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Red Internacional
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CÓRDOBA / LUCHA UNIVERSITARIA. Córdoba: “Si nuestra lucha no continúa, vamos a perder mucho más que un cuatrimestre”

Este jueves se realizará una nueva movilización desde el Pabellón Argentina hasta el Patio Olmos. Lejos de la “normalidad”, cientos de estudiantes nos mantenemos organizados.

Noel Argañaraz Estudiante de la UNC - Legisladora del FIT (MC) en Córdoba

Jueves 13 de septiembre de 2018

Con estas palabras intervino una compañera de Psicología en una de las asambleas que daba inicio a la quinta semana de lucha universitaria, que arrancó con fuerza en el movimiento estudiantil. El arreglo de un aumento salarial de miseria que aceptó la conducción de CONADU y la maniobra burocrática de la conducción de Adiuc para levantar el paro llamando a una asamblea de un día paro otro, no pudieron debilitar la organización estudiantil. Como si hubiesen actuado coordinadamente, el rol de la conducción de Adiuc fue funcional al ataque que empezó el rectorado contra los y las estudiantes que mantenemos las tomas de pabellones y asambleas en distintas Facultades.

Ver también: Con maniobras, la conducción kirchnerista de Adiuc levantó el paro en la UNC

Según Hugo Juri, como hay acuerdo salarial y se terminó el paro, hay que volver a los cursos y a la “normalidad”, pero los y las estudiantes no lo entendemos así. El lunes se realizaron asambleas en Filosofía y Arquitectura, donde decidimos continuar con las tomas. En Psicología, La Bisagra y Sur propusieron levantar la medida a coro con la Franja Morada, pero la asamblea de 700 estudiantes votamos por mantenerla y estas agrupaciones se abstuvieron. Por más que hayan querido quedar bien con Juri y el movimiento estudiantil, quedó claro ante cientos de estudiantes su rol en el conflicto.

Pero más claro quedó en las asambleas de Sociales y Comunicación, donde el lunes se levantaron las tomas. La Bisagra impulsó allí que se levanten sin ninguna alternativa. Al mismo tiempo, junto con la Franja, dilataron la votación para que vayan corriendo militantes de ambas agrupaciones a votar en contra de los y las estudiantes. Y para esto no sólo contaron con el apoyo de Sur, algo que a esta altura no sorprende a nadie. Patria Grande, cuya opinión sobre el conflicto en curso se desconoce, porque prácticamente no se los vio en las decenas de asambleas y actividades que hubo durante estas semanas, apareció como los bomberos de La Bisagra cuando esta agrupación los necesita, yendo a votar en contra de las tomas. Sin embargo, la votación fue muy pareja y desde el martes quienes estamos a favor de seguir la lucha nos empezamos a organizar para continuar con las asambleas, llegar a todos los cursos y apoyar la toma del Pabellón Argentina.

Lo que hay de fondo, tanto en el rol de la conducción kirchnerista de Adiuc, como en el de La Bisagra y Patria Grande, es su objetivo de canalizar todo descontento con el gobierno de Macri en las elecciones del 2019. Dicen “dejemos de luchar para seguir luchando después contra el Presupuesto”, sin ninguna continuidad, sin proponer un plan de lucha, a la vez que quieren terminar con los espacios de autoorganización. Saben muy bien que, en una situación de ajuste brutal, de recesión, de ataque a la educación, pueden surgir luchas que superen a las organizaciones y partidos tradicionales. Y que quienes salgan a luchar no piensen en “desgastar al gobierno”, mientras pasan las consecuencias concretas del ajuste, sino en ganar, en derrotar el plan del gobierno y el FMI. Saben que una dinámica de lucha de esas características va también en contra de sus intereses de mantener los sindicatos y centros de estudiantes iguales a sí mismos, como cáscaras vacías que les permiten negociar lugares y cargos en la gestión universitaria o en el Estado. Por eso hacen todo para frenar los conflictos en cursos, para que los y las estudiantes y trabajadores piensen que luchando no se puede conseguir nada, que no hay alternativa más que esperar y votar al “mal menor” en el 2019 para que se vaya Macri. Esa política los hace funcionales a la campaña del rectorado y la Franja Morada de persecución y estigmatización a los y las estudiantes que luchan, los lleva a actuar en común en cada asamblea. Es tan evidente la coincidencia con Juri de “volver a la normalidad” que ni siquiera convocan a la movilización que este jueves se va a realizar a nivel nacional.

Volver a la normalidad es resignarse ante el ajuste

Lejos de la normalidad o la desmoralización, cientos de estudiantes nos mantenemos organizados. Contra la política de aislamiento de las autoridades, desde el lunes recorrimos decenas de cursos en distintas Facultades donde se expresó masivamente el apoyo a la lucha y en la cuarta Asamblea Interfacultades votamos una nueva movilización para este jueves. En coordinación con docentes que quieren mantener su lucha, organizamos clases públicas y nuevas actividades que saquen el conflicto hacia afuera. Mantener la continuidad en la autoorganización y en las medidas de lucha es fundamental para conquistar nuestras reivindicaciones y para enfrentar el presupuesto de ajuste que pactó Macri con los gobernadores, bajo la tutela del FMI. Después de tantos días peleando, con la presión de perder el cuatrimestre, sabemos que puede decrecer la masividad que tuvimos las primeras semanas, pero también sabemos que continuar con las medidas es clave para estar preparados para enfrentar el presupuesto de ajuste en las calles y no empezar de cero.

La experiencia de estas semanas, de saber quiénes son nuestros enemigos y aliados, tiene que ser patrimonio de las masas estudiantiles y mantenerse viva en la continuidad de la lucha y autoorganización. La política que nos hemos dado de disputar en cada curso la campaña del rectorado y agrupaciones afines y salir nuevamente a las calles es un paso importante. Avanzar y profundizar la alianza con docentes y sectores de trabajadores que enfrentan el ajuste es una tarea que debemos profundizar para construir la fuerza social capaz de enfrentar las políticas de Macri y el FMI. Esta semana nuevamente dijimos que “hay 2018” y es de lucha.