Ayer en Donostia 42000 personas marcharon en solidaridad con Catalunya, contra la sentencia del proces y la represión del Estado, reclamando la libertad de los presos políticos y “una solución democrática a una condena que ataca directamente el corazón de la democracia’.
Leire Izargorri Bilbao
Domingo 20 de octubre de 2019
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Después de varios días de movilizaciones en solidaridad con Catalunya tanto de la juventud, como de los trabajadores gracias a la llamada a la movilización y huelga de los diferentes sindicatos y organizaciones políticas de izquierda, ayer 19 de octubre al igual que en Madrid y Catalunya, Euskal Herria salió a la calle una vez más en una demostración de fuerza, solidaridad y unidad.
La respuesta a la solidaridad impulsada por Gure Esku Dago, los sindicatos ELA y LAB y las organizaciones políticas de PNV, EH BILDU y Juntos Podemos, entre otros; fue firme. Personas mayores, trabajadores, niños y jóvenes salieron de sus casas con un objetivo común sumar fuerzas para denunciar la sentencia de supremo. Así fue como hasta 42.000 personas llegaron no solo de diferentes ciudades y pueblos de Euskal Herria sino también de Catalunya e inundaron las calles de la capital Guipuzcoana.
En cabeza de la manifestación, portando una pancarta con el lema: “Azkatasuna. Erreferenduma ez da delitua. Defendamos nuestro derecho a decidir” (‘Referéndum no es delito. Libertad. Defendamos nuestro derecho a decidir) se podían distinguir a la cantautora Anari, el exlehendakari Carlos Garikoetxea, la filósofa Jule Goikoetxea, el periodista Xabier Euzkitze, la exconsejera Gema Zabaleta y los músicos Fermín Muguruza y Lluis Llach, entre otros.
El célebre musico y exdiputado de Junts Pel Si, Lluis Llach, abrió el turno de declaraciones al inicio de la marcha reivindicando el carácter “pacifico de la movilización en Catalunya” y denunciando que “El Estado Español se esta cargando las libertades democráticas y la Constitución. La sentencia ha dejado sin validez las garantías democráticas básicas”
Catalunya no estás sola: ¡Libertad Catalunya!, ¡Libertad presos!, ¡Catalunya adelante!
Ya una hora antes de que empezara la manifestación, cientos de personas con lazos y silbatos amarillos en solidaridad con el proces catalán llegaban desbordando las calles de Donostia con ikurriñas y senyeras, presagiando la masiva participación que se confirmo en el comienzo de la marcha. ¡Y es que hasta durante 50 minutos miles y miles de personas atravesaron el punto de partida de la manifestación!
A un paso lento debido al volumen de personas presentes, arranco la marcha entre aplausos y mas aplausos de las columnas que iban incorporándose a la marcha, al grito de “katalunya Askatu!“, “Presoak askatu!” e “independentzia!” (¡Libertad Catalunya!, ¡Libertad presos! e ¡Independencia!)
El ambiente de solidaridad y emoción claramente estaba presente, avanzando por las calles donostiarras con esa necesidad de gritar y hacer saber que Catalunya no esta sola. Numerosas pancartas en solidaridad con Catalunya estuvieron presentes a lo largo del recorrido no solo entre las personas que marchaban, sino también entre aquellas que esperaban la llegada de la manifestación a gritos de “Katalunya Aurrera!” (¡Catalunya adelante!)
“Mientras ellos estén en prisión, nosotros no seremos libres”
Una hora después de que la marcha comenzara, la cabeza de la manifestación llegaba al kiosko del Boulevard, punto emblemático elegido como final del recorrido, y mientras miles de personas seguían llegando al punto de inicio para marchar, comenzaron las tomas de palabra de las diferentes organizaciones impulsoras de la movilización.
Josu Etxaburu, uno de los representantes de Gure Esku Dago (plataforma fundada en 2013 en defensa del derecho de autodeterminación), envió un abrazo a Catalunya, los presos políticos del proces y a los nueve presos políticos vascos, los jóvenes de Altsasu, que cumplen condenas de 9 años de prisión desde hace 3 años, concluyendo que “mientras ellos estén en prisión, nosotros no seremos libres”.
Amalur Alvarez, otra de las representantes de la organización, denuncio que “estamos ante una enorme injusticia, una voluntad de castigo ejemplarizante que nada tiene que ver con la verdadera justicia. Se trata de una sentencia y un proceso judicial con un claro carácter político, que no es aislado, como ocurrió con los jóvenes de Altsasu”.
Amalur continuo su denuncia señalando que “estamos ante una criminalización sin precedentes de las movilizaciones sociales, de la protesta masiva, de la disidencia política, de la desobediencia civil y también del derecho de autodeterminacion y del principio democrático del derecho a decidir”
Frente a estos momentos difíciles y de incertidumbre, Gure Esku Dago envía un mensaje claro: “Tenemos que afrontarlos con optimismo y sin miedo. Cuando nada es seguro todo es posible.”
Como no podía ser de otra forma, la multitudinaria manifestación finalizo con 42.000 voces cantando la canción de L’Estaca de Lluis Llach que él mismo entono junto a os presentes.