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Red Internacional
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ENCUENTRO NACIONAL PAN Y ROSAS. Contra el feminicidio y la precarización laboral: un gran encuentro

Más de 200 mujeres, entre trabajadoras, amas de casa, estudiantes y activistas participantes del Encuentro Nacional de Mujeres “Pan y Rosas” llaman a impulsar Comités de Pan y Rosas y a movilizarse este 25 de noviembre al grito: #NiUnaMenos. En total, durante las actividades de los pasados 3 meses, Pan y Rosas dialogó con más de 1000 mujeres.

Martes 24 de noviembre de 2015

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Después del impulso de la campaña #NiUnaMenos donde realizamos cerca de una decena de foros en lugares como la Facultad de Filosofía y Letras, la Facultad de Ciencias Políticas, la Facultad de Ciencias, FES-Acatlán, Universidad de Guadalajara, en la UAM-Iztapalapa, ESIME-Zacatenco en el IPN, la Escuela Nacional Para Maestras de Jardines de Niños, así como charlas y mítines en varios espacios más.

Tras esta serie de actividades realizadas los últimos 3 meses se realizó el Encuentro Nacional de Mujeres “Pan y Rosas” contra la violencia feminicida y la precarización laboral, gran jornada de discusión que logró reunir a más de 200 compañeras, con presencia de mujeres de 6 estados del país. Acciones que, nos permitieron dialogar con más de mil compañeras en total, responden a la necesidad de poner en pie un gran movimiento de mujeres que luche por nuestros derechos.

Se expresaron las más explotadas y oprimidas

En el Encuentro tuvimos la destacada presencia de las obreras de Sandak en Huelga, trabajadoras de gasolineras pertenecientes al STRACC en lucha contra la precarización laboral y de la Caja de Ahorros de los Telefonistas que luchan contra el acoso sexual y la burocracia sindical, además de, trabajadoras de la UNAM, del magisterio y de muchos centros de trabajo más. Además participó Irinea Buendía, madre de Víctima de Feminicidio y referente de lucha contra el fenómeno en el Estado de México. Todas ellas discutieron sobre las condiciones de opresión, violencia y precariedad laboral a las que se enfrentan a diario en su vida cotidiana y laboral.

Esta destacada presencia de mujeres trabajadoras, estudiantes, de sectores populares y víctimas de la violencia machista le dio al encuentro un carácter inédito en México, donde lamentablemente la “costumbre” es realizar encuentros controlados por figuras ligadas a los partidos del régimen donde no se están presentes ni tienen voz los sectores más oprimidos y explotados.

Las mujeres buscan dar respuesta a la barbarie capitalista

La discusión abierta entre todas estas mujeres la hicimos en el marco de una situación de ofensiva del gobierno contra la clase obrera, la juventud y las mujeres en nuestro país. Donde las fosas clandestinas, la desaparición, el asesinato de periodistas, el feminicidio y las redes de trata son la regla al amparo de la militarización país.

Las mujeres somos quienes ingresamos al mercado laboral a costa de mayor precarización, ocupamos 70% del trabajo precario, en las peores condiciones, y muchas veces sin seguridad social y derecho a organizarse. En el marco de la recolonización del país por las grandes trasnacionales imperialistas y la implementación de las reformas estructurales, laboral, educativa y energética que han beneficiados a las trasnacionales imperialistas.

Mientras nos enfrentamos a la miseria y doble-explotación, cercenan nuestras vidas con la barbarie del feminicidio que se extiende en el país alcanzando la terrible cifra de 7 asesinadas por día. Mientras, se fortalecen las redes de trata y en muchos lugares es el mismo Ejército quien las controla, como en Estado de México o Ciudad Juárez.

Pero también en el marco de esta ofensiva, vimos levantar barricadas a las combativas jornaleras de San Quintín enfrentándose contra el abuso sexual y la esclavitud laboral y en las últimas semanas la lucha de las obreras de la maquila en Ciudad Juárez, además del gran combate que han sostenido las maestras contra la reforma educativa. Esto mientras las heroicas obreras de Sandak dan un ejemplo de resistencia al gobierno y la patronal esclavista.

En este marco se realizó el Primer Encuentro de Pan y Rosas México, como una profunda necesidad de dar respuesta a las condiciones que vivimos y a la ofensiva del gobierno.

Por un gran movimiento de mujeres combativo y en las calles

Frente a esta ofensiva discutimos que es indispensable impulsar un gran movimiento de mujeres, que en la calle enfrente al gobierno y sus planes, desconfiando de las instituciones y con independencia de los partidos patronales. Las condiciones a las que nos enfrentamos las trabajadoras de este país, no pueden entenderse sin la complicidad de patrones, iglesia, gobierno y todos los partidos a su servicio.

Comprendemos las ilusiones de muchas trabajadoras y jóvenes en alternativas que sostienen un discurso y realizan determinadas acciones distintas a los partidos tradicionales, pero opinamos que incluso las alternativas que se pintan de progresistas son incapaces de resolver nuestras demandas, pues se niegan a cuestionar las ganancias de los grandes empresarios a costa de nuestro trabajo precarizado, la intromisión del imperialismo y consideran que nuestros derechos elementales (como el derecho al aborto o el matrimonio igualitario), son cuestiones menores o tiene que ser puestos a consulta.

Tenemos que salir a que se cumplan las demandas de las y los trabajadores que vienen luchando por mejores condiciones de trabajo, contra los despidos, la burocracia sindical y el acoso sexual. Tenemos que ser el grito que acompañe las exigencias de las madres que buscan a lo largo del país a sus hijas desaparecidas o justicia para las asesinadas.

Con nuevas fuerzas y el entusiasmo de estar juntas nos renovamos, y vamos por más. Queremos poner en pie comités de Pan y Rosas en las escuelas, facultades y centros de trabajo, para organizar a cada vez más mujeres jóvenes y trabajadoras. Organizar a las mujeres es una tarea relegada para muchas organizaciones, para nosotras condición indispensable para luchar, cuando las mujeres se juntan y se organizan, no hay gobierno que no lo hagan temblar.

La fuerza expresada en la voz de las trabajadoras y el empuje de la juventud que participaron del Encuentro, nos fortaleció enormemente. La tarea de las decenas de compañeras asistentes, es convencer a más compañeras a sumarse a los comités de Pan y Rosas.

Nuestra primera acción, es este 25 de noviembre a las 4pm saldremos del Ángel de la Independencia al grito: #NiUnaMenos contra la violencia a las mujeres y la precarización femenina.

Y cómo en el Encuentro dijo Ángeles, obrera de Sandak en huelga: “Así como luchamos por el pan para nuestros hijos, también conquistaremos nuestras rosas”