Se trata de un conocido enemigo de las mujeres.
Jueves 27 de septiembre de 2018
El fiscal Fernando Moine, de la localidad cordobesa de Río Cuarto, imputó a una joven que se realizó un aborto clandestino.
La mujer, de 21 años, había llegado descompensada al Nuevo Hospital San Antonio de Padua, el pasado 14 de agosto. Posteriormente, denunció al ginecólogo que había realizado la intervención. Moine imputó al doctor y después decidió imputar también a la joven. “Hoy por hoy el aborto es delito, eso dice el Código Penal, más allá de todas las posturas”, declaró el fiscal ante los medios.
Moine cuenta con un largo historial de misoginia. El mes pasado, elevó a juicio la causa de Claudia Muñoz, asesinada por un hombre con 30 puñaladas: para Moine no se habría tratado de un femicidio. Además, el fiscal descartó la figura de alevosía como agravante. “Ha sido un homicidio simple”, aseguró Moine, desestimando la violencia machista y evidenciando el carácter patriarcal de la Justicia.
Hace dos años, el fiscal había tenido un accionar similar. En 2016, Emiliano Cahuana mató a Samantha Yoerg, su pareja y madre de sus dos hijos, a fuerza de golpes y patadas. El asesino confesó la golpiza. Nuevamente, para Moine no se trató de un femicidio.
¡Ahora que sí nos ven...!
La imputación de la joven cordobesa por abortar ocurre a menos de dos meses de la votación contra el proyecto de Interrupción Voluntaria del embarazo en el Congreso. La decisión de un puñado de senadores implicó la continuidad del aborto clandestino –que se lleva la vida de las mujeres más pobres– y habilita este tipo de accionar por parte de funcionarios y sectores antiderechos.
Los pañuelos verdes, que colmaron las calles el 8 de agosto, no lo van a dejar pasar.