crecimiento negativo del 2,3 % para Sudán en 2018.
Llamados al cese de la violencia del gobierno y a huelga general
El Partido Umma, el grupo de oposición oficial más grande de Sudán, en una declaración instó a sus miembros a salir a las calles para ayudar a derrocar al gobierno. Al-Mahdi, su líder, regresó al país esta semana después de meses en el extranjero, e indicó que tras estos días de manifestaciones en número de muertos asciende a 22.
El Gobierno dijo en un comunicado el viernes que permite la libertad de manifestarse, pero alegó que "las protestas se han desviado de su trayectoria y algunos saboteadores se han dirigido a propiedades públicas, incluidos edificios gubernamentales y estaciones de policía". Asimismo, consideró que las manifestaciones son un "intento de desestabilizar la seguridad" detrás del cual se encuentran "elementos opositores". El vocero del Gobierno, Bashar Jumaa, advirtió que las autoridades ’no serán indulgentes’ con quienes incendiaron los edificios oficiales o causaron otros daños a la propiedad estatal. El gobierno no ha especificado el número de víctimas fatales.
Amnistía Internacional ha expresado en un comunicado que "estos asesinatos deben cesar", el Gobierno "debe abordar la causa raíz del rápido deterioro de las condiciones económicas en el país en lugar de tratar de evitar que las personas ejerzan plenamente su derecho a protestar".
El histórico partido opositor Al Umma, en un comunicado, expresó su apoyo a las demandas de los manifestantes y pidió a sus seguidores que se sumen para protestar en contra de la situación económica en Sudán. La formación liderada por Sadeq al Mahdi, que regresó a Sudán hace dos días después de meses en el exilio, denunció "las violaciones de los derechos y libertades de los ciudadanos", en referencia a la represión de las protestas por parte de la Policía. También ha indicado que en materia económica "todas las soluciones proporcionadas por el Gobierno fracasaron"
Por su parte, la también coalición opositora Fuerzas de Consenso Nacional reveló que planea una "huelga política y desobediencia civil" para el próximo miércoles, con el apoyo de varias fuerzas políticas, entre ellas el Partido Comunista de Sudán, el partido Nasserista (panarabista) y el Partido Baaz (socialista).
Por otra parte, ayer los médicos de Sudán anunciaron que estarán en huelga por tiempo indefinido, informó una coalición de sindicatos profesionales. Un comunicado indicaba que los médicos continuarán a atender emergencias durante la huelga, que comienza el lunes con el objetivo de “paralizar” al Gobierno y bloquear sus ingresos. La coalición también hizo un llamado a los ciudadanos para continuar con las protestas, que el domingo empezaron el quinto día con manifestaciones en varias ciudades, según activistas. También ha habido llamados para una huelga general el miércoles, pero no se ha podido confirmar con otras fuentes.