A 10 meses del crimen social de las inundaciones de febrero pasado, el gobernador Schiaretti entregó subsidios a familias afectadas. Además creó un fondo especial para catástrofes. Lo hizo por decreto.
Sábado 19 de diciembre de 2015
El miércoles 16, exactamente 10 meses después de la primera de las lluvias que desató la catástrofe de las inundaciones en las Sierras Chicas, el gobierno provincial entregó subsidios por $80 millones a los damnificados.
Se entregaron $43 millones a 1.406 familias que sufrieron daños en sus viviendas, a las que se les debía la mitad del subsidio prometido, más $10 millones para otras 86 familias que recibieron kits de materiales de construcción. También se cancelaron deudas por $15 millones con empresas que vienen realizando obras de reconstrucción de la infraestructura urbana. El resto sería para pagar el alquiler de las familias que no tienen todavía un techo.
Funcionarios confirmaron que no se cumplirá el compromiso de entregar este mes las 156 nuevas casas iniciadas en Villa Allende, Mendiolaza, Unquillo y Río Ceballos para relocalizar a las familias que vivían al lado de los cauces y las perdieron en forma total. Aclararon que, “con suerte”, estarán listas para cuando se cumpla un año del aluvión.
Cinismo recargado
En un acto en Río Ceballos, la secretaria de Equidad y Promoción del Empleo y esposa del gobernador, Alejandra Vigo, manifestó que “esto que venimos a hacer hoy es cumplimentar con el esfuerzo que está haciendo todo el pueblo de Córdoba para que nuestras queridas familias, que se vieron afectadas por el temporal, puedan recomenzar en muchos casos una nueva vida y poder, además, cerrar una etapa incierta y traumática como fue la que vivieron tras la inundación”.
Schiaretti, por su parte, visitó Villa Allende y Unquillo, donde declaró: “Yo me había comprometido y mi prioridad es terminar con las secuelas de la calamidad que les tocó vivir en febrero y es una alegría que sea antes de cumplir la primera semana desde la asunción de nuestro Gobierno”.
Las declaraciones de la pareja gobernante omiten deliberadamente que ambos forman parte del partido que gobierna la provincia hace 16 años y ofrecen cínicamente a quienes perdieron casa, bienes y seres queridos una “vida nueva”… con diez meses de retraso.
Desde la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Sierras Chicas expresaron que persiste la incredulidad frente a los anuncios: “Si bien hay nuevas autoridades, aún persiste un clima de incredulidad en el cumplimiento de las promesas. Por eso creamos una comisión que se ocupará de controlar el avance de los trabajos y de los anuncios”, expresaron desde la agrupación.
La moda del “decretazo” llega a Córdoba
El jueves, Schiaretti adhirió a la modalidad de gobierno de Mauricio Macri. Mediante un decreto, creó el Fondo Permanente para Atención de Situaciones de Desastres. Se trata de $600 millones para brindar asistencia económica a damnificados por catástrofes naturales o acciones humanas. Sería para “otorgar subsidios no reintegrables a familias, empresas e instituciones para la reposición de mobiliario, electrodomésticos, reparación y reconstrucción de viviendas, ante siniestros por razones climáticas o provocados por la acción humana”, sin mayores especificaciones. Será administrado por la Secretaría General de la Gobernación, y prevé un control permanente de la Legislatura provincial.
En marzo de este año, De la Sota había creado un fondo similar, puntualmente para las inundaciones de febrero. Si bien en aquella oportunidad fue votado en la Legislatura, nunca se informó concretamente sobre su utilización.
La secretaria general de la Gobernación, Silvina Rivero, indicó a la prensa que “las experiencias que tuvimos nos obligaron a revisar el mecanismo de asistencia para entregarla de manera rápida”. Explicó que el fondo está compuesto en un 33% por el Impuesto Inmobiliario 2016 mientras que el resto se completa con aportes de rentas generales y créditos nacionales o internacionales.
El gobernador afirmó que “es importante que frente al cambio climático tomemos las previsiones adecuadas. Todos sabemos que los fenómenos de la lluvia intensa y localizada, o los fenómenos de incendios forestales, u otras calamidades que puedan suceder por la mano del hombre afectan a familias que ven en un instante cómo pierden todo lo que han hecho a lo largo de una vida”.
Si bien el argumento de Schiaretti suena un poco más “científico” que el “tsunami que cayó del cielo” de De la Sota, siguen culpando a la madre naturaleza de los desastres causados por la destrucción del bosque nativo, el crecimiento de la frontera agrícola y el crecimiento urbano anárquico, que sólo favorece a los grandes empresarios de la construcción y los negocios inmobiliarios.