Héctor Gutiérrez, diputado nacional de la UCR, presentó un proyecto con ese objetivo. Quieren criminalizar la pobreza y la juventud.
Jueves 15 de junio de 2017
Héctor "Cachi" Gutiérrez es diputado nacional de la Unión Cívica Radical. Ayer presentó un proyecto de ley para reformar el régimen penal juvenil. El objetivo del legislador oficialista es bajar de 16 a 14 años la edad de imputabilidad. Con esto no hace más que seguir la línea oficial de Cambiemos. Ya el fin de semana había sido la vicepresidenta Gabriela Michetti la encargada de hacer circular ese mismo discurso.
"El Congreso debe sancionar de manera urgente una nueva legislación penal. Tenemos las leyes de la dictadura que no se adecuan a la Convención Internacional sobre los Derechos del Niños y de Beijing", argumentó el legislador. En su lugar propone una norma que penalice a la juventud de los barrios humildes.
La propuesta viene con una “aclaración”: quedarían exentos de responsabilidad penal quienes al momento de cometer un delito no alcancen la edad de catorce años. Uno no sabe si sorprenderse o enojarse con semejantes “aclaraciones”.
Gutiérrez, según señala la Agencia DyN, comparó la legislación argentina con las de Brasil y Costa Rica, donde la edad de imputabilidad es de 12 años, mientras que en Uruguay es de 13; Chile, Bolivia y Venezuela de 14 años. El legislador pretende mostrar que siempre se puede estar más a la derecha.
"Los tiempos electorales no pueden justificar la falta de compromiso para el tratamiento de una reforma que se ha demorado por más de treinta años" afirmó además el funcionario.
Lo cierto es que la propuesta fue presentada como parte de la misma campaña electoral. Este debate, impulsado por el oficialismo y por Massa esencialmente, comenzó en los primeros días de enero y volvió al centro de la escena luego de la detención de un adolescente de 16 años, acusado por el crimen de Agustín Bustamante, de 3 años. Ese hecho tuvo lugar la semana pasada, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora.
La problemática de la llamada “inseguridad” no puede resolverse, como queda claro ya, con mayor represión a los jóvenes. Hace tiempo que se conocen los números de la precarización laboral y la desocupación que afectan a la juventud. Los estudios indican que en Argentina hay más de un millón de jóvenes que no estudia ni trabaja, los que se conocen como los “Ni-Ni”.
Esto se ve incrementado crecientemente por los ataques al bolsillo de los trabajadores y quienes más lo sufrirán serán los jóvenes; inflación, tarifazos, aumento de desocupación y más trabajo precario por la recesión.