A pesar de los planes de Trump y López Obrador para frenar la migración, personas provenientes de Centroamérica se preparan para buscar un futuro mejor lejos de sus países de origen, sumidos en la miseria y la violencia para las mayorías.

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Viernes 4 de enero de 2019 20:05
Diferentes organizaciones sociales han convocado a integrar una nueva caravana migrante para el próximo 15 de enero a la gran terminal de San Pedro Sula, Honduras para comenzar su recorrido hacia Estados Unidos. Cientos de hondureños han realizado diferentes comentarios sobre su posible participación en el grupo.
“Dicen que son aún más grandes y más fuertes que la última caravana”, dijo Irma Garrido, miembro del grupo de defensa de migrantes Reactiva Tijuana Foundation. Mientras tanto, miles de migrantes centroamericanos de la caravana que salió de Honduras en octubre permanecen varados en la ciudad fronteriza de Tijuana.
Quien sí está consciente del nuevo grupo de migrantes es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que por medio de su cuenta de Twitter culpó a los países centroamericanos de no hacer nada.
Con la posible creación de esta caravana, serían ya tres grupos de hondureños los que salen en caravana desde Honduras.
El gobierno de Juan Orlando Hernándes ha anunciado sanciones para quienes promuevan desde el país la migración ilegal hacia Estados Unidos y otros países del mundo. Muestra del servilismo ante el imperialismo norteamericano que continúa su campaña xenófoba contra quienes huyen de la extrema pobreza y violencia en el país centroamericano.
Por otra parte, un total de 470 migrantes guatemaltecos fueron retornados ayer a su país de origen en una primera jornada de vuelos. La portavoz del Instituto Guatemalteco de Migración, Alejandra Mena, destacó que de las 470 personas; 420 son hombres, 44 mujeres y 6 menores de edad.
Según datos oficiales entre el 1 de enero y 18 de diciembre del 2017, las autoridades migratorias estadounidenses deportaron a 49 mil 444 indocumentados de Guatemala, 540 de ellos menores de edad.
Mientras la política represiva de Estados Unidos se extiende en territorio mexicano, cientos de migrantes centroamericanos continúan a la espera de cruzar hacia el país del norte en busca de mejorar la calidad de vida de sus familias y a la expectativa de un largo proceso para presentar solicitudes de asilo ante los Estados Unidos.