Los estudiantes del Liceo 9 impulsaron un “shortazo” para tirar abajo el código de vestimenta misógino y machista.
Chiara Kupchik Estudiante Liceo 9 | Agrupación NoVamoACalmarno
Maia Jovic Agrupación NoVamoACalmarno | Juventud del PTS
Viernes 12 de mayo de 2017 17:35
El pasado Jueves 4 de mayo, le fue prohibida la entrada al colegio a Laura, una alumna del Liceo 9, por vestir un short.
"Hoy no me dejaron entrar al colegio. Hoy permitieron que mi vestimenta me prohíba el derecho a la educación".
Así arrancó el día de Laura, sin siquiera ingresar al colegio, la preceptora le negó la entrada. "Así vestida no podés entrar". Ante la inquietud de Laura, los mismos argumentos nefastos a los que las autoridades siempre recurren, fueron repetidos. La provocación, la distracción, y finalmente, el hecho de ser mujer fueron los motivos por los cuales se le quitó el derecho a la educación.
Como Laura no se dejó pasar por arriba y siguió pidiendo explicaciones, se hizo presente la rectora, y la situación empeoró. Entre discusiones, ella comparó el largo de su short, con el de un compañero, "Él es hombre y vos sos mujer" fue la justificación que recibió. Esto sumado al maltrato verbal y la humillación por ser mujer y adolescente, la dejó llorando. Todavía en la vereda, Laura, con bronca y con tristeza, le comentó a sus amigas que no podía creer que en 2017 sigan habiendo personas con ese pensamiento "enfermo". La Rectora al escucharla, sale del colegio, irrumpe en la conversación, y la sanciona injustamente por "faltarle el respeto". Para las estudiantes que impulsaron la medida, la sanción es totalmente inválida, ya que el hecho ocurrió fuera del colegio, y las palabras no estaban dirigidas directamente hacia ella. Se expresó el repudio a la sanción que recibió la compañera.
A raíz de esto, el mismo día, se decidió organizar una sentada con todos los estudiantes, para apoyar a Laura. El patio se colmó de alumnos y alumnas. Ahí se debatió lo que pasó, muchas compañeras contaron experiencias similares, y se decidió pedirle a la rectora que dialogue con la compañera. Su respuesta nunca llegó, ya que al ver el patio lleno de estudiantes organizados, decidió retirarse de la institución.
Durante la sentada se propuso hacer un “shortazo” al día siguiente, para tirar abajo el código de vestimenta de una vez por todas. Cuando llegó el día, y a pesar de sólo contar con un día de organización, la medida tuvo una gran repercusión, y contó con la adhesión de la gran mayoría de los alumnos y alumnas. En respuesta a esto, las autoridades en vez de tener en cuenta el reclamo, decidieron amenazar a los y las estudiantes a través de una nota en el cuaderno de comunicados expresando la vigencia del código de vestimenta, y que "sirva esta nota de advertencia escrita para su cumplimiento y así evitar situaciones enojosas".
Sobre el final del día de los hechos, Laura compartió estas palabras: "Hoy explote. Porque es grave. Porque nos están matando. Porque nos cosifican. Porque nos vuelven culpables de sus abusos, de sus crímenes.” Y añadió: “Porque el machismo está presente en todos lados, todo el tiempo y las instituciones siguen legitimando la alienación prevaleciente, la negación, la simplificación y la banalización de la conciencia colectiva frente y en relación a la gravedad del problema".
La Izquierda Diario, se contactó con Zoe Fogo, estudiante del Liceo 9, parte de la agrupación NoVamoACalmarno, e impulsora del “shortazo”: “Para mí es muy contradictorio, que en un colegio donde se cuelgan carteles del NiUnaMenos, y se sabe muy bien en lo que el machismo termina, porque vivimos a flor de piel el caso de nuestra compañera Lola Chomnalez, se persigan a las estudiantes por su forma de vestir, con argumentos machistas como la provocación y por el sólo hecho de ser mujer. Estamos cansadas de que prioricen nuestra vestimenta antes que nuestra educación, de que nos traten como un objeto sexual, y de que subestimen a nuestros compañeros varones. Porque estamos hartas de las autoridades con pensamiento retrógrado, nos decidimos a organizarnos y luchar hasta conseguir tirar abajo el código de vestimenta opresor. Desde la Agrupación NoVamoACalmarno llamamos a las estudiantes del Liceo 9 y de todos los colegios a organizarse junto a sus compañeros en comisiones de género para lograrlo.
¡El largo de mi short no determina mi inteligencia, ni mi capacidad para estudiar!”